CÓRDOBA.- Las empresas de colectivos advierten que el transporte urbano y suburbano del interior del país atraviesa una “severa crisis” que impide sostener la operación. Los referentes del sector señalan que, desde 2024, se perdieron entre 9.000 y 11.000 empleos. De cara a los próximos días, cuando deben pagar el medio aguinaldo, plantean que podría haber recorte y hasta suspensiones de servicios.
Este lunes las empresas deben pagar el habitual adelanto salarial y el 30 el medio aguinaldo. En ese contexto, vienen reclamando a los gobiernos nacionales, provinciales y municipales, según corresponda, los fondos que les adeudan.
En la Federación Argentina de Transportadores ´por Automotor de Pasajeros (Fatap) explican que la “suba de costos” (combustible, salarios, insumos) y las “tarifas desactualizadas” no solo complicaron la renovación de flota en los últimos años, sino que los servicios vienen resentidos.
“A eso se le suma ahora, la falta de pago de fondos y compensaciones por parte del Estado Nacional y de los gobiernos provinciales”, dicen. Definen a la situación como “límite”.
En febrero de 2024, después de 18 años, la administración de Javier Milei eliminó el Fondo de Transporte. Así fueron las provincias y municipios los que debieron absorber la asistencia a las empresas.
La administración central subsidia directamente al pasajero a través de la Sube (la tarifa social se aplica de forma automática al usuario que califique) y en el Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba), el Estado Nacional continúa con las compensaciones a las empresas, aunque con nuevas exigencias.
La Fatap sostiene que entre 2024 y 2026 se perdieron entre 9.000 y 11.000 empleos vinculados al transporte automotor de pasajeros del interior, en un contexto “de paralización de la renovación de flota y extensión de la vida útil de unidades más antiguas, lo que deriva en una peor calidad del servicio. Hoy no da para pagar los costos operativos en el sector”.
“Cuando subió el petróleo a nivel internacional, acá el combustible se incrementó fuerte. Ahora que baja, YPF pide que esperemos porque había congelado los precios por un tiempo -comenta un empresario a LA NACION-. Como el dólar está estable, hay aumentos en pesos. Por caso, una carrocería que costaba US$92.000 pasó a US$95.000 en un año”.
En este contexto, la Unión Tranviario Automotor (UTA) reclama una convocatoria a paritarias para que la suba impacte en la próxima liquidación. Hoy, el básico conformado de los choferes de corta y media distancia (Amba) está en $1.425.500 y ronda los $2.000.000 mensuales con adicionales como viáticos, antigüedad y premios.
La Fatap asegura que hay empresas que “directamente no pueden afrontar el pago del medio aguinaldo y otras que solo podrán hacerlo de manera desdoblada”, lo que tensiona aún más la situación laboral del sector.
“La idea es no perjudicar a los usuarios, pero hemos llegado a una situación límite, y necesitamos que el problema se aborde de manera integral y urgente -indican-. Así no se puede seguir, la crisis del transporte en el interior es cada vez peor”.
Por otra parte, la entidad afirma que persisten “incumplimientos” en el pago de compensaciones y programas destinados a subsidiar el boleto de jubilados, amas de casa, beneficiarios de becas Progresar y veteranos de Malvinas, entre otros sectores alcanzados por los Atributos Sociales de la Subse.
Son recursos que deberían ser transferidos por Nación y provincias y que, si no lo hacen, obligan a las empresas del interior a usar recursos propios para sostener los descuentos y beneficios definidos por las políticas públicas.
“En lo que va de 2026, Nación y varias provincias acumulan atrasos y deudas con el transporte del interior que las empresas ya no pueden absorber. Defender el transporte público es defender el derecho de millones de argentinos a estudiar, trabajar, producir y desarrollar su proyecto de vida”, describe la federación.
Ratifica que, sin una solución rápida, el país se encamina a una cancelación de servicios en el interior con impacto directo sobre la movilidad diaria, el empleo y la cohesión social en las principales ciudades y regiones argentinas.
Por ejemplo en la ciudad de Córdoba, la Municipalidad paga por kilómetro $4.782. El sistema suma unos cuatro millones de kilómetros mensuales, unos $19.000 millones. De ese global, entre 30% y 35% deben ser aportados por la administración municipal. Para las empresas, el costo actual del kilómetro es de $5.366.


