Quienes alcen la vista al cielo esta noche verán la primera luna llena del invierno. En el hemisferio norte, sumido en un comienzo de verano particularmente álgido, se la conoce como la “luna de fresa”, la que asoma cuando maduran las frutillas silvestres. Para los habitantes de Múnich, el fenómeno astronómico tendrá su réplica a escala humana. Hasta el 19 de julio, mientras dure el Festival de Tollwood (una celebración que, desde fines de los años 80, se identifica con el comienzo de la temporada veraniega y el lema “cultura para todos”), se podrá ver la instalación Museo de la Luna, del británico Luke Jerram. De unos 7 metros de diámetro, es una réplica de nuestro satélite que desde 2016 vienen recorriendo el mundo en exposiciones temporales y festivales de música. Esta noche, en Tolwood, el arte de lo humano se encontrará con la sutileza nocturna.


