Un viejo acróbata de la política llegó, aunque no se sabe para qué, al cargo más importante del gobierno federal después del Presidente. Diego Santilli les aseguró a sus interlocutores de las últimas horas que su primera prioridad es pacificar la política en el mismo país que su presidente la irrita y la aturde. ¿Podrá? ¿Cumplirá con la promesa de irse del cargo que acaba de estrenar si no lograra calmar los espíritus de la política? Difícil. Santilli es de los que creen, como el célebre Giulio Andreotti, que lo único que desgasta es no tener poder. La jaula en la que se metió no tiene muchas salidas. Su jefa política es Karina Milei, que hasta hace poco sostenía que los libertarios debían encarar las elecciones presidenciales del año próximo, en las que Javier Milei se jugará la reelección, con una propuesta mono color: el violeta de la Libertad Avanza. Nada indica que haya cambiado de parecer.
Para el Gobierno, nada cambia; para los usuarios de los colectivos que tienen tarifa social y pagan poco menos de la mitad de la tarifa, probablemente, tampoco. Pero para las billeteras de los gobernadores, la medida no pasará desapercibida.
El Gobierno implementó a partir de hoy un importante cambio en el esquema de la tarifa con descuento que tienen millones de usuarios a la hora de subir a un colectivo, sea nacional, provincial o municipal. Modificó el sistema SUBE de tal manera que ahora sean las provincias quienes tengan que aportar una parte de esa compensación, en caso de que suban sus tarifas.
El esquema vigente hasta las cero de hoy establecía un descuento del 55% que se aplicaba sobre la tarifa vigente en cada jurisdicción; el resto lo aportaba la Nación como compensación, conocida como subsidios. Ese porcentaje se mantiene ahora, pero con una salvedad que, por ahora, no impactará en los bolsillos de los beneficiarios de la tarifa social.
Con el embajador Peter Lamelas como anfitrión y el presidente Javier Milei de invitado especial, la representación diplomática de Estados Unidos en la Argentina celebró esta noche los 250 años de la independencia norteamericana, en un acto anticipado por el próximo 4 de julio en el que el mandatario argentino fue calificado como un “gran amigo” de la administración de Donald Trump.
En un encuentro en el que se presentaron funcionarios del Gobierno, del Poder Judicial, empresarios y periodistas, el embajador Lamelas dijo que Estados Unidos está “codo a codo” con la Argentina y afirmó que se encuentra en el país para “fortalecer la alianza” entre Washington y Buenos Aires.
La primera vez que durante la ceremonia de asunción el locutor nombró a Diego Santilli hubo aplausos, arengas y hasta gritos. El nuevo jefe de Gabinete sonrió, parado al lado del presidente Javier Milei y frente al estrado donde estaba pronto a jurar. Al costado, el saliente Manuel Adorni también ensayó una sonrisa, pese a que deja el cargo en medio de un escándalo público y judicial. Los tres ingresaron juntos para la ceremonia.
El jolgorio del público ante la presentación de Santilli fue signo del consenso con el que llega al cargo a pesar de las internas oficialistas. También del entusiasmo que por primera vez sienten de manera sólida en el Gobierno respecto de una etapa distinta tras casi cuatro meses de vapuleo por los problemas con Adorni.
En una semana marcada por los cambios tras la salida de Manuel Adorni de la jefatura de Gabinete en medio de la investigación sobre su patrimonio, y la llegada de Diego Santilli, el Gobierno busca retomar el control de la agenda legislativa y trazar una hoja de ruta en el Congreso. Para lograrlo, convocó este miércoles a los legisladores oficialistas, en una iniciativa impulsada por Karina Milei, la hermana del Presidente.
La idea ahora es precisar la agenda legislativa de cara al segundo semestre del año.
Se trata de una necesidad imperiosa para Balcarce 50 que, desde marzo pasado, cuando comenzaron las revelaciones patrimoniales sobre el exministro coordinador, vio raleada y complicada su actividad legislativa. En especial desde que la oposición buscó avanzar con la interpelación de Adorni y el tema se colaba en cada posible sesión que se agendara.


