Mientras Lionel Messi respondía preguntas después de la clasificación de la Argentina a una nueva final del Mundial, una escena inesperada interrumpió por unos segundos la entrevista en las puertas del Atlanta Stadium después del triunfo por 2-1 de la Argentina sobre Inglaterra. Claudio “Chiqui” Tapia, el presidente de la AFA, apareció caminando con la pelota del partido bajo el brazo, los anteojos negros que ya convirtieron en una marca personal durante esta Copa del Mundo y un colaborador detrás suyo. Apenas pasó junto al capitán, decidió recrear una imagen que ya forma parte del folclore alrededor de su figura.
“Nos volvemos a meter entre los mejores. Feliz. Como decía recién, era un partido especial ante Inglaterra…”, alcanzó a decir Messi antes de detenerse. “¡Leo!”, lo llamó Tapia para que lo mirara. El presidente de la AFA se inclinó apenas hacia adelante mientras Luciano Nakis, el dirigente de Deportivo Armenio que lo acompaña durante el Mundial, le secaba la nuca con una toalla. “Me secan la nuca”, comentó Tapia al 10 entre risas. “Se siente mal”, agregó el colaborador mientras continuaban para retirarse del estadio. Messi sonrió ante la escena y, cuando el presidente siguió su camino, retomó la entrevista.
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— TyC Sports (@TyCSports) July 15, 2026
La imagen remitió de inmediato a un episodio que se volvió viral durante la Copa América de 2024, que también se celebró en Estados Unidos. En la semifinal frente a Canadá, una cámara de televisión captó al propio Nakis secándole la nuca a Tapia mientras el dirigente seguía el partido desde un palco. El video se multiplicó en las redes sociales y dio origen a una gran cantidad de memes y comentarios.
En aquel momento, el propio Tapia se sumó a la broma. Primero publicó una foto junto a Nakis con una toalla sobre la cabeza y luego explicó que atravesaba un cuadro de fiebre y malestar por las altas temperaturas. “No me quería perder el partido. Luciano Nakis estuvo ahí para acompañarme. Esto también es la Selección”, escribió entonces para explicar la situación.
Dos años después, el dirigente decidió recrear voluntariamente aquella escena, esta vez delante de las cámaras y en medio de la entrevista del capitán argentino, que no ocultó la sonrisa antes de continuar con sus declaraciones.
El episodio ocurrió, además, en un momento especialmente sensible para Tapia. Mientras acompaña al plantel en Estados Unidos y comparte la intimidad de la delegación durante el Mundial, el presidente de la AFA atraviesa un complejo frente judicial. En la Argentina quedó al borde del juicio oral en una causa por presunta evasión de aportes y contribuciones de la seguridad social vinculada a la entidad que conduce.
En paralelo, el Departamento de Justicia de Estados Unidos y el FBI avanzan con una investigación para reconstruir el funcionamiento financiero de la AFA y las operaciones realizadas a través de sociedades radicadas en ese país. En los últimos meses, fiscales federales y agentes estadounidenses tomaron contacto con exdirigentes y exempleados jerárquicos para reconstruir el circuito de decisiones y los movimientos de dinero vinculados con la conducción de la entidad.
Nada de ese contexto alteró el clima distendido que mostró Tapia tras la clasificación frente a Inglaterra. Como ya había ocurrido en otros partidos del Mundial, volvió a salir de la zona de vestuarios con la pelota del encuentro bajo el brazo —otra de sus costumbres durante esta Copa del Mundo— y los lentes oscuros que exhibe desde el debut de la selección.


