En la Argentina nadie quiere hablar de lo que puede pasar el domingo, cuando se juegue la final del Mundial entre la selección argentina y España. En el Gobierno tampoco, pero buscan adelantarse a las miles de personas que habrá en las calles, independientemente de lo que suceda no solo ese día, sino también aquel en que el plantel de Scaloni retorne al país. En el Ejecutivo dan por descontado que el público local, más allá del resultado, querrá hacer un gesto de cariño masivo a Lionel Messi tras su último Mundial.
El objetivo de que las cosas salgan bien para la Casa Rosada es de alta sensibilidad, porque será seguramente el evento más populoso que tenga que afrontar esta administración desde que Javier Milei es presidente.
A la vez que trabajan para el domingo, en el Gobierno esperan conocer los deseos que el seleccionado canalizará a través de la AFA para lo demás. De momento, en Balcarce 50 aseguran que se pondrá “todo a disposición” de la selección y aguardan una respuesta, según pudo saber LA NACION.
A la cabeza de la organización en la Casa Rosada está la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva. Con sus áreas a cargo también se aboca a los preparativos el estratega Santiago Caputo.
“Se está organizando el operativo para la llegada de la selección, para garantizar la seguridad, pase lo que pase con el fútbol”, refirieron fuentes oficialistas.

La relación de la AFA con el Gobierno arrancó muy friccionada, con el intento libertario de hacer entrar capitales privados al fútbol local. Después, en la Casa Rosada por lo bajo deslizaron que Pablo Toviggino, número dos de la asociación, podría estar detrás de la filtración de los audios del extitular de la Andis, Diego Spagnuolo. Otro pico de tensión fue con la denuncia de ARCA a Claudio “Chiqui” Tapia por supuestamente retener aportes. A lo largo del Mundial no se enviaron dardos cruzados.
En las últimas horas, ya hubo conversaciones entre Monteoliva y su par porteño, Horacio Giménez, debido a que el epicentro de las concentraciones suele ser el Obelisco, que está bajo la órbita de la gestión de Jorge Macri. El domingo en esa zona de la Ciudad será un día crucial. Lo que ocurrió ayer pareció un anticipo de lo que sucederá en los próximos días.
En la Casa Rosada sugieren también que se habría entablado un puente con la delegación nacional en Estados Unidos, con el fin de ofrecer colaboración.
Para cuando la selección arribe al país, voces del oficialismo aseguran que la intención del Gobierno es ayudar con la logística, pero no meterse en ningún contacto que pueda hacerse entre la gente y el plantel.
“Se quiere colaborar pero despolitizar el tema. Será un día para la sociedad y el Gobierno quiere estar lo más lejos posible. El único interés es no politizarlo. Sí hay muy buena predisposición del Gobierno para ayudar, pero no para meterse”, resumió una alta fuente libertaria.
Otra, en el mismo sentido, agregó: “Se puso todo a disposición pero la idea del Gobierno es correrse, despolitizarlo y que no haya interferencia política. Milei no los va a forzar a nada”.
De acuerdo a distintas fuentes consultadas por este medio, las autoridades esperan alguna respuesta del plantel o de la AFA sobre qué van a querer hacer. En la selección y en la asociación del fútbol local son cautos y más que cabuleros, por lo tanto la definición se hará esperar seguramente hasta una vez terminado el Mundial. Primero hay que jugar.
Desde el arranque de esta semana, el protocolo a aplicar para la recepción del plantel es parte de las conversaciones de los funcionarios más encumbrados de Balcarce 50.
Hasta ahora en el Ejecutivo trabajan sobre situaciones hipotéticas, porque todavía ni siquiera está confirmado si los jugadores aterrizarán en Ezeiza o si lo harán (con acondicionamiento especial) en Aeroparque. En el delineamiento del plan de vuelo trabaja también la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).
El Presidente, por su parte, ya contó que Karina Milei “diseñó todos los dispositivos para que nadie esté en la Casa Rosada” el día en que los jugadores retornen al país. “Casa Militar ya tiene armado el operativo, por si quisieran usarlo, para que ellos puedan estar solos en la Casa de Gobierno y que nadie se meta. Eso está a disposición, yo lo he manifestado”, dijo en Radio Mitre el mandatario, independientemente del resultado del domingo.
Asimismo, Milei contó que junto a su hermana verán el partido en Olivos, es decir, que no viajarán a Estados Unidos para la final.
En tanto, el presidente y anfitrión del Mundial, Donald Trump, sí asistirá al encuentro entre la Argentina y España. Así lo confirmó este jueves la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
Los jugadores argentinos y “Chiqui” Tapia esta semana piensan en el fútbol, en España. No obstante ayer, después de ganarle a Inglaterra, el presidente de la AFA se dio tiempo para una chicana contra aquellos que lo acusaron de tener un súbdito para quitarle el calor corporal.
Frente a Messi, que estaba en una nota con la TV, simuló que Luciano Nakis otra vez le secaba la nuca, como en la Copa América de 2024. “El que promete cumple”, aseguró Tapia, que tiene una carrera dirigencial ligada al peronismo y poco aprecio por el mundillo libertario.



