El conflicto en Medio Oriente alcanza una nueva dimensión de incertidumbre tras los recientes ataques de Estados Unidos contra Irán. En este contexto, el analista internacional, Andrés Repetto, en diálogo con LN+, advirtió: “La situación se acaba de complicar porque Irán está anunciando que Estados Unidos atacó su red energética”.
Tras la difusión de los datos del Comando Central de Estados Unidos, Repetto sostuvo que la estrategia militar busca mostrar imágenes de control, pero los efectos sobre el terreno sugieren una crisis profunda: “Esta es la imagen que el Comando Central quiere que veamos”.
“Si esto pasaba, Estados Unidos había anunciado que iba a atacar todas las centrales de energía del Golfo Pérsico y a esto se suma que hemos hablado y hemos conocido y aprendido sobre este estrecho de Ormuz por donde pasa el 20% del petróleo mundial”, destacó.
Ante el aumento de la presión, Teherán amenazó con cerrar un paso adicional cercano que canaliza el 12% del comercio internacional. “A partir de que Estados Unidos acaba de bombardear y atacar, de acuerdo a lo que está diciendo Irán a los iraníes es que ahorren energía, es decir, han sentido el impacto en centrales energéticas”, detalló el especialista.
El analista subrayó que la respuesta iraní puede incluir ataques directos contra refinerías o centrales energéticas en el Golfo Pérsico. Además, según Repetto, la participación de aliados regionales podría transformar el enfrentamiento en una conflagración de mayores proporciones: “La guerra se empieza a ampliar a partir de este último ataque por parte de Donald Trump”.
Sobre el papel del gobierno de Donald Trump, Repetto explicó que el presidente enfrenta un dilema táctico y político: “Acá hay una tela de araña de la que Trump no está pudiendo salir”.
“Esta posible ampliación de la guerra a nivel regional por el último ataque de EE.UU. se sumó un precedente que quizás en los próximos días tome medidas, como dejó entrever, de una posible incursión terrestre”, sumó.
En la misma línea, Repetto remarcó que el mandatario expresó históricamente su rechazo a las denominadas “guerras eternas”, como los procesos vividos en Irak o Afganistán, pero la dinámica actual lo empuja hacia un terreno imprevisto, según relató el analista.
“Está cada vez más enmarañado, no logra que Irán doble el brazo, no logra que Irán abra el estrecho de Ormuz. A partir de acá me parece que, por lo que dijeron los iraníes, y será cuestión de ver, en las próximas horas esta guerra se va a complicar”, concluyó.


