Durante la segunda mitad del año pasado, Honda renovó el HR-V, su SUV del segmento C (mediano), uno de los más competitivos del mercado local. Se trata, además, de uno de los modelos más importantes de la marca, junto con el icónico Fit. Esta nueva generación representó un importante salto tanto en diseño como en equipamiento.
En un contexto en el que la automotriz también sumó nuevas propuestas de entrada de gama, como el WR-V, Honda logró destacarse durante una primera mitad del año en la que el mercado de 0km cayó un 9,9%. En ese período, la marca incrementó sus ventas un 45,2%, con 3077 unidades patentadas, según datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara).
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Para comenzar este análisis, es importante señalar que el modelo (en su tercera generación) se ofrece en dos versiones: la de entrada de gama, denominada LX, y la tope de gama, EXL (que fue la evaluada para este test drive). Ambas comparten los aspectos más importantes, como la motorización y prácticamente todo el equipamiento de seguridad.

Honda HR-V: motorización tecnología y seguridad
En el apartado mecánico, el Honda HR-V apuesta por una configuración conocida y confiable dentro de la firma. Ambas versiones equipan un motor naftero de 1.5 litros de cuatro cilindros, con inyección PGM-FI y distribución DOHC i-VTEC de 16 válvulas, que entrega 121 CV a 6600 rpm y un torque máximo de 14,8 kgm a 4300 rpm. Por su parte, la transmisión es una automática CVT, mientras que la tracción es delantera.
Si bien las prestaciones del conjunto mecánico (en términos de potencia, torque y capacidad de respuesta) no son el principal argumento de este SUV, especialmente en un segmento donde varios rivales ya ofrecen motorizaciones híbridas (una alternativa que le aportaría un valor diferencial al HR-V), el conjunto cumple correctamente para un uso cotidiano.
La versión EXL suma levas al volante (paddle shift) y un modo Sport, dos elementos que permiten aprovechar mejor el rendimiento del impulsor cuando se necesita una aceleración más rápida, como en sobrepasos o incorporaciones a autopistas.

En cuanto al consumo, en esta prueba de uso mixto, con predominio de la conducción urbana, el promedio fue de 11,6 km/l.
Puertas adentro, el HR-V EXL transmite una sensación de calidad acorde con el posicionamiento del modelo. Esta versión incorpora asientos (cómodos) revestidos en cuero ecológico tanto en el volante y la palanca de cambios como en los asientos, un detalle que eleva la percepción de calidad respecto de la variante de entrada de gama. La posición de manejo es buena.

En términos de confort, el equipamiento es completo, ya que suma climatizador automático digital de doble zona, salidas de aire para las plazas traseras, acceso y arranque sin llave, levantavidrios eléctricos con función one touch en las cuatro puertas y una columna de dirección regulable en altura y profundidad, lo que facilita encontrar una buena posición de manejo.
Uno de los diferenciales frente a la versión LX es el instrumental digital TFT de 7 pulgadas, que reemplaza al display de 4,2 pulgadas de la variante de entrada.

En este caso, el tablero combina un velocímetro analógico con una pantalla digital en la que se concentra el resto de la información de conducción.
Por su parte, la central multimedia es de 8 pulgadas (con una buena respuesta al tacto) y es compatible de manera inalámbrica con Android Auto y Apple CarPlay. Además, incorpora un cargador inalámbrico para teléfonos celulares, lo que evita la necesidad de utilizar cables durante los trayectos.

Las plazas traseras ofrecen una buena habitabilidad para dos adultos de estatura promedio y cuentan con un apoyabrazos central rebatible con portavasos, un elemento exclusivo de esta versión que suma confort en los viajes.
En materia de seguridad (probablemente uno de sus puntos más fuertes), equipa una dotación completa con seis airbags (dos frontales, dos laterales y dos de cortina), frenos ABS con distribución electrónica (EBD), control de estabilidad y tracción, asistente de arranque y descenso en pendientes, freno de estacionamiento eléctrico con Brake Hold y anclajes Isofix para sillas infantiles.
Además, incorpora cámara de visión trasera de tres ángulos con guías dinámicas, monitoreo de presión de neumáticos (TPMS) y el sistema Honda LaneWatch, una cámara ubicada en el espejo derecho que amplía la visibilidad del punto ciego al accionar el guiño.
A este equipamiento se suma el paquete de asistencias a la conducción Honda Sensing, exclusivo de la versión EXL. Incluye control de velocidad crucero adaptativo (ACC) con función de seguimiento a baja velocidad, sistema de frenado con mitigación de colisión (CMBS), asistente de mantenimiento de carril (LKAS), sistema de mitigación de salida de carril (RDM) y luces altas automáticas (AHB), tecnologías que elevan el nivel de seguridad activa y el confort durante la conducción.

Un detalle no menor es que el baúl incorpora un neumático de auxilio temporario y ofrece una capacidad de 354 litros, una cifra un poco por debajo del promedio del segmento. No obstante, al rebatir los asientos traseros, el espacio de carga se expande hasta los 1348 litros.
Por último, aunque no menos importante, para julio la automotriz fijó un precio sugerido de $51.240.000 para esta versión tope de gama, mientras que la variante LX se ofrece con un precio de lista de $45.890.000.


