La muerte de Isabella, una niña de dos años que llegó sin signos vitales al Hospital Municipal Arturo Illia, conmocionó a Villa Gesell y derivó en la detención de su madre, Lucía Sosa, de 43 años. La mujer está acusada de abandono de persona seguido de muerte, agravado por el vínculo, mientras la Justicia intenta reconstruir las circunstancias que rodearon el fallecimiento.
La autopsia estableció que la víctima murió como consecuencia de una hipoxemia —la disminución de oxígeno en la sangre— provocada por una asfixia obstructiva. Aunque el estudio no detectó lesiones compatibles con violencia infantil ni concluyó que se hubiera tratado de una muerte traumática, los investigadores solicitaron análisis complementarios para determinar si existió intervención de terceros.
Sosa había declarado que su hija sufrió una crisis respiratoria mientras tomaba la mamadera. Sin embargo, los primeros informes periciales pusieron en duda esa explicación. La causa se encuentra a cargo del fiscal Juan Pablo Calderón, titular de la UFI N°4 de Pinamar.
La muerte de Isabella y el resultado de la autopsia
El episodio ocurrió cuando Isabella se encontraba en la casa junto con su madre. Según la versión inicial brindada por Sosa, la niña habría sufrido una presunta broncoaspiración mientras era alimentada con una mamadera.
Héctor Aguirre, padre de la menor, contó que ese día salió de trabajar cerca de las 14 y llegó a la vivienda aproximadamente media hora después. Al entrar, encontró a su hija acostada e inconsciente.
“La nena estaba tirada en la cama. Entonces la tomé en mis brazos y salí corriendo hacia la vereda, hasta el taller, donde había una camioneta. Le pedí por favor que me llevara a la nena”, relató en diálogo con LN+.
Antes de trasladarla al hospital, Aguirre intentó comprobar si todavía tenía signos vitales. “Le tomé el pulso y sinceramente sentí que ya no tenía latido”, sostuvo. Una vez en el centro de salud, los médicos realizaron maniobras de reanimación durante casi una hora y extrajeron líquidos mediante una sonda, pero no lograron salvarla.
La autopsia concluyó que la muerte se produjo por una obstrucción en el sistema respiratorio, presuntamente causada por leche. No obstante, la Justicia aguarda los resultados de los estudios histopatológicos y toxicológicos para precisar cómo se produjo esa obstrucción y descartar otras hipótesis.
Aguirre defendió públicamente a su pareja y afirmó que, según su interpretación, la muerte fue accidental. “Ese día llegué de trabajar y me encontré con la circunstancia de la bebé. Para mí, fue un accidente, porque llegué a casa y me encontré con ese episodio”, expresó.
El hombre aseguró que nunca había presenciado situaciones de maltrato contra Isabella. “De mi parte, no. De la madre, sinceramente, nunca vi maltrato”, respondió cuando fue consultado sobre la convivencia familiar.
También habló sobre algunas lastimaduras que podían observarse en fotografías de la niña y afirmó que se habían producido por caídas mientras jugaba con su hermano de cuatro años.

Por qué detuvieron a la madre
Tras avanzar con las primeras medidas de prueba, el fiscal Calderón solicitó la detención de Sosa. El pedido fue aceptado por el juez de Garantías David Mancinelli, quien consideró que existía riesgo de que la mujer pudiera entorpecer la investigación.
La acusación provisoria es por abandono de persona seguido de muerte, agravado por el vínculo. Esta calificación implica que los investigadores analizan si la madre omitió brindarle a Isabella el cuidado o la asistencia necesarios y si esa conducta tuvo relación con el fallecimiento.
En el marco de la causa, la Justicia ordenó allanar la vivienda familiar. Durante el procedimiento se secuestraron distintos elementos considerados de interés para la investigación. También se tomó declaración al padre de la niña.
La detención no supone una condena y la responsabilidad penal de Sosa deberá determinarse durante el avance del expediente. Los estudios todavía pendientes serán claves para conocer con mayor precisión qué ocurrió en las horas previas a la muerte.

El testimonio del hijo adolescente de Sosa
Lucas Ruiz realizó graves acusaciones contra su madre y reclamó que permanezca detenida o reciba tratamiento psiquiátrico. “Pido que Lucía Sosa esté presa o en un psiquiátrico. Es una persona agresiva y sin corazón. No podés tener tres hijos y asesinarlos. No es una persona apta para tener un hijo”, afirmó.

Los antecedentes de Lucía Sosa
Diez años atrás, Sosa fue sometida a juicio junto con una expareja por la muerte de Yazmín, una bebé de 11 meses, ocurrida en Mar del Plata. La mujer permaneció aproximadamente dos años en prisión preventiva, acusada por el presunto homicidio y abuso de su hija.
Antes de quedar detenida en aquella causa, Sosa y su entonces pareja estuvieron prófugos durante una semana. Finalmente, se entregaron cuando se quedaron sin recursos y sostuvieron su inocencia. Ambos fueron absueltos al finalizar el juicio, en 2018.
Pese a aquella resolución, la pareja perdió la tenencia de sus otros cinco hijos ante sospechas de maltrato infantil y por lo que se describió como un “ambiente de convivencia inconveniente”. Algunos de los niños ingresaron en Hogares de Belén y otros fueron adoptados.
Además, en 2013 había muerto otra hija de Sosa, Candela Milagros, cuando todavía era una bebé. En ese momento, el fallecimiento fue atribuido judicialmente a una complicación respiratoria.
Después de recuperar la libertad, Sosa se instaló en Villa Gesell. Más tarde se separó, formó una nueva pareja con Aguirre y tuvo otros dos hijos: un niño que actualmente tiene cuatro años e Isabella.
Qué pasará con el hermano de Isabella
Después de la muerte de la niña, el hermano de cuatro años fue separado preventivamente de su madre y quedó bajo custodia de los organismos municipales de protección de menores.
El niño será entrevistado este martes en cámara Gesell. Aguirre, en tanto, manifestó su intención de recuperar su cuidado. “Es la parte que me queda de mi corazón”, cerró.


