Buenos Aires, 3 agosto (NA) — Un grupo de delincuentes concretó una seguidilla de robos a automovilistas en Isidro Casanova, partido de La Matanza, pero nunca creyeron que su plan se iba a ver frustrado cuando una cámara colocada dentro de uno de los vehículos grabó la secuencia completa del hecho delictivo, la huida y las conversaciones entre los ladrones.
De acuerdo al parte policial al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, el caso sucedió el 1° de agosto por la noche cuando la banda robó un auto Toyota Etios rojo, el cual usaron para, minutos después, concretar la sustracción de un Toyota Corolla blanco.
Dicho vehículo tenía colocada una cámara en el frente, lo que permitió registrar todos los movimientos posteriores de los delincuentes, así como también identificarlos a simple vista.
El escrito policial destaca que ambos rodados fueron visualizados junto a un tercer vehículo, un Fiat Cronos, en el cruce de las calles San Matías y Santa Cruz de la localidad de Rafael Castillo.
Al advertir la presencia policial, los ocupantes emprendieron la fuga, efectuando disparos de arma de fuego contra el personal policial. Implementado un operativo cerrojo, se logró la interceptación del auto Etios, procediéndose a la aprehensión del sospechoso Enzo Ezequiel González.
Acerca de los otros dos vehículos, se los perdió de vista, por lo que se concretó un rastrillaje en la zona que permitió localizar al Fiat Cronos. En el lugar se aprehendió a dos mujeres: Dana Yael Andrada y Analía del Carmen Roldán.
Se informó que el personal policial que intervino en la persecución resultó ileso. Los detenidos y los elementos secuestrados fueron trasladados a la Comisaría de Rafael Castillo.
El caso quedó en manos de la UFI Nº13, del Departamento Judicial de La Matanza, a cargo del fiscal José Luis Maroto.
CONVERSACIONES DE LOS DELINCUENTES
Luego de revisar al conductor del auto robado, el conductor le pidió a su colega: “Cerrá la puerta bien, cerrá la puerta”.
A su vez, le advirtió sobre el arma que había dejado: “Guarda que dejé la pistola por acá, guarda que está cargada”.
La desesperación ocurrió minutos después, cuando el dueño del vehículo robado recordó que tenía un dispositivo cortacorriente, lo que iba a permitir que el auto dejara de funcionar; por lo que, de manera inmediata, se contactó con la empresa y activó el salvataje.
Fue en ese momento cuando ambos ladrones se mostraron nerviosos al no saber cómo continuar la huida y trataron de contactarse con los otros integrantes de la banda.
Agencia NA


