El gobierno porteño informó que en las calles de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) utilizará un nuevo material para el arreglo de baches que, a diferencia del asfalto convencional, permite reparar daños sobre la calzada de forma veloz, sin grandes despliegues de equipos.

La técnica del asfalto frío es especialmente útil para intervenciones de emergencia en zonas de alto tránsito.
Cuáles son las ventajas del asfalto frío
A diferencia del asfalto convencional, que debe producirse y transportarse a altas temperaturas y que además requiere maquinaria especializada para su colocación, el asfalto en frío puede aplicarse directamente sobre el bache a reparar sin ningún proceso previo de calentamiento. El material conserva sus propiedades de adherencia, compactación y resistencia a temperatura ambiente: esto simplifica la logística y las necesidades de equipamiento para cada intervención.
Cómo se usa el asfalto frío para cubrir baches
De acuerdo a la información provista por el gobierno porteño, el proceso de aplicación es sencillo.
“Se realiza una limpieza del área afectada, se retira el material suelto, se coloca el asfalto en frío, se nivela y se compacta con pisón manual o compactación mecánica liviana”, señala el comunicado sobre esta modalidad.
Por lo tanto, no se requiere de plantas térmicas ni maquinaria pesada; el material puede colocarse con equipos reducidos, incluso por dos personas, dependiendo de las condiciones y dimensiones del espacio a reparar. Una vez compactado el asfalto, el sector podría quedar habilitado al tránsito de forma casi inmediata.
“Es una solución eficiente que nos permite intervenir zonas de alto tránsito sin cortar la circulación, y ayuda a que la reparación impacte lo menos posible en la movilidad”, sostuvo el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri.
“Comenzamos a utilizar asfalto en frío como parte del trabajo de mantenimiento del día a día de la Ciudad. Siempre buscamos las mejores soluciones para intervenir eficientemente y con el menor impacto posible sobre el tránsito”, afirmó Ignacio Baistrocchi, ministro de Espacio Público.

Una de las características más relevantes del material es su versatilidad: podría aplicarse sobre distintos tipos de superficies, incluidas losas de hormigón. Esto abre la posibilidad de realizar reparaciones provisorias de emergencia en corredores de tránsito pesado -como las trazas del Metrobús o el futuro Trambús- donde una intervención urgente se resolvería sin interrumpir o entorpecer el tránsito por un período prolongado.
Entre las características bajo evaluación figura también la posibilidad de aplicarlo sobre superficies húmedas y en distintas condiciones climáticas. Por otra parte, al no requerir calentamiento en ninguna etapa del proceso (ni en la producción, ni en el transporte, ni en la colocación) el material ayuda a reducir el consumo energético y las emisiones asociadas al asfalto convencional por la eliminación del proceso térmico y la simplificación logística que implica.


