El receso silencia los motores, que se volverán a encender el 21 de agosto, con la primera práctica libre, en el circuito de Zandvoort, en Países Bajos. Sin actividad en la pista, la Fórmula 1 no deja de ser una usina de novedades: el anuncio de Marcin Budkowski como nuevo jefe de equipo de Cadillac, la actualización del motor Honda que presentará Aston Martin, la tensa espera por la confirmación de la continuidad de Franco Colapinto en Alpine… son destellos que lanza el Gran Circo, mientras Liberty Media comunicó el informe financiero del segundo semestre y reveló una caída del 38% en ingresos, que se traduce en una baja de 220 millones de dólares, en comparación con los beneficios operativos de 2025. El fuerte descenso en el trimestre comprendido entre abril y junio se vio afectado por la cancelación de los grandes premios de Bahréin y de Arabia Saudita y la reducción de nueve a cinco fechas, en ese lapso, en comparación con el calendario del año pasado.
Los datos del segundo trimestre de 2026 destacaron el impacto de la inestabilidad geopolítica en Medio Oriente. En cifras, se traduce en un descenso de 764 millones de dólares, respecto a los US$ 1220 millones del mismo trimestre de 2025, una disminución del 38%. La baja del beneficio operativo fue aún más pronunciada: 61%, pasando de 293.000.000 de dólares a US$ 73.000.000. Las pérdidas ofrecen un efecto dominó inmediato en las escuderías, porque los pagos distribuidos cayeron de US$ 513 millones a US$ 316.000.000 en la comparación interanual, mientras que si se consideran los premios repartidos en el primer semestre de 2026 el dinero cayó de 627 millones de dólares a US$ 500 millones, respecto al año pasado.
El golpe tiene algunas situaciones particulares, por el modo en que se desarrolló la temporada: solo se celebraron cinco grandes premios en el segundo trimestre, frente a los nueve que tuvo el segmento en 2025. El Gran Premio de Japón se adelantó para marzo y el Gran Premio de Emilia Romagna dejó el calendario. Liberty Media recuperará unas de las dos fechas canceladas, con la carrera en Sepang (Malasia), que llevará el nombre de GP de Bahréin; la fecha será el 4 de octubre, entre las visitas a Azerbaiyán y Singapur.

Con estos movimientos, el tercer trimestre contará con siete fechas y el último, ocho. Para el cierre del año, la Fórmula 1 debe confirmar las carreras en Qatar y Abu Dhabi, aunque en el caso de que se produzcan nuevas interrupciones por el conflicto bélico en Medio Oriente, se pondrá en marcha un plan alternativo y el calendario se cerrará en Europa. El circuito de Imola asoma como uno de los escenarios para ocupar el espacio que dejaría libre Abu Dhabi, porque el objetivo es garantizar un total de 22 o 23 carrera para minimizar el impacto económico.
Las cifras y el escenario son infinitamente menos nocivos que la caída de los ingresos de la temporada 2020, donde la entrada de divisa pasó de 2020 millones de dólares a US$ 1.140.000.000, mientras que las ganancias de US$ 17.000.000 se convirtieron en una pérdida de US$ 386.000.000. La crisis económica la desató la pandemia mundial de Covid-19, donde el público apenas logró asistir a tres de las 17 fechas de un calendario que comenzó el 5 de julio, en el circuito Red Bull Ring, de Austria, finalizó el 13 de diciembre en Abu Dhabi y tuvo tres repeticiones de escenarios –Austria, Gran Bretaña y Bahréin- para respetar el efecto de burbuja sanitaria que imponía la F.1.

Cinco años atrás, Liberty Media hizo una reducción en el canon por el derecho de televisión, a pesar de que el contrato estipulaba que el mínimo de grandes premios que se debían disputar era 15. La imposibilidad de organizar los fan zone y demás espectáculos que monta el Gran Circo en cada circuito también repercutió en el ingreso por patrocinadores, que tuvo una caída de 44%, respecto a 2019. El combo afectó el reparto de dinero para las escuderías, lo que motivó que se aplace el cambio de reglamento que estaba previsto para 2021 y se produjo en 2022: reducir costos en la construcción de un nuevo auto, debido a las modificaciones técnicas.
“La demanda de nuestras marcas sigue siendo fuerte y resistente, y seguimos encontrando soluciones creativas para hacer frente a las incertidumbres globales”, comentó Derek Chang, presidente y director ejecutivo de Liberty Media, que agregó: “El alcance cada vez mayor de la F.1 y la creciente participación del público continúa sustentado un fuerte impulso comercial. La asignación disciplinada de capital es una prioridad fundamental a medida que evaluamos las oportunidades estratégicas de inversión para aumentar el valor a largo plazo para los accionistas”.

También Stefano Domenicali, CEO de Liberty Media, con contrato hasta 2029, se enseñó optimista, respecto al futuro. “La asistencia del público y la audiencia en las distintas plataformas digitales registran un aumento en lo que va de la temporada. Nuestro deporte sigue demostrando capacidad de adaptación y creatividad y seguimos enfocados en fortalecer las bases de nuestro deporte con las escuderías y la FIA para ofrecer la mejor experiencia posible a los aficionados de todo el mundo, dentro y fuera de la pista”, comentó el italiano, exdirector deportivo de Ferrari. La audiencia creció a 830 millones de aficionados a nivel mundial.

Para los próximo años Liberty Media ensaya un plan de desarrollo a largo plazo para aumentar los ingresos y el incremento del número de las carreras Sprint -formato que es valorado por los promotores locales por la capacidad de atraer público el viernes y el sábado- es una de las aristas que analiza Domenicali. “Estoy convencido que tendremos más Sprint en 2027”, deslizó el CEO, y las variables para alimentar las ganancias se concentran en las experiencias premium, el denominado Paddock Club y el paquete Outlap para invitados VIP.
La Fórmula 1 recibió un golpe al bolsillo, pero ya proyectó cómo recuperarse en el segundo semestre del año y, además, diseña el futuro para agigantar las ganancias.


