ATENAS.- Dos personas murieron y cientos tuvieron que ser evacuadas este domingo en la isla griega de Salamina, cerca de Atenas, después de que dos incendios se desataran con apenas 20 minutos de diferencia.
Al mismo tiempo, Bélgica combate el mayor incendio forestal de su historia, que ya arrasó más de 27 kilómetros cuadrados y avanza hacia la frontera con Alemania.
El primer incendio en Salamina comenzó a las 14.40 hora local cerca de la costa sur de la isla, en Peristeria, una zona que combina áreas residenciales y boscosas. Apenas 20 minutos después, las autoridades recibieron el aviso de un segundo foco en Selinia, al este. Los fuertes vientos hicieron que las llamas se propagaran rápidamente y elevaron el temor de que ambos frentes terminaran unidos.
Unos 200 bomberos trabajaban para impedir que los dos incendios confluyeran. El operativo incluyó 50 camiones de bomberos, varias aeronaves, cinco patrulleras y embarcaciones privadas. Además, camiones cisterna y maquinaria de construcción se sumaron a las tareas. Durante el combate contra el primer foco, los bomberos encontraron dos cuerpos en la zona afectada.
Más de 500 personas fueron evacuadas por mar, según medios griegos. Al menos diez personas sufrieron quemaduras o presentaron síntomas de inhalación de humo y cinco recibieron atención médica local, de acuerdo con el ministro de Salud griego, Adonis Georgiades. La causa de los incendios todavía se desconoce.
Salamina, situada inmediatamente al oeste de Atenas, tiene unos 37.000 habitantes, muchos de ellos adultos mayores, y este domingo estaba bajo alerta por alto riesgo de incendios forestales. El vicealcalde Thodoris Zannis explicó que los equipos intentaban evitar que las llamas superaran una montaña y terminaran por formar un único gran incendio.
La emergencia griega coincidió con otro enorme operativo a más de 2000 kilómetros de distancia. En Bélgica, más de 250 miembros de los servicios de emergencia combatían desde el viernes un incendio en la reserva natural de High Fens, en la provincia de Lieja. El fuego ya consumió más de 27 kilómetros cuadrados y avanzaba hacia Alemania.
El incendio belga superó ampliamente el récord anterior, registrado en 2011, cuando las llamas consumieron 14 kilómetros cuadrados de la misma reserva, según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales. Bomberos de Bélgica, Alemania, Luxemburgo y Países Bajos participan del operativo para contener el frente que se dirige hacia territorio alemán.
Unas 600 personas de los municipios fronterizos de Waimes y Butgenbach recibieron la orden de abandonar sus hogares el sábado, después de un cambio en los vientos y ante la expansión del humo. Hasta el domingo por la mañana no se habían registrado viviendas afectadas, pero las autoridades pidieron a la población que permaneciera lejos de la zona del incendio.
Del otro lado de la frontera, la localidad alemana de Monschau informó que las llamas habían llegado a unos tres kilómetros del límite entre ambos países. Las autoridades no esperaban que el fuego ingresara en Alemania, aunque recomendaron a los habitantes de tres distritos que abandonaran temporalmente sus casas por la presencia de humo.
La emergencia llegó después de otro período de temperaturas extremas y escasas lluvias en Bélgica. El viernes, los termómetros alcanzaron aproximadamente los 37°C en algunas zonas. La situación se repitió en distintos puntos de Europa: varios países registraron temperaturas superiores a 35°C y el oeste de Londres llegó el jueves a 38,1°C, la jornada más calurosa del año en el Reino Unido.
Los incendios de Grecia y Bélgica forman parte de una serie de grandes fuegos que golpearon Europa durante el fin de semana. En Croacia, al menos una persona murió, decenas resultaron heridas y unas 1200 fueron evacuadas por un incendio en la costa, que el jefe de bomberos del país describió como “uno de los peores” de su historia.
Agencias Reuters y AP


