El embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, no asistió este miércoles a la Cámara de Diputados, donde había sido invitado para dar explicaciones por las amenazas que denunció haber recibido la Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén Limitada (CALF) de parte de representantes de la sede diplomática por su vínculo comercial con la empresa china Huawei.
Lamelas tampoco comunicó formalmente que no concurriría. El presidente de la Comisión de Asuntos Cooperativos, Mutuales y de Organizaciones no Gubernamentales, Aldo Leiva (Unión por la Patria), dejó constancia al comienzo de la reunión de que la Embajada había sido debidamente notificada.
“El mail de la comisión se envió el día 12 de agosto y se recibió el acuse de recibo el día 13. Por lo tanto, la Embajada de los Estados Unidos, a través del personal asignado, estuvo debidamente notificada”, señaló Leiva. “Sin duda nos hubiese gustado que esté acá el embajador”, agregó antes de habilitar las intervenciones de los diputados.

De la reunión no participó ningún referente del oficialismo ni sus aliados de Pro y la UCR. Además de referentes del peronismo, asistieron José Núñez y Esteban Paulón, de Provincias Unidas, así como Néstor Pitrola, del Frente de Izquierda (FIT).
La convocatoria se produjo después de que las autoridades de CALF se presentaran la semana pasada ante la misma comisión y confirmaran que el representante comercial de la Embajada de Estados Unidos, Andrew Dilts, se había comunicado con ellos para advertirles sobre las consecuencias de avanzar con la contratación de tecnología de Huawei.
El jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, interpretó la ausencia y la falta de respuesta como una señal política. “Ni siquiera confirmar la asistencia, ni siquiera decir ‘no puedo’. Es una decisión política institucional de la Embajada de los Estados Unidos”, sostuvo.
Martínez propuso insistir con la convocatoria y poner la comisión a disposición del diplomático para acordar una nueva fecha. Leiva lo ratificó. “Ser guapo en WhatsApp y después no venir a una reunión pública me parece que son las cosas que tenemos que tratar de evitar”, lanzó el jefe de UP.

Martínez reconoció que la Cámara baja no tiene herramientas para obligar a un representante diplomático extranjero a concurrir al Congreso. Sin embargo, consideró que la decisión de Lamelas afecta el funcionamiento de la comisión. “Cuando uno hace una convocatoria de estas características y el embajador de Estados Unidos no viene, está obstaculizando la tarea de los que queremos legislar”, afirmó.
El neuquino Pablo Todero (UP) también cuestionó la ausencia. Consideró que Lamelas perdió “una oportunidad” para explicar lo ocurrido con CALF y apuntó además contra las declaraciones que el diplomático realizó posteriormente durante un encuentro sobre energía organizado por AmCham.
Allí, Lamelas había advertido sobre los riesgos que, según Estados Unidos, supone la utilización de tecnología china en una zona estratégica como Vaca Muerta. “China exige a sus empresas que le den al Estado cualquier dato que pase por su tecnología y sus redes de inteligencia artificial. Todo está controlado por el Partido Comunista Chino. Esto no vale y tampoco va a ayudar a atraer inversores extranjeros a Vaca Muerta”, aseguró el embajador.
Para Todero, con esas declaraciones Lamelas “redobló la apuesta” y transformó lo que calificó como “un apriete vía WhatsApp” a la cooperativa en una presión más amplia sobre empresas y autoridades argentinas. También cuestionó la falta de una respuesta pública de la Cancillería y del gobierno de Neuquén.
“El embajador no tiene dimensión de lo que significa para los argentinos la soberanía. Y el Presidente de la Argentina tampoco”, cerró.

La disputa por Huawei
La controversia comenzó cuando CALF denunció ante Diputados que representantes de la Embajada estadounidense habían advertido sobre posibles consecuencias para sus directivos si avanzaban con Huawei como proveedor para su infraestructura tecnológica. La secretaria general de la cooperativa, Yenny Fonfach, calificó entonces el episodio como una “intromisión” en la autonomía de la entidad y pidió la intervención de la Cancillería.
Huawei rechazó los cuestionamientos y aseguró que es “una empresa 100% privada, con presencia en Argentina desde 2001”, que opera bajo las leyes de los países en los que tiene actividad.
En medio de la controversia, Lamelas recibió la semana pasada al presidente de CALF, Marcelo Severini, en la Embajada. Tras el encuentro, ambas partes difundieron comunicados en los que se comprometieron a mantener abiertos los canales de diálogo. El diplomático destacó entonces la “importancia de cuidar la seguridad de los datos”.
CALF, por su parte, ratificó que toma en serio las preocupaciones sobre seguridad, pero defendió su autonomía para elegir proveedores. La cooperativa sostiene que trabaja con una red “multiproveedor”, con equipamiento estadounidense, brasileño, europeo y asiático, y que sus contrataciones se definen según criterios técnicos y económicos propios.
La disputa adquiere una dimensión mayor por el lugar en el que se desarrolla: Vaca Muerta, un área estratégica para las inversiones energéticas y de infraestructura. Estados Unidos plantea que la utilización de tecnología china puede comprometer la seguridad de los datos y la competitividad de la provincia. CALF rechaza que esa preocupación pueda condicionar sus decisiones comerciales.


