Hawái atraviesa una situación poco habitual durante esta temporada de huracanes: en menos de dos semanas, el archipiélago recibió el impacto de dos sistemas tropicales, una frecuencia excepcional para una región que normalmente registra poca actividad de este tipo. Mientras la Depresión Tropical Moke se aleja lentamente hacia el sur, la amenaza no desaparece porque el terreno permanece saturado por las lluvias de la tormenta anterior.
El Niño cambia el escenario y aumenta el riesgo para Hawái
El fenómeno de El Niño cobra fuerza y, de acuerdo con la información proporcionada por Fox Weather, el calentamiento de las aguas del Pacífico central y oriental crea un entorno más favorable para el desarrollo de sistemas tropicales.
Ese cambio resulta relevante para Hawái, donde la actividad tropical suele ser poco frecuente y donde la llegada de dos sistemas en un período inferior a dos semanas representa una situación excepcional.
Según el medio, la Depresión Tropical Moke avanzó al sur de las islas mientras generaba fuertes lluvias y ráfagas de viento sobre la Isla Grande.
Aunque el sistema ya había perdido intensidad y se encontraba considerablemente más debilitado que el huracán que lo precedió, todavía tenía capacidad para provocar precipitaciones peligrosas debido a las condiciones particulares que presentaba el territorio.
La situación era delicada porque el suelo de la Isla Grande todavía se encuentra saturado después del paso del huracán Lala.
Fox Weather informó que en algunas zonas habían caído casi tres pies (0,91 metros) de lluvia durante la semana anterior, con viviendas y comercios destruidos y cortes generalizados del suministro eléctrico.

El contraste con la climatología habitual de la región es uno de los aspectos centrales. Hawái rara vez experimenta actividad tropical de esta magnitud y frecuencia, pero el patrón asociado con El Niño modifica las condiciones del océano y favorece una mayor cantidad de sistemas en esta zona.
El riesgo de inundaciones en Hawái permanece tras el paso del huracán Lala
El principal problema es la combinación entre la nueva lluvia, el relieve escarpado de la Isla Grande y la saturación del suelo provocada por el sistema anterior.
Fox Weather señaló que Moke puede dejar entre tres y seis pulgadas (7,62 y 15,24 centímetros) adicionales de lluvia sobre la Isla Grande hasta el lunes.
Según el medio, permanece vigente una vigilancia por inundaciones para la Isla Grande hasta la noche del lunes.
La advertencia refleja precisamente la posibilidad de que las nuevas precipitaciones generen una segunda ronda de problemas en zonas que todavía se encontraban en proceso de recuperación por el fenómeno.
La situación también se extiende más allá de la Isla Grande, aunque con una intensidad menor. El este de Maui puede recibir nuevamente entre tres y seis pulgadas (7,62 y 15,24 centímetros) de lluvia, mientras que el oeste y las demás islas tienen una previsión de entre una y dos pulgadas (2,54 y 5,08 centímetros) durante el lunes.
El Niño mantiene activa la temporada de huracanes en el Pacífico
La situación alrededor de Hawái forma parte de una previsión de actividad tropical que mantiene a los expertos en alerta.
Fox Weather informó que, al mismo tiempo que Moke se debilita cerca de Hawái, el Pacífico presenta otros sistemas y zonas bajo vigilancia, en un contexto marcado por el fortalecimiento de El Niño.
Uno de ellos era la tormenta tropical Iselle, ubicada a unas 535 millas (861 kilómetros) de Baja California. El sistema avanza hacia el oeste-noroeste a 12 millas por hora (19 km/h) y presenta ráfagas de hasta 60 millas por hora (97 km/h).
La trayectoria prevista lleva a Iselle hacia aguas abiertas del Pacífico. Aun así, el sistema podía provocar oleaje peligroso en sectores de Baja California durante el lunes y también existe la posibilidad de que alcance intensidad de huracán durante la noche del 24 de agosto.
Otras cuatro áreas del Pacífico oriental son vigiladas por su potencial de desarrollo tropical. Una de ellas, identificada como Invest 91E, podía convertirse en depresión tropical durante el martes o los dos días posteriores, antes de interactuar con Iselle en las cercanías.
Otra perturbación está prevista para formarse durante la semana al sur de México. El desarrollo inicial podía ser lento, aunque las condiciones podían volverse más favorables mientras el sistema avanza hacia el oeste.


