NACIONES UNIDAS (AFP).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este martes que debe decidir entre alcanzar un acuerdo con Irán o llevar a ese país “al infierno”, en un discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, mientras se refería a la tensión en Medio Oriente que persiste desde el 28 de febrero, cuando comenzó la guerra en la región.
“Tengo que tomar una decisión importante: ¿se llegará a un acuerdo con Irán que les permita reconstruirse y crear un país mucho más grande de lo que jamás ha sido, quizá uno de los más grandes de Medio Oriente o incluso del mundo?”, dijo Trump.
Y continuó: “¿O aniquilo la República Islámica y lo hago rápidamente, sin darles nunca la oportunidad de volver a matar y destruir a personas y países? ¿Los arrastro al infierno sin posibilidad de supervivencia y sin esperanza de grandeza futura ni de generaciones venideras?”.
A su vez, Trump reiteró su optimismo de alcanzar un acuerdo con Irán después de las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos en noviembre, en las que, según las encuestas, su partido puede perder el control del Congreso, en parte por los altos precios de los combustibles debido al conflicto.
“Creo que llegaremos a un acuerdo justo después de las elecciones, porque no tiene sentido que ellos no lo hagan”, afirmó el republicano.

“Están esperando a ver qué tal me va en las elecciones de mitad de mandato. Lo que no se dan cuenta es que yo no me presento. Ya lo hice y gané por mayoría aplastante”, desafió.
Trump tomó la palabra esta vez mientras lucha por salir del conflicto que lanzó junto a Israel a finales de febrero contra Teherán; en la operación del 28 de febrero fue asesinado el líder supremo, el ayatollah Alí Khamenei. Ahora, la guerra muestra signos de un posible agravamiento y afecta la circulación de petróleo y gas, algo que tiene repercusión en la economía mundial.
Las palabras de Trump llegaron poco después de que el portavoz de los Guardianes de la Revolución de Irán, Hosein Mohebi, dijera que el país intensificará su respuesta si Estados Unidos lanza nuevos ataques contra la República Islámica, que endureció sus condiciones para poner fin a la guerra tras el fracaso del acuerdo alcanzado en junio con Washington.
“Si actúan de manera imprudente y la historia se repite, nuestra resistencia sin duda se intensificará, fortalecida por la experiencia adquirida. Esta vez, no nos limitaremos a tomar represalias; adoptaremos una postura ofensiva, y Estados Unidos se arrepentirá de sus acciones, sufrirá una humillación más grande que nunca”, dijo el vocero del cuerpo militar a AFP.
América Latina
En otro tramo de su discurso, el presidente de Estados Unidos ahondó sobre su política en América Latina. Primero mencionó el operativo en el que se capturó al entonces presidente venezolano Nicolás Maduro en Venezuela el 3 de, y luego habló de su vínculo actual con el régimen de Delcy Rodríguez, con el que firmó un generoso acuerdo petrolero que, afirmó, tendrá un impacto en el descenso del precio del combustible.
También se refirió al apoyo a la lucha contra el narcotráfico en la región, y además de comparar a los grupos terroristas con ISIS para defender sus ataques en el Pacífico y en el Caribe, afirmó: “Nuestras acciones en Venezuela son prueba de que Estados Unidos ya no permitirá que las amenazas contra el país echen raíces en ninguna parte del hemisferio occidental y, de ser necesario, utilizaremos nuestro inigualable poderío militar para salvaguardar los intereses nacionales vitales de Estados Unidos”.
El presidente republicano aseguró, en tanto, que su gobierno “busca un cambio fundamental en la situación de Cuba, donde el régimen comunista se encuentra bajo una gran presión, la mayor presión que ha soportado jamás”.
“Es un Estado absolutamente fallido. Está fracasando”, dijo, y mencionó el rol de su secretario de Estado, Marco Rubio, de origen cubano, en las negociaciones. Sobre México, dijo que es el epicentro de la violencia de los cárteles de la droga, y añadió que el país debía recuperar el control de su territorio.
La Asamblea General de la ONU comenzó este martes con este esperado discurso de Trump, acérrimo crítico de una institución a la que acusa de ser incapaz de resolver los conflictos en el mundo. En el ámbito interno, el magnate también atraviesa dificultades de cara a las elecciones de mitad de mandato, enfrentado a una impopularidad creciente alimentada en gran parte por el aumento del costo de la vida.


