Buenos Aires, 23 septiembre (NA) — El excirujano Aníbal Lotocki declaró este miércoles por primera vez en el juicio por la muerte de Cristian Zárate, el hombre de 50 años fallecido el 15 de abril de 2021 luego de una operación, y consignó que “se presentaba como un paciente sano, como si no tuviera ningún problema de salud”.
El acusado respondió preguntas de su defensor Claudio Lifschitz -participó de la audiencia vía Zoom ya que se encuentra en España- de la Fiscalía y del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.° 17 de la Ciudad de Buenos Aires.
“(Zárate) vino recomendado por amigas que se habían operado conmigo, que estaban contentas y conformes. Vino a verme para operarse, ya estaba decidido”, sostuvo Lotocki, quien describió a la víctima como “un paciente sano” y que “se presentaba como si no tuviera ningún problema de salud”.
En este sentido, resaltó que “la última vez que había ido al médico” fue “hace uno o dos años” y rememoró haberle recomendado a Cristian someterse a una “lipoaspiración” y una “transferencia de grasa a las zonas de los glúteos y los pectorales”.
“La enfermera me llamó para decirme que Zárate estaba descompensado, con la frecuencia respiratoria acelerada”, afirmó respecto al día de la intervención quirúrgica, y añadió: “El informe dice que el paciente tenía una cardiopatía importante, una cardiopatía y una coronariopatía. El corazón estaba hipertrofiado. El músculo cardíaco tenía un 30% más de volumen”.
El sindicado, que cumple una condena de ocho años de prisión por las lesiones gravísimas cometidas contra Silvina Luna y otras famosas, señaló que la ambulancia “tardó más de dos horas en llegar” al Centro Médico Conde (CEMECO), la clínica ubicada en el barrio porteño de Caballito, y sostuvo haberse ofrecido para asistir al paciente durante el traslado a un sanatorio de alta complejidad.
Lotocki enfrenta una pena en expectativa de entre ocho a 25 años de prisión por el delito de homicidio simple con dolo eventual, de acuerdo a lo establecido por el Código Penal.
Además de Lotocki, son juzgados el médico especialista en cirugía plástica Daniel Enrique Zambrano García; el médico anestesiólogo Santiago Luis Olguín y el médico y cirujano plástico Polansky Peláez Hoyos. Todos ellos, junto a la contadora y directora del Centro Médico Conde, Andrea Isabel Torelli.
Por otra parte, la instrumentadora quirúrgica Florencia Marina Krzeczek está acusada por presuntamente haber ocultado el teléfono de Lotocki para que no lo hallaran los investigadores, lo que se catalogó bajo la calificación de encubrimiento agravado por ser el hecho precedente un delito especialmente grave.
Agencia NA


