En diálogo con LN+, Sophie Thonon, la abogada de la madre de Federico Martín Aramburú, se refirió al impacto del caso en el país: “El juicio es muy seguido en Francia, hay muchísima prensa. Es un juicio muy mediático, en el mejor sentido de la palabra. Hay colas y colas de tres o cuatro horas y que no entra”.
En cuanto a la resolución y el accionar de las autoridades remarcó: “Ayer (por el miércoles) el fiscal federal pidió 27 para Le Priol y 20 para Bouvier. Pero hay que saber que el fiscal defiende la sociedad, entonces tiene otro punto de vista que la Corte.
“El tema es que ahora se terminaron todos los alegatos y mañana a las 9.30 se le da la palabra a los cuatro imputados. Pueden ellos agarrar esa palabra o no”, agregó.
Courroye solicitó que las penas requeridas para Le Priol y Bouvier incluyan la obligación de recibir tratamiento psicológico. Al exponer su posición ante el jurado, sostuvo que ambos tuvieron oportunidades de actuar de otra manera antes y después del ataque.
El fiscal dedicó parte de su alegato a la situación de los otros dos acusados. A Antony S., juzgado por ocultación y destrucción de pruebas, le reprochó haber mentido durante su declaración y haber cambiado su versión después de una suspensión de la audiencia. En cuanto a Lyson R., renunció a solicitar que se la considere cómplice de la tentativa de asesinato, aunque mantuvo el pedido de tres años de prisión.
Los pedidos de pena forman parte del alegato de la acusación. Será el jurado el que resuelva la responsabilidad de cada acusado al dictar la sentencia.
El juicio en París por el crimen del exrugbier argentino Federico Martín Aramburú entró en su tramo final. Tras casi tres horas de alegato, el fiscal Philippe Courroye pidió el miércoles 27 años de prisión para Loïk Le Priol y 20 para Romain Bouvier, los dos principales acusados.
La fiscalía también solicitó tres años de prisión para Lyson R. y tres para Antony S. Los debates se reanudaron el jueves con los alegatos de la defensa.
El abogado de Le Priol, Xavier Nogueras, describió un caso “viciado” y “contaminado” desde el principio por “la apisonadora” de la prensa, que según él lo calificó de “crimen fascista”.
“Cuando se inyecta ideología en un crimen, se impide la serenidad necesaria” para comprenderlo, prosiguió Nogueras. “Los monstruos no existen”, estima Hugues Vigier, abogado de Bouvier.
La sentencia está prevista para el viernes, más de cuatro años después del asesinato de Aramburú, ocurrido el 19 de marzo de 2022.


