Buenos Aires, 26 septiembre (NA) – El Estado nacional indemnizó con casi 110 millones de pesos a un funcionario del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) y al día siguiente lo reincorporó en otro organismo público. Daniel Alfredo Neira dejó formalmente el Enacom el 31 de julio de 2026 con una liquidación neta de 109.781.999,73 pesos e inició funciones el 1° de agosto como gerente de Contabilidad del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
La planilla de egreso incluyó 73.067.618,10 pesos por antigüedad, 9.742.349,08 pesos de preaviso y 24.096.076,72 pesos por vacaciones no gozadas. La desvinculación se encuadró como despido sin causa, en los términos del artículo 245 de la Ley de Contrato de Trabajo.
El dato que agrava el caso no es solo el monto. Según la documentación publicada, los trámites para designarlo en el INTA comenzaron el 1° de julio, 23 días antes de que le notificaran la rescisión en el Enacom (24 de julio). Quedó habilitado para cobrar el 28, cesó el 31 y el 1° de agosto ya estaba otra vez en la nómina estatal. No hubo, en los papeles, un día de desocupación real.
Fuentes del sector describieron la operatoria como un despido simulado para percibir la indemnización en lugar de un traslado o una renuncia, que no habrían disparado ese pago.
La Procuración del Tesoro considera al Estado un único empleador en sentido amplio: el mismo bloque que lo echó lo volvió a tomar. Abogados en derecho administrativo advierten que esa secuencia puede configurar un enriquecimiento sin causa y habilitar un reclamo de repetición del dinero.
El Consejo Directivo del INTA trató el expediente en una reunión cerrada y consultó a su área Jurídica. Esa área sostuvo que un despido sin causa no impide reingresar al sector público y que no se violó la Ley de Ética Pública.
El organismo no tomó decisión de corte. Neira sigue bajo una designación transitoria de 180 días, aprobada el 3 de septiembre con efecto retroactivo al 1° de agosto. Una fuente oficial admitió que “pudo haber un error en no fijarse si había sido indemnizado” y que el caso podría revisarse en una próxima reunión.
El episodio ocurre en pleno discurso de recorte del gasto público. El Enacom pagó una salida millonaria; el INTA cubrió el puesto sin concurso, por “urgencia” tras retiros voluntarios, y con recomendación interna. Por ahora, el funcionario cobró la indemnización y conserva el cargo.
Agencia NA


