Cinco hombres fueron detenidos este domingo bajo sospecha de delitos relacionados con explosivos y terrorismo cerca de una base de la Real Fuerza Aérea (RAF) utilizada en ataques estadounidenses contra Irán.
El incidente movilizó a policías armados, especialistas militares en desactivación de bombas y equipos de emergencia, obligó a evacuar a 85 familias y derivó en la declaración de un “incidente grave” por parte de las autoridades británicas.
Las autoridades señalaron además que equipos especializados del Ejército estaban examinando varios vehículos considerados sospechosos.

Imágenes difundidas por medios británicos mostraron a un robot de desactivación de explosivos inspeccionando tres furgonetas estacionadas cerca del lugar de las detenciones. El Daily Mail publicó una foto en la que se veía a cinco hombres con el torso desnudo siendo detenidos.
El subcomisario Richard Ocone, de la policía de Gloucestershire, explicó que el episodio comenzó cerca de la 00.45 cuando los agentes recibieron el aviso de la presencia de tres vehículos sospechosos que se dirigían hacia la base.
“Alrededor de las 00.45 de hoy, la policía recibió una llamada sobre tres vehículos sospechosos que se dirigían hacia la base aérea de Fairford. Agentes armados acudieron al lugar y posteriormente detuvieron a cinco hombres en la zona de Whelford bajo sospecha de cometer delitos tipificados en la Ley de Explosivos. Los hombres fueron puestos bajo custodia, donde permanecen detenidos”, afirmó.
De acuerdo con información conocida por The Guardian, durante el operativo fueron incautados materiales que ahora son analizados para determinar su peligrosidad y establecer si podían ser utilizados técnicamente en un atentado.

Las autoridades británicas destacaron que la situación se encontraba bajo control durante la mañana del domingo, aunque continuaban las tareas de inspección. El objetivo inmediato era permitir el regreso de los vecinos evacuados a sus hogares.
Investigan complot de Irán
La base de Fairford tiene un valor estratégico para Estados Unidos y el Reino Unido. En los últimos meses fue utilizada por bombarderos estadounidenses para lanzar ataques contra instalaciones de misiles iraníes vinculadas a operaciones contra buques en el estrecho de Ormuz, una decisión que había provocado advertencias públicas de Irán.
Las circunstancias generales de las detenciones y la proximidad a la base aérea de Fairford han llevado a los investigadores a considerar si Irán u otro Estado patrocinaron algún complot. La Guardia Revolucionaria de Irán había advertido en julio de que cualquier base utilizada en los ataques sería un objetivo legítimo.

Ante esa amenaza, el Reino Unido declaró que sus fuerzas armadas estaban preparadas para proteger al país de cualquier ataque. “Estamos listo las 24 horas del día, los 7 días de la semana, para defenderse”, expresó en su momento.
Según informan los medios británcios, se ha reforzado la seguridad en otras bases utilizadas por Estados Unidos en el Reino Unido, entre ellas las de Lakenheath y Mildenhall a raíz del último incidente.


