Buenos Aires, 1 octubre (NA) – La Cámara de Diputados de La Pampa tiene asignados $22.576 millones para su funcionamiento durante 2026, una cifra que equivale a $752,5 millones anuales por cada una de sus 30 bancas.
El monto vuelve a poner bajo revisión el costo de la estructura política provincial en un año atravesado por reclamos de austeridad y control del gasto público.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, los datos surgen del relevamiento anual de la Fundación Libertad sobre los presupuestos legislativos de las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El cálculo divide la partida total de cada Poder Legislativo por la cantidad de representantes que integran sus cámaras.
En el caso pampeano, el resultado representa unos $62,7 millones mensuales por banca, o más de $2 millones por día. Esa suma no corresponde a la dieta individual que recibe cada diputado: incluye el costo completo de la institución, con personal, asesores, servicios, bienes y demás partidas necesarias para sostener su actividad.
La Pampa ocupa el puesto 20 entre las 24 jurisdicciones relevadas y se ubica por debajo del promedio nacional, calculado en $1.531 millones anuales y cerca de $128 millones mensuales por legislador.
La comparación relativa, sin embargo, no reduce el volumen local: el presupuesto de la Cámara supera los $22.500 millones para un cuerpo unicameral de apenas 30 integrantes.
El estudio también mostró que el conjunto de los poderes legislativos provinciales demanda $1.835.300 millones durante 2026. Son 32 cámaras porque ocho jurisdicciones tienen sistemas bicamerales, y el universo relevado alcanza a 1.199 legisladores.
En las provincias donde fue posible discriminar la información, alrededor del 84 por ciento del gasto se destina en promedio a personal.
Dentro de la tabla, La Pampa aparece por encima de Mendoza, con $471 millones anuales por representante, y de Jujuy, con $596,7 millones. Está lejos de Tucumán, que encabeza el ranking con $3.725 millones por banca, pero también de San Luis, que registra el menor costo individual, con $176 millones.
La medición no evalúa la calidad de las leyes ni el trabajo de cada diputado: expone cuánto dinero público presupuestó la provincia para sostener el Poder Legislativo y permite comparar estructuras.
Esa distinción es central para no confundir el costo institucional por escaño con un ingreso personal, pero también para exigir que una partida de esa magnitud tenga ejecución y resultados transparentes.
Agencia NA


