PARIS.- Fue el primer expositor en la Argentina Week, aunque al final no peloteó como en Estados Unidos con el presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili. “El riesgo no está en las elecciones en la Argentina. El riesgo no está en el tipo de cambio. Creo firmemente que el riesgo está en perder la oportunidad de invertir en la Argentina”, afirmó el ministro de Economía, Luis Caputo.
En un auditorio que todavía no estaba repleto cuando comenzó a hablar por el difícil ingreso al predio de la OCDE para los más de 700 invitados al evento en esta ciudad. Sin embargo, el ministro afirmó que uno de los logros de la gestión de Javier Milei fue haber resuelto la crisis económica “respetando la santidad de los contratos y salvaguardando los derechos de propiedad privada”.
Durante una presentación ante empresarios e inversores, el funcionario sostuvo que el Gobierno tuvo que lidiar con “la peor herencia económica de la historia de Argentina”.
“Muchas veces, la Argentina enfrentó situaciones de estrés económico, y cada vez que enfrentó este tipo de situaciones, las respuestas de política siempre atacaron la propiedad privada”, sostuvo. Mencionó defaults, expropiaciones, confiscaciones, “pesificaciones asimétricas” y el corralito.
Según Caputo, esas decisiones dañaron no solo la solvencia y la credibilidad del país, sino también la confianza de los argentinos en la moneda, las instituciones y la dirigencia política. “Todavía estamos lidiando con eso”, afirmó.
Caputo destacó que el Gobierno redujo el gasto público en un 30% y eliminó el déficit fiscal en el primer mes de gestión. También afirmó que el presupuesto enviado al Congreso permitirá que la Argentina tenga “cuatro años consecutivos de superávit fiscal a nivel financiero”, algo que, según dijo, “nunca ocurrió en la historia de la Argentina”.
El ministro también resaltó la desaceleración de la inflación. “La inflación bajó de niveles de un 1,5% diario a casi la misma cifra, pero en términos mensuales”, señaló, aunque reconoció que “todavía queda mucho trabajo por hacer”.
Caputo sostuvo que otro desafío central era generar dólares suficientes para evitar problemas cambiarios. En ese marco explicó que el Gobierno decidió incentivar sectores en los que la Argentina posee ventajas competitivas y que, según afirmó, habían sido castigados durante los gobiernos kirchneristas. Mencionó el agro, la energía y la minería. En el caso del agro, hizo referencia a los altos impuestos; en energía, a las “malas señales de precios” y a los subsidios.
“No descubrimos Vaca Muerta hace dos años. Simplemente ahora les estamos dando los incentivos adecuados para que los inversores efectivamente inviertan dinero allí”, afirmó. Defendió el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), que definió como un esquema diseñado para brindar un “paraguas” a los grandes proyectos de inversión.
Según el ministro, la estrategia permitió generar un fuerte crecimiento de las exportaciones. Afirmó que el país se encuentra en niveles récord tanto en exportaciones medidas en dólares como en cantidades y destacó que la expansión está diversificada entre distintos sectores.
También aseguró que las exportaciones de energía y minería podrían triplicarse dentro de cinco años. Además, sostuvo que las exportaciones de productos primarios, manufacturas de origen agropecuario y servicios se encuentran en máximos históricos, mientras que las exportaciones pyme alcanzaron su nivel más alto en 12 años.
Caputo afirmó que esa dinámica fortalece la estabilidad macro porque permite sostener el equilibrio fiscal, una política monetaria restrictiva y una creciente generación de divisas. Según explicó, esos dólares permiten que los argentinos continúen ahorrando en esa moneda, que las empresas paguen dividendos e importen bienes sin restricciones y que el Banco Central reconstruya su balance.
Se refirió a las consultas que recibió de inversores en Nueva York junto al presidente Milei. Según contó, la principal preocupación estuvo vinculada al escenario electoral. “Solo quiero preguntarles tres cosas. Una, aseguren la reelección. Dos, aseguren su reelección. Tres, aseguren su reelección”, contó que le dijo un inversor.
Frente a los temores sobre una eventual volatilidad cambiaria, Caputo aseguró que el Gobierno está preparado para escenarios adversos, aunque no espera un año electoral con tensiones significativas. Explicó que la base monetaria prácticamente no creció durante el último año y afirmó que, medida en dólares, se encuentra cerca de los mínimos de la última década. También destacó la extensión de los vencimientos de deuda en pesos y la acumulación de reservas por encima de las previsiones iniciales.
Según su análisis, los episodios de dolarización observados antes de las últimas elecciones representaron un adelantamiento de demanda que luego se revirtió en los meses posteriores. “Lo que la gente realmente hizo fue simplemente adelantar la dolarización”, sostuvo. Y agregó: “No hay creación de pesos”.
Caputo indicó que, aun si se reprodujera un comportamiento similar antes de las próximas elecciones, los flujos de divisas esperados serían suficientes para absorber esa demanda. Mencionó como respaldo la existencia del swap con China, un acuerdo financiero con Estados Unidos, las compras de reservas realizadas por el BCRA y la capacidad de intervención en el mercado de futuros.
Respecto de las elecciones, insistió en que cree que Milei será reelegido, aunque sostuvo que la opinión de los gobernadores sobre el proceso político será más relevante para los inversores que su propia evaluación.
Caputo pidió “no subestimar al pueblo argentino” y afirmó: “Hemos estado en el infierno y, créanme, la mayoría de la gente nunca votará para volver al infierno”.
También se refirió a los proyectos de infraestructura impulsados por el Gobierno. Mencionó la concesión de 9000 kilómetros de rutas, la licitación de la Hidrovía, el proceso para el Belgrano Cargas y distintas privatizaciones.
Además, aseguró que ya fueron aprobados proyectos por US$57.000 millones en el marco del RIGI y que otros US$150.000 millones se encuentran en evaluación.
Hacia el final de su exposición, el ministro sostuvo que los riesgos que observan algunos inversores están mal enfocados. Y concluyó con un mensaje al sector privado: “Tenemos prácticamente todo lo que el mundo necesita. Tenemos alimentos, tenemos energía, tenemos minerales críticos, tenemos capital humano”. Luego agregó que Milei quiere que la Argentina sea “el país más libre del mundo” y “el faro de la libertad”, y señaló: “Queremos que ustedes, el sector privado, sean los protagonistas de esta historia”.


