Hay situaciones que parecen ser sacadas de película y esto ocurrió con la actriz de Batwoman y Orange Is the New Black, Ruby Rose. Durante su reciente participación en el podcast Off the Vine, conducido por Kaitlyn Bristowe, la australiana de 40 años reveló un suceso tétrico de su adolescencia cuando las autoridades la señalaron injustamente como autora de un homicidio.

En la charla, la también cantante recordó el hecho ocurrido en una zona rural australiana cuando tenía apenas 15 años. En aquel entonces, asistió a una reunión junto a su madre y varios amigos de la familia. En medio del encuentro, caminó hacia un parque infantil cercano y fumó su primer cigarrillo. En ese instante exacto, vio una figura extraña sobre el tobogán. “Mi amiga y yo cruzamos miradas y empezamos a caminar hacia allí. Cuando nos acercamos lo suficiente, nos dimos cuenta de que era un ser humano de verdad”, aseguró.
El panorama resultó devastador. Un niño de cuatro años estaba herido de gravedad sobre la estructura metálica. “Le salía sangre de la oreja, la nariz y la boca. Fue muy traumático”, añadió.

Ante la desesperación, la joven levantó al pequeño en sus brazos y lo introdujo rápidamente en la vivienda. Acto seguido, los adultos presentes iniciaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar y solicitaron asistencia médica de inmediato, por lo que una ambulancia trasladó al menor hacia un centro de salud. En el trayecto, ella mantuvo la esperanza de salvar su vida porque el niño todavía respiraba.
Sin embargo, el desenlace fue trágico. Horas más tarde, ella recibió una llamada lapidaria. “Recibí un aviso telefónico y me comunicaron que el pequeño no resistiría, que lo mantendrían conectado a una máquina y que su estado empeoró”, relató compungida y recordó: “Simplemente les envié mi cariño a la familia”.
Los médicos conectaron al menor a un soporte vital artificial. No obstante, el tiempo transcurrido provocó muerte cerebral irreversible y los profesionales decidieron desconectarlo. A su vez, el luto dio paso inmediato a una pesadilla judicial y social. Es que, al día siguiente, los oficiales de policía irrumpieron en el instituto educativo de la joven para interrogarla y los señalamientos surgieron de inmediato. “La gente decía: ‘¡Asesina de bebés!’. Me derrumbé”, aseveró.
Según contó, el misterio rodeó el caso debido a que el hermano mayor del niño presenció el suceso fatal. El testigo sufrió un trastorno de amnesia disociativa temporal que borró sus recuerdos exactos, lo cual volcó las sospechas hacia la presencia de la actriz en la escena. Meses después, la memoria regresó a la mente del testigo y la pesadilla culminó.
“Volvió a la policía y, gracias a Dios, se lo contó, porque de todas formas no creían que fuera yo, pero eso no siempre ocurre”, manifestó la intérprete. A pesar de la aclaración oficial, el dolor familiar persistió en su contra. La madre del pequeño impidió su presencia en el funeral.
“Él lo recordó y me exoneró, pero la madre del niño seguía sin quererme en el funeral. Así que todos fueron menos yo”, lamentó. Años después, su carrera despegó en la industria del cine y la televisión, aunque un accidente grave en la columna vertebral durante el rodaje de Batwoman frenó temporalmente su trayectoria profesional.


