El diputado bonaerense Nahuel Sotelo (La Libertad Avanza) es uno de los nexos entre el gobierno de Javier Milei y la Iglesia. Exsecretario de Culto y hombre de confianza de Santiago Caputo, el dirigente libertario relativiza las tensiones entre la gestión de Javier Milei y la Iglesia en la antesala de la visita de León XIV al país. En una entrevista con LA NACION, Sotelo, de fe católica, hace muchos equilibrios para evitar criticar a las autoridades eclesiásticas, como el arzobispo porteño Jorge García Cuerva, que alertaron sobre la situación económica y social del país.
-¿Qué resultados espera que deje la visita del Papa?
-Es una gran oportunidad para lograr una unidad de la sociedad. Por supuesto, no hay que politizarlo ni partidizarlo. Es una visita del pastor de la Iglesia, que viene a traer unidad a todo el pueblo argentino. Acá no hay partidos de derecha e izquierda.
-¿El mensaje del Papa en este contexto social y económico puede provocar tensiones con el Gobierno?
-El mensaje que puede dar León es el del evangelio. Las preocupaciones de la Iglesia son las mismas que tiene el Gobierno. Por ejemplo, uno de los problemas que más afectaba a las clases bajas era la inflación y estamos camino a solucionarlo. Ya no tenemos 25% de inflación mensual, estamos abajo del 2%.
No nos preocupa mucho el mensaje porque las preocupaciones que tiene la Iglesia o pueda tener el Papa son las mismas del Gobierno.
-Pero el Presidente dijo que “la justicia social es una aberración”. ¿Eso no choca con la visión del Papa?
-¿Qué es la justicia social? El catolicismo y la Doctrina Social de la Iglesia hablan de darle a cada cual lo que se merece. Estamos totalmente de acuerdo con eso y con que la gente trabaje para ganarse el pan de cada día. Desde el gobierno buscamos brindarle el contexto a la sociedad para que eso pueda pasar. Nosotros practicamos la justicia social. La podrías llamar de otra forma. Nosotros la llamamos liberalismo, capitalismo o lo que sea, pero no veo que haya una diferencia de fondo en ese punto.
-Si el Papa critica los recortes en el área de discapacidad o los destratos, ¿cómo piensa que va a reaccionar el Gobierno?
-Primero, como católico, voy a tomar el mensaje que vaya a dar el Papa León porque es la cabeza de la Iglesia.
-¿El Gobierno debe poner la otra mejilla si hay críticas?
-No. Creo que estamos haciendo futurismo. La verdad es que hasta ahora el Papa no ha dicho nada y no sabemos qué va a decidir. Por ahí tiene otro mensaje.
-El Papa hará tres o cuatro eventos masivos. ¿Teme que, además de la religiosidad, emerjan reclamos por la situación de los discapacitados o jubilados?
-Insisto: eso es hacer futurismo. El Vaticano, el Papa y Francisco han recibido informes de las actividades del Gobierno. Siempre nos hemos mostrado muy abiertos al diálogo y, de hecho, tenemos una muy buena relación con el Vaticano.
-¿El rechazo al aborto es el único punto en el que concuerdan Milei y León? Hay diferencias en el papel de la prensa, los migrantes, el rol del Estado o la guerra en Medio Oriente.
-¿El papel de la prensa? En la Argentina todos se pueden expresar de la forma que quieran y el Gobierno no te va a perseguir judicialmente. Lo que existe hoy es un derecho a réplica. Te van a responder lo que digas.
-Pero con agresiones, insultos y maltrato a los periodistas.
-No son todos. Es la parte de la libertad de expresión. Si hay alguien al que han atacado de forma muy baja es a Milei. Si el Presidente responde, está en su derecho. Pero no hay censura ni te manda a la Justicia.
-Durante su reciente viaje a Francia, León dijo que la cobertura de la prensa es muy importante.
-Bueno, hoy el Gobierno está abierto.
-Hay restricciones al trabajo de la prensa. Por ejemplo, lo que ocurre en la Casa Rosada.
-No, pero es la Casa de Gobierno. Se pusieron reglas, no inventamos la pólvora.
-En la ONU, Milei ratificó que rechaza la injerencia estatal en el desarrollo de la IA. ¿Descuenta que León marcará un contrapunto con el Presidente?
-Es un tema muy serio. Hoy no hay expertos en IA en ningún espacio político. A priori, no creemos que el Estado se tenga que meter. Si hoy las grandes empresas quieren ver a la Argentina como un lugar donde pueden venir a invertir o poner servidores, no tiene sentido oponerse por oponerse. Ojalá que vengan. Ahora, sí estamos de acuerdo con reglamentar el uso de la IA.
-En su primera encíclica, León alertó sobre los riesgos de la IA y el impacto en el mundo del trabajo.
-¿Cuál es el límite en la IA? Los valores. Ahora, ningún Estado lo puede frenar. Esa herramienta tiene que ser usada para mejorar la vida basada en muchos valores que son de la sociedad occidental.
-¿A qué atribuye los desencuentros entre Milei y la Iglesia?
-No creo que haya habido desencuentros. Estuve a cargo de la Secretaría de Culto y Civilización y la relación con la Iglesia siempre fue muy buena.
-En el Episcopado se quejan de que Milei no los recibe.
-Yo he hablado con muchos de ellos y no es una queja. Un día se iban a reunir con Milei y hubo problemas de agenda. Pero no es que el Presidente esté cerrado. Las reuniones entre distintos ministerios y la Iglesia son fluidas. No hay una mala relación.
-¿Milei no privilegió el vínculo con la comunidad judía y los evangélicos?
-No, para nada. Somos un Estado laico y todas las confesiones tienen un buen vínculo con el Gobierno.
-¿Y por qué cree que las autoridades de la Iglesia endurecieron sus críticas a Milei en el último tiempo?
-No diría eso. Muchas veces se les da más importancia a los que hacen críticas que a los que validan el Gobierno. Partamos de que la Iglesia somos todos. Hay obispos y sacerdotes que están a favor y otros que hacen críticas. Y eso es válido. Pero la Iglesia, como institución, no está en contra del Gobierno.
-El arzobispo porteño Jorge García Cuerva dijo que “la libertad económica no puede ser absoluta” y pidió por los pobres. ¿No hay una actitud más combativa?
-No, para nada. Esa es una preocupación de todos. Recibimos un país con más del 58% de pobres y eso lo logramos reducir. Estadísticamente logramos bajar la pobreza. Entonces, sí nos preocupa.
-El lunes pasado, el cardenal Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba, afirmó que León encontrará una Argentina “cascoteada” y en la que se escucha “un lenguaje triunfalista”. ¿Le llama la atención esa mirada crítica?
-No. Tengo buena relación con Rossi y conozco su pensamiento. Sabemos que no le vamos a agradar a todos. Eso no existe. Cada uno puede tener una opinión.
-Luis Caputo dijo que Axel Kicillof es el “anticristo” y el kirchnerismo “el infierno”. ¿Fue una metáfora desacertada en este contexto?
-No sé… [risas] Creo que lo dijo en un contexto de humor y chiste. Yo no lo usaría, pero no lo veo desacertado.
-¿Con qué vincula el desgaste en la imagen de Milei que reflejan las encuestas? ¿La contracción de la economía le pasa factura?
-Según las encuestas, nunca hubiéramos sido gobierno. Si gestionáramos pensando en las encuestas, no se podría hacer ni el 10% de lo que se pudo hacer y que trajo resultados.
-Según los últimos datos oficiales, subió el desempleo y la pobreza, cayó la actividad y el consumo. ¿El modelo de Milei no está funcionando?
-No. Se está cambiando una matriz económica que no funcionaba. Como venía la economía, con gobiernos que imprimían y subsidiaban sectores que no daban, tenía que llegar a un final. Para mantener la idea de “no se gasta lo que no se tiene”, hay que cortar cosas. Y la caída del consumo es relativa. Cae en los locales de la calle, pero aumentó en las ventas online.
-¿Nota desánimo en la militancia digital de LLA o los jóvenes que seguían a Milei en 2023?
-En 2025 fuimos a elecciones, ganamos en casi todo el país y la masa de jóvenes estuvo presente. Y el año que viene esa efervescencia volverá a estar visible por la campaña electoral.
-¿El caso Adorni los dejó sin la bandera de la lucha contra la casta?
-No, porque se lo apartó y estamos esperando que defina la Justicia. Hoy no es culpable. Toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario.
-¿Las Fuerzas del Cielo perdieron injerencia en el Gobierno? ¿Milei los corrió para privilegiar a Karina?
-No, de ninguna manera. Las Fuerzas del Cielo siempre han sido parte de LLA, militamos las ideas de Milei y no esperamos nada a cambio. No creo que ni se nos haya apartado ni que se nos haya dado más lugar.
-¿Cómo coexiste su fe católica en un espacio en el que discriminan a los homosexuales o tildan de “mogólicos” a los críticos? En el Mundial también se vieron mensajes xenófobos.
-No, en ningún momento se discrimina a los homosexuales.
-En La Misa, el programa del Gordo Dan, hay chistes homofóbicos. Dicen: “El que se mueve es puto”.
-Yo voy a la cancha y se escuchan insultos… Eso no es discriminación. Son chistes que se hacen en un grupo de amigos. No vengan con que son políticamente correctos en su vida privada.
-¿Un triunfo de Bolsonaro en Brasil eclipsará a Milei como referente de la derecha en Sudamérica?
-No, esperemos que Brasil siga el buen camino y gane Bolsonaro. Mientras más países estén por la senda correcta, mucho mejor. Ya tuvimos toda América Latina tomada por gobiernos de izquierda y socialistas y lo único que generaron fue más inflación, muertes, terrorismo y pseudo-dictaduras.
-Donald Trump, el principal aliado de Milei, afirmó que Robert Prevost es “nefasto en política exterior” y debería “dejar de complacer a la izquierda radical”. ¿Qué opina?
-Opinión de Trump.
-Los seguidores de Trump lo llaman el papa “woke”. ¿Concuerda?
-No tengo esa opinión.
-¿Hay una continuidad entre León y Francisco?
-Hay una continuidad en una Iglesia que sale del templo y es evangelizadora. León es un poco más solemne. Pero se sigue un camino. Tengo mucho aprecio por Francisco.
-¿Es posible que las palabras del Papa interpelen a Milei? Hasta ahora apostó a la agresión y confrontación, como el kirchnerismo y otras fuerzas.
-Dudo mucho que el Papa le vaya a dar un mensaje directamente a la política o al Presidente, que lo personalice. No creo que suceda.
Cuando el papa Francisco decía algo, la prensa lo politizaba, y fueron los grandes responsables de que la imagen de Bergoglio se deteriorara. Espero que esta vez no pase. Que cada periodista, persona o político que vaya a ver al Papa no quiera llevar agua para su molino.
Espero que la sociedad tenga madurez y entienda los mensajes que va a dar el Papa. La Argentina necesita unidad.


