“Bien, tranquilo, un poco ansioso porque llegue el partido, el momento. Pero bien, disfrutando de este último día en este lugar que tanto disfruté, que tanto amo, muchos recuerdos”. Lionel Messi transitaba sus últimas horas como futbolista de la selección argentina y, entre la ansiedad por salir a la cancha y la nostalgia de una despedida inevitable, intentaba disfrutar de cada instante. El último entrenamiento, la cena con sus compañeros, el viaje hacia el Monumental y las emociones de quienes compartieron su carrera quedaron registrados en “Gracias 10″, el documental que Adidas estrenó después del último partido del capitán con la camiseta albiceleste.
El cortometraje, presentado este sábado 10 de octubre, fecha que la marca bautizó como el “Messi Day”, reúne imágenes inéditas del predio de la AFA y del estadio de River, además de las voces de los compañeros, integrantes del cuerpo técnico y colaboradores del seleccionado. A lo largo de la producción, los protagonistas reconstruyen lo que significó compartir el día a día con Messi y el vacío que dejará su partida después de más de dos décadas.
Uno de los pasajes más íntimos llega cuando al rosarino le preguntan qué le diría al Messi de diez años. “Que disfrute, que disfrute más las cosas. En el fútbol siempre es lo que viene y es muy difícil conseguir cosas. A mí me pasó que yo conseguía algo y ya estaba pensando en lo que venía. No me daba tiempo a disfrutar”, reflexiona. Incluso admite que todavía no sabe si tomó verdadera dimensión de todo lo que consiguió, tanto en el plano colectivo como en el individual.
La producción también plantea un encuentro imaginario con su versión de 80 años. Y qué le diría el veterano al actual: “Que disfrute, que disfrute de este día que va a ser un día muy duro. Porque se me juntan muchas cosas. Y porque voy a dejar un lugar al cual disfrutaba venir y lo hice durante más de 20 años y no es fácil dejar”, expresa.
La emoción atraviesa especialmente los testimonios de sus compañeros. Giovani Lo Celso es uno de los más afectados por la despedida. “¿Cómo le explicas a los niños de siete años que no van a ver más a Leo en la selección?”, se pregunta, con la voz entrecortada. Más adelante, resume lo que representa su partida: “El ídolo máximo de todas las generaciones se va”. Facundo Medina tampoco consigue ocultar sus sentimientos al hablar de la última noche del 10.
Rodrigo de Paul, uno de los futbolistas más cercanos al capitán, describe una sensación que va más allá de la pérdida de un compañero. “Más allá de que tu cabeza va trabajando sobre algo que ya sabés, es muy duro el momento de saber que tu capitán se va y te empezás a sentir de cierta manera desprotegido. Yo sabía que si él estaba iba a estar todo bien. Y esa sensación de incertidumbre es dura”, confiesa. Leandro Paredes, otro del círculo íntimo, recuerda el vínculo que construyó con el rosarino: “Lo disfruté como compañero, hincha y amigo. He llorado por Leo y con Leo”.

La nostalgia también alcanza a Lionel Scaloni, el entrenador que lo acompañó en las mayores conquistas con la selección. “Lo que hace tiempo yo decía, tenía la melancolía de que se va a ir, dejémoslo que todavía está. Bueno, ahora pasó y va a ser su último partido. Habrá que disfrutarlo lo más que se pueda”, señala. Incluso Mario Di Stéfano, “Marito”, el conocido utilero del plantel, aparece en el video.
Una de las mejores cosas que muestra el documental es la última cena en el predio, que lleva justamente el nombre del 10. Allí se ven los gestos, las caras, se adivinan las charlas, con todo el plantel esparcido en una mesa larga en forma de U. Cerca de Messi se sentaron los de siempre: Lo Celso y Otamendi a su lado y Enzo Fernández y De Paul enfrente. El cuerpo técnico se ubica a la espalda de ese grupo, Con Scaloni a la cabeza.
Cristian Romero, elegido para sucederlo como capitán, también deja su testimonio. “Siempre lideró desde ese lado, nunca se puso por delante de nadie”, destaca el defensor, que reconoce que jamás había imaginado cuánto se sentiría su ausencia.
Entre las imágenes más significativas aparecen los instantes previos a la salida al campo de juego del Monumental. En el túnel, antes de disputar su último encuentro, Messi todavía tiene espacio para una arenga futbolística: “Teniendo la pelota, haciendo goles, ganando, de esa manera lo disfrutamos”. La escena retrata al competidor que sus compañeros describen a lo largo del corto, incluso en una noche atravesada por las emociones.

Pablo Aimar aporta una de las definiciones más contundentes sobre su recorrido: “Estamos hablando de alguien que hizo de su vida una película. Él siguió, siguió y siguió hasta conseguir lo que tanto quería. Y una vez que lo consiguió, siguió”.
Hacia el final, el propio Messi reflexiona sobre su identidad y el vínculo que construyó con los hinchas. Recuerda que se fue muy chico a España, pero que nunca dejó de sentirse argentino ni de reconocerse como aquel chico de barrio que soñaba con ser futbolista. “Lo mío fue mucho más de lo que había soñado. Soy feliz de ser lo que soy, de donde nací y de todo lo que viví”, asegura.
La producción concluye con los mensajes que los protagonistas escribieron sobre una camiseta de la selección, que luego le fue entregada al capitán: “Gracias, Argentina, por haber compartido conmigo todos estos años, para mí fue un orgullo enorme haber vestido esta camiseta, haberla defendido con el alma como siempre, con todos mis compañeros, siempre que jugamos lo dimos todo”, se emociona el capitán. Y resume el sentimiento que atravesó su carrera: “Poder vestir esta camiseta está por encima de cualquier cosa”.


