Buenos Aires, 17 octubre (NA)- La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, expresó este sábado su profundo respeto hacia las miles de personas que se manifestaron de forma pacífica en el marco de la convocatoria realizada por la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), una movilización que contó con la presencia de referentes de la oposición política.
Sin embargo, la mandataria advirtió que no se pueden soslayar los graves hechos de violencia registrados de manera simultánea en otras plazas del país.
Durante una serie de incidentes ocurridos en Milán, grupos de manifestantes lanzaron piedras contra las fuerzas del orden, dejando un saldo de agentes heridos, destrozos materiales y la obligada interrupción del cortejo.
En la ciudad de Turín, las autoridades interceptaron y detuvieron a personas que portaban adoquines y martillos rompevidrios, mientras que en Bolonia los desmanes motivaron el cierre preventivo de la estación ferroviaria.
Ante este panorama, Meloni cuestionó con dureza a los sectores que utilizan las protestas como herramienta para generar caos. “Vándalos que aprovechan las manifestaciones para sembrar el caos, agredir a quienes garantizan la seguridad y tomar como rehenes ciudades enteras. Manifestar es un derecho. Poner a hierro y fuego nuestras ciudades no lo es”, sostuvo la jefa de Gobierno.
En la misma línea, la primera ministra renovó su reclamo dirigido a la dirigencia opositora, a la que instó a posicionarse con firmeza frente a los ataques. “No sean ambiguas al respecto. Condenen sin ambigüedad estas violencias y lancen un llamamiento claro para que toda movilización sea pacífica. Ante escenas de este tipo, el rechazo debe ser unánime. Toda reticencia se convierte en justificación. El silencio no es aceptable”, concluyó.
Agencia NA.


