Buenos Aires, 24 octubre (NA) — Francia vive una nueva y crítica jornada de protestas en las calles que derivaron en un escenario de extrema tensión social. Los manifestantes tomaron las principales vías de comunicación en diversas urbes del territorio nacional y transformaron el paisaje urbano en un foco de conflicto permanente que mantiene en vilo al gobierno.
La situación en las áreas metropolitanas escaló rápidamente durante las últimas horas, por lo que se registraron numerosos incidentes entre manifestantes y las fuerzas del orden.
Por su parte, la quema de contenedores, el levantamiento de barricadas y la paralización del transporte público forman parte del paisaje en un día marcado por la fuerte desobediencia civil.
GASES LACRIMÓGENOS Y DETENCIONES EN LAS CALLES
Los enfrentamientos directos en los cascos urbanos obligaron a las fuerzas de seguridad a actuar de manera contundente para intentar recuperar el control. La policía ha recurrido al uso masivo de gases lacrimógenos para dispersar a la multitud en los puntos más conflictivos, lo que provocó escenas de pánico entre transeúntes y comerciantes locales.
Como resultado de estos choques directos, las autoridades ya reportan decenas de detenciones en todo el territorio nacional bajo cargos de atentado a la autoridad y vandalismo.
Ante el inminente riesgo de saqueos, la gran mayoría de los locales comerciales y negocios de los centros urbanos cerraron sus puertas y blindaron sus vitrinas para resguardarse. En tanto, para hacer frente a esta masiva ola de indignación popular, el Ministerio del Interior ordenó un operativo de seguridad de dimensiones históricas.
UNOS 70.000 POLICÍAS INTENTAN CONTENER LAS MANIFESTACIONES QUE SE REPLICAN EN TODO EL PAÍS
Al menos 70.000 policías forman parte de este despliegue integral en todo el país, patrullando de manera constante las zonas críticas y los accesos principales a las instituciones estatales. A este masivo contingente policial se han sumado, de forma excepcional, los efectivos militares pertenecientes al equipo antiterrorista Sentinelle.
Estos soldados de élite fueron movilizados estratégicamente para reforzar la vigilancia de puntos altamente sensibles en la coyuntura actual. El rol de este cuerpo militar está estrictamente delimitado al resguardo del orden civil e institucional preventivo.
Agencia NA


