Buenos Aires, 28 octubre (NA) — Un nuevo centro de investigación clínica ubicado en el barrio porteño de Belgrano tendrá la capacidad proyectada para desarrollar más de 400 ensayos clínicos simultáneamente en Argentina y se estima que su puesta en funcionamiento permitirá ampliar cerca de un 10% la capacidad de investigación clínica de la Argentina.
Según se informó en un encuentro de prensa del que participó la Agencia Noticias Argentinas, el proyecto prevé la participación de más de 300 investigadores, entre ellos 55 investigadores principales, y la participación de entre 5.000 y 10.000 pacientes por año en ensayos clínicos. Muchos de los profesionales que integrarán los equipos cuentan con una reconocida trayectoria nacional e internacional en sus disciplinas y publicaciones en revistas científicas.
El centro Libertador Research combinará esa experiencia con infraestructura y tecnología de punta a nivel global para desarrollar investigaciones mediante el trabajo de equipos interdisciplinarios de médicos, sumado a enfermeros, nutricionistas, farmacéuticos y bioquímicos. Además, promoverá la creación e integración de comunidades de pacientes y espacios de educación y acompañamiento terapéutico.
Bajo la dirección médica del Dr. Alexis Doreski, médico neumonólogo e investigador clínico, el citado centro reunirá infraestructura, tecnología de punta y la experiencia profesional necesarias para desarrollar estudios clínicos de mediana y alta complejidad, correspondientes a las fases I, II, III y IV así como estudios observacionales y epidemiológicos.
QUÉ TIPO DE INVESTIGACIONES SE HARÁN
Las investigaciones, con el objetivo de contribuir al desarrollo de nuevas alternativas terapéuticas para la población, abarcarán múltiples áreas terapéuticas, como oncología, enfermedades cardiometabólicas, inmunología, enfermedades poco frecuentes, neumonología y vacunas.
“Más allá de las dificultades de acceso a determinadas prestaciones de salud en nuestro país, la investigación clínica permite que los pacientes participen de estudios desarrollados bajo estándares internacionales de máxima calidad en diagnóstico, seguimiento y tratamiento, sumado a una vigilancia intensiva”, indicó Doreski.
Asimismo, añadió: “La participación de especialistas reconocidos en la Argentina y en el exterior será fundamental para construir equipos sólidos, favorecer el intercambio entre disciplinas y fortalecer el trabajo en equipo”.
El edificio posee 14 plantas, su infraestructura incluye un quirófano, un shockroom, camas para estudios de fases tempranas y espacios destinados a la atención ambulatoria, el seguimiento y la realización de procedimientos. Además, dispone de unidades de tratamiento de aire (UTAs), diseñadas para cumplir con exigentes estándares internacionales de calidad ambiental. Esta infraestructura permitirá desarrollar investigaciones de alta complejidad o muy exigentes que requieren recursos más allá de los disponibles en un centro de atención ambulatoria convencional.
La farmacia cuenta con tecnología de última generación e incluye una cabina de bioseguridad validada bajo estándares GMP, sigla que refiere a las buenas prácticas de manufactura. Este equipamiento forma parte de los recursos técnicos previstos para ejecutar los proyectos y sus diferentes exigencias.
La formación continua también tendrá un lugar destacado: el edificio contará con un auditorio y tres aulas destinadas a la capacitación de profesionales de la salud en investigación clínica, así como a la realización de charlas educativas para pacientes, familiares y la comunidad. Estos espacios buscarán favorecer el intercambio de conocimientos y la actualización y formación continua de los equipos de investigación.
“La máxima idoneidad y calidad para un centro de investigación se construyen principalmente a partir de la formación de sus profesionales y de todo su personal, pero también a partir de su capacidad para trabajar de manera organizada. La arquitectura puede colaborar en esa búsqueda y maximizarla o complicarla cuando nos encontramos con falta de espacio. Buscamos que la experiencia de los especialistas se comparta entre equipos, que los profesionales encuentren oportunidades de capacitación permanentes y que ese conocimiento acompañe el desarrollo de proyectos cada vez más ambiciosos por su complejidad”, señaló Doreski.
UNA PROYECCIÓN A FUTURO
Entre las líneas de desarrollo previstas para un futuro cercano, el centro contempla realizar investigaciones en vacunas, cardiometabolismo, CAR-T y edición génica. Estos campos forman parte de la proyección del centro a corto plazo y de su intención de ampliar progresivamente el alcance de esta actividad en Argentina.
En el último piso funcionará un gimnasio equipado con tecnología de origen italiano de última generación para evaluar parámetros como signos vitales y consumo de oxígeno durante la actividad física. Estará destinado tanto al personal como a los pacientes y contará con herramientas de inteligencia artificial que podrán aplicarse a proyectos de investigación en áreas como cardiometabolismo, medicina respiratoria, longevidad basada en datos y alto rendimiento deportivo.
“La iniciativa responde a la importancia superlativa que tiene el ejercicio físico regular, progresivo y médicamente supervisado como herramienta para promover la salud y prevenir enfermedades, combinando actividades aeróbicas y de fuerza”, indicó el Dr. Doreski y agregó: “El objetivo es desarrollar un ecosistema de salud y longevidad basada en datos que integre la investigación clínica, la prevención de enfermedades y la medicina del deporte, a partir de la medición de indicadores y biomarcadores objetivos de salud y rendimiento humano”.
Agencia NA


