Buenos Aires, 31 octubre (NA) — El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, advirtió formalmente sobre las devastadoras consecuencias financieras que tendría una nueva escalada bélica en la región al estimar que un nuevo conflicto militar provocará daños superiores a los 100.000 millones de euros.
Durante su intervención, el jefe de la diplomacia iraní enfatizó que el impacto de las hostilidades no se limitará a las pérdidas humanas y materiales directas, sino que desestabilizará de forma crítica los mercados internacionales y las infraestructuras estratégicas de la zona. Con esta declaración, Teherán busca ejercer presión sobre los actores internacionales para frenar de inmediato el aumento de las tensiones en Oriente Medio.
La contundente reacción del gobierno iraní se produjo de forma directa tras las recientes declaraciones del canciller federal de Alemania, Friedrich Merz, emitidas durante una visita oficial a Seúl, Corea del Sur, donde se analizó públicamente el impacto que la guerra en curso provocó en las economías occidentales desde su estallido el pasado 28 de febrero.
Durante su intervención en territorio asiático, el funcionario alemán estimó formalmente que el encarecimiento global de los suministros energéticos povocó costos adicionales sustanciales para los ciudadanos y corporaciones de su continente.
De acuerdo con los cálculos presentados por Merz, la inestabilidad de los mercados de crudo y gas obligó a las empresas y consumidores europeos a desembolsar una cifra superior a los 100.000 millones de euros en concepto de sobrecostos. Por este motivo, el líder de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) insistió en la urgencia de finalizar el conflicto lo antes posible.
Ante esta estimación contable, el ministro iraní Abbas Araghchi respondió con dureza a través de un mensaje en inglés difundido en la plataforma social X. Araghchi afirmó explícitamente que los 100.000 millones de euros mencionados por el mandatario alemán “no son nada” en comparación con la magnitud del contragolpe que Teherán ejecutaría.
PÉRDIDAS MILLONARIAS EN CASO DE NUEVOS ATAQUES MASIVOS
El ministro iraní de Asuntos Exteriores alertó que, en caso de desencadenarse una nueva guerra, se producirían ataques militares masivos y daños económicos que superarían con creces los 100.000 millones de dólares.
Asimismo advirtió que la maquinaria bélica de su país respondería con total contundencia contra aquellos que se atrevan a causar daño a su pueblo. Esta declaración incrementó de forma inmediata la tensión diplomática entre la República Islámica y las principales potencias del bloque europeo.
Araghchi aprovechó la oportunidad para denunciar la postura de Merz respecto a la evolución histórica de las hostilidades entre los bloques en pugna. El funcionario rememoró de forma explícita que, durante los sucesos de la denominada Guerra de los Doce Días en junio de 2025, el dirigente alemán había respaldado abiertamente los ataques perpetrados contra territorio iraní. En aquella ocasión, el hoy canciller federal llegó a proferir polémicos comentarios que generaron un fuerte revuelo en la comunidad internacional.
La mención específica de Araghchi hacía referencia a una entrevista concedida por Merz el 17 de junio del año pasado a la cadena de televisión alemana ZDF, concretada en el marco de la cumbre de líderes del G7 celebrada en la localidad de Kananaskis, Canadá. En ese espacio, Merz calificó la ofensiva militar ejecutada contra Irán como “el trabajo sucio” que se estaba realizando en beneficio de los intereses colectivos occidentales.
El posicionamiento de Irán frente a las declaraciones de Merz evidencia la profunda fractura diplomática y la desconfianza existente respecto a las intenciones de mediación europeas. El intercambio epistolar y digital entre Teherán y Berlín eleva de nuevo la incertidumbre global sobre la seguridad en Medio Oriente y la estabilidad de los suministros hacia Europa.
Agencia NA


