Un incendio de gran magnitud se desató en las primeras horas de este miércoles en un depósito de garrafas ubicado en Mariano Acosta, partido de Merlo, y provocó múltiples explosiones que alarmaron a toda la zona. La densa columna de humo fue visible desde distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y obligó a vecinos a evacuar sus viviendas.
El episodio, que continuaba activo durante la mañana, generó escenas de pánico entre los habitantes del barrio, quienes advirtieron sobre la peligrosidad de las detonaciones. “Vuelan garrafas por todos lados”, fue una de las frases que más se repitió entre los testigos.
Explosiones, humo y evacuaciones
De acuerdo con los primeros reportes, las explosiones comenzaron alrededor de las 7, cuando el fuego ya se había propagado dentro del predio ubicado sobre la calle Constituyentes, entre Bustillo y Colombres. Vecinos describieron que “vibraba todo” y que el ruido era constante y muy fuerte.
La intensidad del incendio provocó que numerosas garrafas salieran despedidas, lo que incrementó el riesgo en toda la zona. Ante ese escenario, varios vecinos decidieron autoevacuarse por temor a una tragedia mayor.
“Estamos a 15 cuadras, con miedo, con incertidumbre de saber qué va a pasar con nuestra casa. Puede pasar una desgracia en cualquier momento”, relató Ezequiel, uno de los vecinos afectados.
Heridos y operativo de emergencia
Como consecuencia del incendio, tres empleados del depósito fueron trasladados con quemaduras leves a una clínica privada. En paralelo, al menos siete dotaciones de bomberos trabajaron intensamente para contener las llamas.
El jefe de Bomberos y Defensa Civil de Merlo, Sergio Ravelli, confirmó que los heridos estaban siendo asistidos y que el operativo continuaba con el correr de las horas para evitar que el fuego se expandiera aún más.

Daños en viviendas y preocupación en la zona
El impacto del incendio no se limitó al predio. Según relataron vecinos, al menos cinco viviendas cercanas resultaron afectadas por el fuego o las explosiones. Comerciantes de la zona también vivieron momentos de tensión.
“Estoy encerrado en mi local, que está enfrente. Me da miedo porque tiembla todo. Vuela todo por el aire”, expresó un comerciante.
A pocos metros del lugar funciona un jardín de infantes, lo que incrementó la preocupación por la seguridad en el área.
Cuestionamientos al depósito
Entre los vecinos surgieron críticas sobre las condiciones del lugar donde se almacenaban las garrafas. Algunos señalaron que el predio no estaría preparado para ese tipo de actividad y lo calificaron como “improvisado”.
“El dueño es un laburante, uno más del barrio, pero uno tiene que ver si afecta a más personas”, sostuvo un residente, en referencia al riesgo que implicaba el almacenamiento de gas en la zona.



