En el tercer episodio del podcast Duelos, conducido por Astrid Pikielny, el dibujante Juan Matías Loiseau, conocido como Tute, profundiza en el complejo proceso de asimilación de la muerte de sus seres queridos. La partida de su padre, el reconocido artista Caloi, marcó el inicio de una serie de pérdidas que Tute abordó mediante la escritura y el dibujo. Al reflexionar sobre el impacto emocional, Tute sostuvo: “Lo primero que te puedo decir que descubrí es lo que duele un duelo. Lo dolorosos que son los duelos, lo prolongados que pueden ser. Y también que hay una elaboración de los duelos”.
El autor de ‘Diario de un hijo’ explica que el proceso de duelo no implica una superación definitiva, sino una integración de la herida en la propia vida. Según su perspectiva, no se trata de que la cicatriz desaparezca, sino de aprender a convivir con el vacío dejado por la ausencia. “Los duelos sí se elaboran y uno aprende a convivir con la herida que dejan, porque lo que no sucede es que se cicatrice completamente y desaparezca”, señaló el artista, quien encuentra en el dibujo una forma de sublimación necesaria para transitar estas instancias. En su caso, el análisis psicoanalítico y la expresión gráfica han sido los pilares fundamentales para gestionar el dolor.
El año 2019 representó un punto de inflexión devastador para el historietista, al perder a su madre y a su hermano, Tomás, en un breve lapso. La noticia de la muerte de su hermano, ocurrida de manera súbita mientras realizaba música, fue descrita por el entrevistado como un evento traumático que alteró su percepción de la vulnerabilidad humana. Ante la pregunta sobre cómo procesó este impacto, Tute recordó: “Fue un rayo, uno no se imagina nunca la muerte de un hermano. Me tocó ir a verlo, fui el primero en enterarme, así que también me tocó dar la noticia a todos”.
A pesar de la dureza de los hechos, Tute afirma que su obra actual, incluyendo su incursión en la dramaturgia con ‘Ensayo para mi muerte’, busca transformar aquellas imágenes dolorosas en un material narrativo con el que es posible dialogar. El humorista destaca que, aunque la muerte es una realidad ineludible, la evocación de los que ya no están puede transformarse, con el paso del tiempo, en un recuerdo que permite sonreír. Para Tute, el arte no es solo una forma de testimonio, sino un vehículo para mantener viva la memoria de aquellos que, como su padre o su hermano, formaron parte de su universo creativo y personal. “Los muertos pueden ser livianos o pueden ser pesados. Se van con uno”, concluyó, reafirmando que su labor es aprender a portar esas ausencias con naturalidad y reflexión constante.
Los invitamos a escuchar Duelos, el podcast de Astrid Pikielny en LA NACION; está disponible en Spotify y YouTube, al igual que el resto de la oferta de podcasts de LA NACION.
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