Pablo Toviggino gobierna el fútbol del interior desde que Claudio “Chiqui” Tapia accedió a la presidencia de la AFA en marzo de 2017. En este tiempo, y con la ayuda del abogado cordobés Juan Pablo Beacon, su guarida fue el Consejo Federal, que se maneja como un ente autárquico y aglutina a los clubes indirectamente afiliados a la AFA. Gestiona el fútbol de las ligas y su torneo estrella es el Torneo Federal. En estos nueve años, algunos equipos saltaron desde allí a la Liga Profesional. Uno de los primeros fue Central Córdoba de Santiago del Estero, que a principios de 2018 subió a la Primera Nacional. El propio Toviggino, nacido en Rosario, es santiagueño por adopción y también preside la Liga de esa provincia.
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La gestión Toviggino -que hasta 2025 tuvo como mano derecha a Beacon- le dio vida a clubes nuevos, que saltaron desde el interior profundo. Y también promocionó dirigentes desde el Consejo Federal como Guillermo Raed, exvicepresidente de la AFA y hombre fuerte de Mitre, también de Santiago del Estero, o Javier Treuque, actual vicepresidente de la AFA y máxima autoridad de la Liga del Valle del Chubut. Pero el ascenso social también llegó a los árbitros. Los referís hicieron su camino desde el Federal B, Federal A, Primera Nacional hasta llegar, más tarde, a la Liga Profesional. La implementación del VAR, además, les abrió nuevos puestos de trabajo.

En todo este tiempo, el tándem Toviggino-Beacon mantuvo una estrecha relación con un grupo de árbitros, a quienes potenció desde el Federal y los hizo ascender en la pirámide del fútbol argentino. Algunos de ellos, como Fernando Espinoza y Luis Lobo Medina dirigen en la Liga Profesional y son referentes de la actividad en sus provincias: el primero en Mendoza, el segundo en Tucumán. Adrián Franklin (santafesino), Jorge Nelson “Chino” Sosa (correntino) y Mario Ejarque (sanjuanino) también tuvieron línea directa con Toviggino-Beacon. Luego de que trascendieran chats en los que se ven involucrados en maniobras para favorecer a equipos puntuales, Espinoza, Lobo Medina y Sosa fueron igualmente designados en el VAR de la Liga Profesional para la 13a. fecha, que se inició el miércoles. Ninguno de ellos estará en la cancha como árbitro principal. Se sabe: a veces estar en el VAR puede ser tan o más decisivo.
Ejarque, por su parte, admitió en las últimas horas que recibió dinero de una empresa vinculada a Toviggino. “Son pagos por publicidad y tengo todas las facturas que ya son de público conocimiento”, dijo el árbitro en relación con el dinero transferido desde la empresa Malte SRL, cercana al tesorero de la AFA, en 2021, cuando dirigía en la Primera Nacional (donde aún está). En declaraciones a Canal 12 de su provincia, el árbitro sanjuanino añadió: “No tengo nada que esconder. A Malte llego por la AFA cuando fui a pedir publicidad. Eran 85 mil pesos, es un monto insignificante. Todos recuerdan que entre 2021 y 2023 yo tenía un programa y ahí Malte SRL estaba como sponsor oficial”.
Sosa, por su parte, habría recibido $300 mil -unos US$ 2000- de manos de Beacon, y por indicación de Toviggino. La conversación en la que Beacon recibe la orden, que constaba en la investigación del juez Luis Armella y la fiscal Cecilia Incardona, habría ocurrido el 12 de diciembre de 2020. Y, según publicó el diario Clarín, habría sido a cambio de beneficiar a Barracas Central en un partido contra Belgrano de Córdoba por la Primera Nacional. El entrenador del Pirata era Ricardo Caruso Lombardi. Sosa está designado como asistente de VAR en Rosario Central vs. Atlético Tucumán, que se medirán este sábado por la Liga Profesional.

En esta historia conviene ir por partes. Así como Federico Beligoy se ocupa de las designaciones para todas las categorías del ascenso desde su cargo de Director Nacional de Arbitraje, un excolega suyo realiza el mismo trabajo en los torneos que dependen del Torneo Federal. Se trata de Gustavo Bassi, quien fue árbitro profesional entre 1999 y 2009. LA NACION accedió a varias conversaciones entre el “Colorado”, como se lo conoce a Bassi, y Beacon. “Cabezón, mandá un pito [árbitro] bueno a Racing de Olavarría con Liniers. Necesito quedar bien (…). No que lo empujen, sólo que piten bien”, le reclama Beacon a Bassi el 14 de enero de 2021. Éste responde con un emoji de pulgar hacia arriba.
Hay más. Porque Beacon, además de trabajar como abogado del Consejo Federal también supo gerenciar Sol de Mayo de Viedma (Río Negro) a través de una empresa que, a esta altura, todo el futbolero conoce: Malte SRL. Sí, la compañía dueña (en los papeles) de la ya famosa quinta de Pilar atribuida a Toviggino. Desde su doble rol de gerenciador y mano derecha de Toviggino, Beacon le reclamó a Bassi después de una derrota de su equipo. Fue el 19 de septiembre de 2021. El equipo rionegrino luchaba para meterse en las instancias decisivas del torneo. Bassi, entonces, calmó a su interlocutor. “Tranquilo, Juan Pablo, [el árbitro] no juega más”. E insistió, de acuerdo con los registros a los que accedió LA NACION: “Tranqui, vas a clasificar. Le vamos a marcar la cancha”. El equipo rionegrino, al final, logró su objetivo: se clasificó segundo en la Zona B, y luego cayó con Defensores de Belgrano de Villa Ramallo en la etapa eliminatoria.

Siete meses después, el 12 de abril de 2022, Beacon volvió a hablar con Bassi por un partido particular. “¿Quién va a Liniers (Bahía Blanca) vs. Sol de Mayo?“, preguntó el dirigente. ”Tu pollo”, respondió el exárbitro. El “pollo” de Beacon se llamaba Luciano Ezequiel Julio. “Cagué”, dijo en broma Beacon, y agregó un emoji de risas. “Naaahh… tranqui. Le estoy dando continuidad, ¿viste? Tres de cuatro jugó. Es muy buen pibe”, respondió Bassi. ¿Cómo salió el partido? Ganaron los rionegrinos por 2-1. No obstante, Beacon siguió con la lista de pedidos. “¿A Testa cuándo me lo mandás?“, consultó. Se refiere a Sergio Testa, otro árbitro del Consejo Federal. ”El próximo de local, si querés”, responde Bassi, presto ante la solicitud de Beacon. Contactado por LA NACION, Bassi declinó hacer comentarios sobre los chats.

Testa y, sobre todo, Julio, charlaban en privado con Beacon. Entre los presuntos chats recogidos por LA NACION hay una conversación entre Julio y Beacon que data del 24 de octubre de 2021. “Salvo una catástrofe, entro segundo o tercero. Con Otamendi no creo que necesite nada de nada, pero minimizaremos el margen de error, amigo”, le escribió Beacon a su “pollo” en el arbitraje. “Olvidate, hermano”, le respondió Julio. Y agregó: “Mandame con Gonza”. Beacon jugó a fondo: “Ya estás designado”, le escribió. Y remató con dos emojis de risas. ¿Cómo salió el partido? Sol de Mayo se impuso por 4-2. Dirigió Julio y su asistente 1 en el encuentro fue… “Gonza” Escobar.
Lobo Medina, referente en Tucumán
“¿Lobo Medina? ¡Es un piojo resucitado!“, cuenta a LA NACION un dirigente que discutió varias veces con él. ”Me llevo muy mal de toda la vida”, agrega. Al árbitro tucumano (como a Merlos, su compañero de sindicato) las críticas lo envalentonan. Más allá de lo que digan de él, Lobo Medina se transformó en uno de los protagonistas de la actividad en Tucumán, su tierra, donde es instructor en la escuela de árbitros de la liga local. De algo parecido se jacta Fernando Espinoza, quien maneja la Asociación de Árbitros de Fútbol de la provincia de Mendoza (Acama). Espinoza, claro, también está en la comisión directiva de la Unión de Árbitros Deportivos de Argentina (UADA), el sindicato al que pertenece Lobo Medina: es el secretario de Cultura y Deportes.
Los antecedentes del árbitro tucumano en la Primera Nacional y la Liga Profesional hablan por sí solos. La señal TN divulgó presuntos chats suyos con Beacon, en 2021. Las conversaciones habrían ocurrido antes y después del partido entre Tigre y Mitre (Santiago del Estero) en la cancha del Matador, por la Primera Nacional. Y se sugiere que el contacto original de Beacon al referí era para favorecer al Matador de Victoria, cuyo hombre fuerte era Sergio Massa, por entonces presidente de la Cámara de Diputados.

“Juan Pablo. Laburé una banda. Jugó mal Tigre”, le dice (supuestamente) Lobo Medina a Beacon, con quien habría acordado el pago de $400 mil. “Dejaste todo, hermano. Tranquilo, que esas cosas se ven. Mi amigo [por Toviggino, a cuyo nombre se había presentado ante el árbitro] está muy conforme”, le responde Beacon. En aquel partido, disputado el 12 de octubre de 2021 en el estadio José Dellagiovanna de Victoria, Lobo Medina expulsó por doble amarilla a Sebastián Corda, del equipo santiagueño, a los 27 minutos del primer tiempo. Y, a los 28 de la segunda parte, le dio un penal inexistente al Matador. Pablo Magnín lo transformó en gol y fue el tanto del definitivo 3-3.
Espinoza, el hombre fuerte en Mendoza
Fernando Espinoza también está en la mira de varios equipos del fútbol argentino. Y no es de ahora, sino de hace años. Al igual que Franklin, el mendocino también se las ingenia para seguir en la primera división -en campo, y no en el VAR como su colega santafesino- e incluso conduce la Asociación Civil Árbitros Mendocinos Asociados (Acama).
El 18 de abril de 2021 se enfrentaron Racing y Arsenal por Copa de la Liga Profesional en el Viaducto. Dirigió Espinoza y los de Sarandí -dirigidos por Sergio Huevo Rondina- se impusieron por 2-1 con los goles de Jhonatan Candia y Gastón Suso. Tomás Chancalay descontó para la Academia.
Al día siguiente, Espinoza y Beacon hablan por WhatsApp. Es otro de los supuestos chats a los que tuvo acceso LA NACION. “Ahora que me banquen porque Racing me borra… Avisale a Pablo”, le dice el árbitro mendocino al abogado de la AFA. El “Pablo” que se menciona es, claro, Toviggino, mano derecha de Claudio Chiqui Tapia.
“A disfrutar”, agrega Espinoza en la conversación. Y le responde a Beacon sobre un pedido: “Amigo, ayudame a que no sigan viendo fantasmas el Huevo (Rondina) y Julito (Grondona)”. Rondina era el entrenador de Arsenal; Julito, el presidente. Ante esto, Espinoza dice: “Que disfruten Grondona y el Huevo ahora”. A continuación, el árbitro le envía a su interlocutor un video. Y una leyenda: “No es tiro de esquina”. Un detalle: el gol de Suso, que terminó siendo el del triunfo para Arsenal, provino de un tiro de esquina muy reclamado por la Academia, que, a fin de cuentas, tenía razón.
Franklin, de la sentada a la Liga Profesional
La última actuación del árbitro santafesino Adrián Franklin en la Liga Profesional será recordada por los hinchas de Huracán. Fue el asistente de VAR en el encuentro entre el Globo en Barracas Central y, desde el edificio del predio de Ezeiza donde se auditan las jugadas, le dijo a Facundo Tello, el referí en el campo, que Damián Martínez, jugador del Guapo, hizo un movimiento natural para cabecear y que la pelota terminó dándole en la mano en forma accidental. Fue la jugada polémica del encuentro, reclamada a viva voz en todo Parque Patricios. Era penal.
¿FUE PENAL?
Todo Huracán reclama esta mano del jugador de Barracas Central 🧐
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Franklin tiene un largo historial de partidos polémicos. Empezó en la Liga Santafesina y llegó al Torneo Federal, desde donde escaló a la Primera Nacional y luego a la máxima categoría, donde ya no dirige en la cancha, sino desde el predio de Ezeiza detrás de una pantalla. En la AFA evocan aquella final entre Alvarado de Mar del Plata y San Jorge de Tucumán por un ascenso al Federal A. El partido, disputado en el estadio José María Minella, de la Ciudad Feliz, terminó suspendido: el equipo tucumano, disconforme con la expulsión de dos jugadores en el primer tiempo, primero se sentó en la cancha, luego se negó a jugar la segunda mitad del partido y, más tarde, se retiró a los 11 minutos del segundo tiempo.
El 1° de noviembre de 2021, a más de dos años y medio de la sentada de los futbolistas de San Jorge en Mar del Plata, Franklin y Beacon tienen un intercambio por WhatsApp. “Si yo te hablo, ya sabés de dónde viene, jaja”, le dice el abogado patagónico que trabajaba para Toviggino. “Sí, hermano”, le responde el árbitro, en un tono amigable, como si se conocieran de mucho antes. Árbitro y dirigente -en esa época Beacon gerenciaba Arsenal de Sarandí y Sol de Mayo, de Viedma- acuerdan verse cara a cara para charlar. “Antes de llegar al hotel me encuentro con vos”, le dice el árbitro.

En otra captura de las supuestas conversaciones entre Beacon y Franklin a la que obtuvo acceso LA NACION, el árbitro le dice al abogado lo siguiente: “Claro que sí, siempre al pie del cañón”. Y repite el sustantivo “hermano” para referirse a Beacon usado en la charla anterior.
A fines de 2021, Franklin fue designado para otra final del Torneo Federal por un ascenso a la Primera Nacional. Jugaron Racing de Córdoba y Deportivo Madryn. Mientras el partido se disputaba, Beacon y Toviggino hablaban por WhatsApp. La conversación, que ya está en manos de la Justicia, transcurre en estos términos: “AF [por Franklin] es Baldassi hasta ahora, jaja”, se congratula Beacon. “Qué tipo hijo de puta que es. ¿Lo estás viendo?“, agrega. ”Durísimo el partido. Los de Racing están insoportables, pero hasta ahora impecable AF, haciendo lo suyo, no tuvo ni una y las que putearon los de Racing acertó siempre”, completa. “No lo veo”, le dice Toviggino. “Mamita… no hace nada Madryn. Recién se salvó de milagro”, alega Beacon. “La puta madre”, insulta Toviggino al aire. “Gooool”, escribe Beacon. Y agrega: “La puta madre. Soñado cómo salió, hermano”. Toviggino respira aliviado: “Gracias a Dios, hermano”.
Había ascendido Madryn a la Primera Nacional; el mismo equipo patagónico que la pasada temporada estuvo a un partido de llegar a la Liga Profesional. El club de los hermanos Ricardo y Gustavo Sastre. Peronistas y políticos. Y de muy buena relación con la AFA.


