El cuerpo estaba sentado en una silla, no había signos de violencia y la causa del fallecimiento fue una patología cardíaca preexistente. Con esa definición, la fiscalía que investiga la muerte del enfermero hallado sin vida en un departamento de Palermo difundió por primera vez un comunicado oficial y trazó una reconstrucción preliminar del caso. Según el adelanto de la autopsia, el deceso se produjo entre tres y cinco días antes del examen forense y obedeció a una “cardiopatía hipertrófica y dilatada con congestión pulmonar”, sin indicios, por ahora, de la intervención de terceros.
La Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°21, a cargo de Carlos Alberto Vasser, informó este lunes los primeros avances del expediente abierto por averiguación de causales de muerte tras el hallazgo del cuerpo de Eduardo Alejandro Bentancourt, de 44 años, ocurrido el viernes pasado en un departamento ubicado en la calle Fray Justo Santa María de Oro al 2400, en el barrio porteño de Palermo. La comunicación oficial se conoció luego de que familiares y personas cercanas a la víctima plantearan públicamente dudas sobre las circunstancias del fallecimiento.
De acuerdo con el adelanto de autopsia remitido por el Cuerpo Médico Forense, la muerte fue consecuencia directa de una afección cardíaca. El informe señaló que Bentancourt padecía una patología cardiovascular preexistente y que no se detectaron lesiones traumáticas ni signos compatibles con una agresión. Los peritos tampoco hallaron indicios de heridas defensivas. La fiscalía aclaró, no obstante, que aún restan los resultados de los estudios histopatológicos y toxicológicos, que permitirán completar el análisis médico-legal. Es decir, no se descarta una sobredosis.

El examen forense estableció además que el cuerpo se encontraba en posición sentada al momento del fallecimiento. En relación con la data de muerte, los especialistas estimaron que el deceso ocurrió en un período aproximado de entre tres y cinco días antes de la autopsia, que se realizó el sábado a las 8. Esa franja temporal coincide con la falta de contacto reportada por la familia en los días previos al hallazgo.
Según el comunicado oficial, en el lugar trabajaron peritos de la Unidad Criminalística Móvil de la Policía de la Ciudad, quienes relevaron el departamento sin encontrar, hasta el momento, elementos que permitan suponer la participación de terceras personas. El ingreso al inmueble se produjo el 3 de abril, alrededor de las 13.40, cuando personal policial de la comisaría vecinal correspondiente accedió al domicilio junto con familiares del enfermero.
A las 13.53, un médico del SAME constató el fallecimiento. El procedimiento quedó asentado en las actuaciones judiciales, que dieron inicio a la investigación por averiguación de causales de muerte. La fiscalía indicó que, por ahora, no se individualizaron posibles responsables y que la causa permanece en etapa preliminar.

Durante la inspección del departamento, los investigadores observaron en la cocina una caja pequeña de cartón que contenía ampollas, dos de ellas rotas parcialmente y con contenido en su interior, y otra vacía que se encontraba en el cesto de basura. También se hallaron una jeringa y un guante de látex. El cuerpo presentaba una venopuntura con halo equimótico —es decir, con signos de haberse producido en vida— en el pliegue del codo derecho, sin otras marcas externas relevantes.
Además, se secuestraron tres teléfonos celulares, de marcas iPhone, Samsung y Xiaomi, que fueron reconocidos por los familiares como pertenecientes a Bentancourt. Esos dispositivos quedaron a disposición de la Justicia y su peritaje se encuentra en curso, como parte de las medidas dispuestas para reconstruir las horas previas al fallecimiento.
En cuanto a las sustancias encontradas en el lugar, la fiscalía detalló que se identificaron ampollas de propofol 10 mg, fentanilo 0,5 mg y lidocaína, entre otras. Frente a ese hallazgo, se ordenaron una serie de medidas para determinar la trazabilidad de los fármacos, su origen y las eventuales responsabilidades vinculadas a la forma en que fueron obtenidos. La pesquisa apunta a establecer si existió alguna irregularidad administrativa o penal en el circuito de esas sustancias.
El contenido de las ampollas abiertas fue remitido al Laboratorio Químico de la Policía Federal Argentina, donde será analizado el próximo 13 de mayo. Según informó la fiscalía, los resultados preliminares de esos estudios estarán disponibles en un plazo estimado de siete días hábiles, aunque ese período podría extenderse en caso de que resulte necesario repetir las pruebas o ampliar el análisis.

La investigación se encuentra delegada en la fiscalía, conforme a lo previsto en el artículo 196 bis del Código Procesal Penal de la Nación, y es supervisada por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°39, a cargo de Santiago Bignone. El Ministerio Público Fiscal remarcó que la causa sigue en curso y que no se descarta la adopción de nuevas medidas en función de los resultados pendientes.
El comunicado oficial puso el foco en los criterios médicos y forenses que sustentan la hipótesis inicial de una muerte por causas naturales, aunque dejó abierta la posibilidad de avanzar en otras líneas de trabajo en caso de que los estudios complementarios así lo indiquen. En ese sentido, la fiscalía aclaró que informará oficialmente solo a través del sitio web institucional Fiscales.gob.ar y únicamente sobre aquellos aspectos que no comprometan el desarrollo de la investigación.
El pronunciamiento de la fiscalía se conoció después de que, durante el fin de semana, allegados a Bentancourt expresaran dudas sobre la escena encontrada en el departamento y reclamaran que se investiguen todas las hipótesis posibles. Desde el Ministerio Público Fiscal evitaron referirse a esas manifestaciones y se limitaron a detallar el estado de la causa y los elementos objetivos reunidos hasta el momento.
Con los resultados toxicológicos y los peritajes aún pendientes, el expediente se mantiene abierto a nuevas evaluaciones. Por ahora, según la información oficial, no hay indicios de un hecho criminal ni de una muerte violenta, y la principal causa del fallecimiento permanece vinculada a una patología cardíaca preexistente.


