La historia cuenta que el sándwich fue popularizado en 1762 por John Montagu, IV conde de Sandwich (Inglaterra), quien solicitó carne entre dos rebanadas de pan para comer sin dejar de jugar a las cartas. A partir del siglo XVIII la costumbre se hizo popular en la sociedad londinense de la época como una forma práctica y rápida de comer.
A partir de entonces, el sándwich se convirtió en un alimento versátil y popular mundialmente, adaptándose a diversas culturas como el sándwich de miga en Argentina o el tramezzino en Italia.
A continuación, un recorrido para deleitarse con esta costumbre querida por todos:
Sándwiches especiales en pan de pizza
Los sándwiches de pan de pizza ocupan un lugar central de la carta en Copetín —bar de estética retro en Villa Devoto—, con un recorrido que combina variedad, originalidad y opciones generosas, pensadas para compartir.

Entre los guiños porteños se destaca el Homenaje a la Fugazzeta ($15.500), con cebolla caramelizada y asada, mozzarella, queso sardo y orégano, mientras que las influencias internacionales se reflejan en el Philly cheesesteak ($17.500), con carne desmechada, pimientos, cebollas y quesos fundidos, y el Especial Copetín ($18.000), una canoa de masa madre rellena de Philly Cheese y huevos estrellados. Completan la propuesta el sándwich de vitel ($17.500), con huevo, verdes y tomatito; el de jamón crudo ($16.000) con stracciatella y rúcula; una alternativa vegetariana ($14.500) con queso, cebolla confitada, champiñones, pimientos asados, rúcula, albahaca y crema de verdeo, y el de mortadela ($14.500) con queso Mar del Plata, rúcula, maní y queso crema al verdeo. Dirección: Fernández de Enciso 4370, Villa Devoto.
Ahumados y estilo texano que marcan tendencia
En la escena local de los ahumados, los sándwiches se consolidaron como uno de los formatos más buscados, combinando carnes de cocción lenta, panes suaves y salsas de elaboración propia. Ribs al Río y su propuesta texana suma opciones atravesadas por el fuego y el humo como hilo conductor.

Entre los más representativos aparece el sándwich de brisket, preparado con carne vacuna ahumada durante ocho horas, bien tierna, servida en baguetín con mostaza de Dijon, pepinos y cebollas encurtidas, más un toque de alioli casero ($26.900). Otro infaltable es el rib-wich ($21.500): un sandwich de Baby Back Ribs con queso cheddar, cebolla caramelizada, salsa BBQ casera en pan pebete y papas fritas. La carta también incluye el sándwich de bondiola desmechada con su propia salsa BBQ casera, con cebolla encurtida y pepinillos servido en pan “nube” de papa ($16.100). Para quienes prefieren carne vacuna, está el sándwich de roast beef ahumado y desmechado, servido en pan de papa con queso, cebolla y aderezo propio ($18.900). Para acompañar, las bebidas que mejor equilibran la intensidad del ahumado son las cervezas bien frías —especialmente las rubias—, la limonada casera o el tinto de verano, ideales para limpiar el paladar y seguir comiendo con ganas. Direcciones: Av. Rafael Obligado 7010, Costanera Norte; Av. del Libertador 4096, Bocha Polo, Palermo y otros
Sabores de la tradición paninera italiana
Atravezar la puerta que no pasa desapercibida en la Calle Corrientes-aunque no es tan amplia- para entrar a Capochetta ya transporta a otro lugar. Y es en ese entorno que la nueva sandwichería con alma italiana, como bien define su decoración y heladera con la propuesta de sándwiches llama la atención.

Imposible no tentarse con las albóndigas de ternera con salsa de tomate y muzzarella entre panes del Grazie Gino para los que buscan opciones calientes. O trasladarse a Trastevere con el sándwich que lo homenajea: jamón crudo, fontina, tomate, el que lidera los gustos de los clientes. Quienes busquen la sorpresa pueden estar atentos a “il panino del mese” en el que encontrarán el Testa Rossa como opción de este mes: picaña, guacamole cremoso, tomate fresco, rúcula, morrones asados, queso dambo y aceite de oliva ($19.500). Dirección: Av. Corrientes 1282, CABA.
En pan de chipá con sabores clásicos que destacan
Combinar lo clásico de la gastronomía argentina con un enfoque moderno, bajo la dirección de la chef Fernanda Tabares, es la propuesta de Raíces Cocina Casera. Su carta incluye una selección de sándwiches ideales para disfrutar durante el desayuno, la merienda o el almuerzo, en un horario de 10 a 19 h, ya sea en su salón o en sus espacios al aire libre.
Entre las opciones se encuentran el sándwich de vegetales grillados ($13.000), elaborado en pan ciabatta con tomate, berenjena, morrón, cebolla y zanahoria grillados, rúcula, mozzarella y alioli de ajo pero el pan de chipá marca la diferencia: como el sándwich de matambre ($15.000) o el Tostado Chipá ($8.000), relleno con jamón y mozzarella. Para acompañar, la carta propone bebidas sin alcohol como la limonada de frutos rojos, preparada con jugo de limón, syrup de frutos rojos y menta, o la limonada de menta y jengibre, así como cócteles de autor como el Naranjo en Flor, con bitter Lunfa, vermú Lunfa Rosado, tónica y rodaja de naranja, o el Discúlpame, que combina champagne y reducción de frutos rojos. Dirección: Crisologo Larralde 3995, Saavedra.
Variedades de panes y sabores clásicos en un entorno cargado de historia
Con 120 años de historia y 25 años de trayectoria como restaurante, La Vicente López mantiene viva la tradición familiar con una propuesta que combina identidad, calidez y recetas que atraviesan generaciones. Dentro de su carta, los sándwiches ocupan un lugar destacado, ideales para disfrutar a cualquier hora del día y siempre acompañados de papas chips, con la posibilidad de elegir el pan o versión apta para celíacos.

Entre las opciones se encuentra el Serrano en baguette blanco o negro ($14.500), con rúcula, tomates disecados, queso brie y jamón crudo serrano; la focaccia de mortadela ($13.800), con mortadela con pistachos, burratina de búfala, tomate natural y pesto de frutos secos; la chiabata veggie ($12.900), con zucchini, pimientos, cebolla, calabaza y champiñones grillados, rúcula y queso port salut; la chiabata carne ($16.500), con bifecito de cuadril, tomates cherry asados, rúcula, provolone, alioli y pimentón. A estas alternativas se suman los clásicos triples de miga ($5000), en variedades como jamón cocido y tomate —o queso o ananá—, queso y aceitunas verdes, queso con pollo y salsa César, queso con rúcula y tomates secos, y la versión de jamón crudo con rúcula y parmesano ($6000), que completan la oferta con el sello tradicional de la casa. Dirección: Av. Maipú 701, Vicente López.
Estilo americano, con carnes asadas, salmón y alternativa vegetariana
Bruce Grill Station rememora los clásicos steakhouse de Estados Unidos en plena zona oeste del Gran Buenos Aires. Además de sus carnes asadas al estilo americano, la carta también las incluye en tentadores sándwiches, junto con opciones para complacer a todos los paladares.

Entre su amplia variedad destaca el China Town, con bife de chorizo, lechuga, tomate, panceta, cheddar y huevo a la plancha ($27.500); el Beer Pork, con bondiola braseada y desmenuzada a la cerveza, cubitos de tomate, cebollas asadas, batatas fritas y salsa romesco ($26.000); El Protegido, con pollo, mozzarella, cebolla caramelizada y salsa ranch ($26.000); Lynda, con salmón rosado y vegetales asados con queso crema ($31.500), y el veggie sándwich, con mozzarella gratinada, rúcula y vegetales y tomates asados, en pan artesanal ($25.000). Cada variedad se sirve con una guarnición a elección entre papas al horno y ensalada fresca. Para beber, hay cerveza artesanal de producción propia, una interesante oferta de vinos y cócteles de autor. Direcciones: Martín Fierro 3246, Parque Leloir; Mayor Irusta 2921, Bella Vista; Ramal Pilar Km 36.5 (patio de comidas del Shopping TOM), Tortuguitas.
De focaccia, cornetto, ciabatta y pan rústico con impronta italiana
En Ciro, la premisa de lo rico y abundante se expresa en una carta donde el protagonismo lo tienen los sándwiches artesanales, servidos en porciones generosas y elaborados con ingredientes seleccionados.

Con locales en Palermo y Puerto Madero, esta cafetería y restaurante de impronta italiana invita a disfrutar almuerzos y cenas con opciones que combinan tradición y frescura, como el Panini 3 formaggi e avocado —con danbo, mozzarella bianca, brie y palta— ($22.000) o el tostado Ciro, preparado en focaccia de masa madre con tomates cherry, jamón cocido natural y danbo ($18.000). También destacan los cornetti rellenos, entre ellos el ibérico, con jamón crudo, rúcula y queso ($17.000), y el caprese, con mozzarella, tomates secos y albahaca ($13.000); el sándwich de ciabatta con jamón crudo y manteca ($19.000), y una variedad de focaccias que combinan salami con tomate seco y mozzarella ($18.000), mortadella con pistacho, pesto y stracciatella ($19.000) y prosciutto con quesos italianos y oliva extra virgen ($20.000). La experiencia se completa con jugos naturales y aperitivos como el Campari Passión, que integra naranja, almíbar de frutos rojos y soda. Direcciones: Pierina Dealessi 1350, Puerto Madero; Guatemala 4798, Palermo.
Pan artesanal y papas de triple cocción
En Palermo, frente a la plazoleta William Morris, Merienda combina pastelería, desayunos, almuerzos y cenas con foco en recetas de la cocina argentina. Dentro del apartado salado, la carta incluye una línea de sándwiches con panes artesanales servidos con papas de triple cocción.

El Lomito ($21 900), reúne fiambre, queso gruyere, tomate asado, rúcula y manteca de hierbas. La opción Veggie ($19 900) integra berenjena y calabaza asadas, tomate fresco, rúcula, bocconcino y mayonesa casera mientras que el clásico de milanesa ($23 900) – de lomo-, sale con lechuga, tomate y dijón. Cada preparación busca equilibrio entre pan, relleno y guarnición. Un bocado apto para cualquier hora del día para disfrutar en esta original ochava de Palermo. Dirección: Uriarte 2106, Palermo.
De Pastrón y chivito
En Corte Charcutería, el restaurante de Belgrano dedicado a la charcutería artesanal y al trabajo integral sobre la carne, los sándwiches se destacan como una de las propuestas más representativas de su carta, tanto para consumir en su salón porteño como para take away en su mostrador. Elaborados con panes artesanales y productos de producción propia, combinan técnica, trazabilidad y sabores intensos.
Entre las opciones sobresale el sándwich de pastrón ($40.700), preparado con pastrón braseado elaborado en la casa bajo la guía del maestro charcutero César “Wilson” Sagario, a partir de tapa de asado y brisket curados, ahumados y cocidos lentamente durante más de doce horas. También se ofrece el clásico chivito ($39.100) acompañado con papas fritas, una preparación contundente pensada para compartir, que reúne distintos ingredientes en una propuesta sabrosa y abundante. Versiones reflejan el espíritu del proyecto gastronómico liderado por Santiago Garat junto a los hermanos Marcelo Abritta y Pablo Abritta, donde la charcutería de elaboración propia y el respeto por la materia prima se convierten en el eje de cada plato. Dirección: Echeverría 1290, Belgrano.
Variedad y sabor con impronta española
En Versalles, A Coruña es una cantina española de espíritu barrial donde el tapeo marca el ritmo y la mesa se arma para compartir. La carta recorre clásicos de la cocina española y dentro de esa propuesta, los bocatas se destacan como una de las opciones más contundentes y elegidas. Se sirven en pan baguette, acompañados siempre de papas fritas.

Entre las opciones aparecen el sándwich de tortilla con chorizo colorado y alioli ($16.000), el de rabas con alcaparras y alioli ($18.000), el de buñuelos con morrones y mayonesa de pimentón ($16.000) y el de jamón crudo con aceitunas negras ($20.000). Preparaciones generosas, pensadas para comer con las manos y acompañar con una caña, sidra o vermut. Una alternativa con guiños a Galicia. Dirección: Irigoyen 1801, Versalles.


