El grupo iraquí Kataib Hezbollah anunció que liberará a la periodista estadounidense Shelly Kittleson. La reportera independiente, con amplia trayectoria en Irak y Siria, fue capturada el martes por la noche en una calle de la capital iraquí.
La información fue confirmada por el grupo armado a través de Telegram con un mensaje en árabe atribuido a Abu Mujahid al-Assaf, funcionario de seguridad del grupo respaldado por Irán, que está en guerra con Israel y Estados Unidos desde el 28 de febrero. Se desconoce por el momento si ya fue liberada y en qué condición se encuentra ella. Deberá abandonar el país “de inmediato”.
Según informaron autoridades de Irak y Estados Unidos, Kittleson había sido advertida en reiteradas ocasiones sobre amenazas concretas en su contra en los días previos al secuestro. Incluso, funcionarios estadounidenses señalaron que el Departamento de Estado la contactó múltiples veces –incluida la noche anterior– para alertarla sobre el riesgo de ser atacada por milicias alineadas con Irán.

De acuerdo con Hussein Alawi, asesor del primer ministro iraquí Mohammed Shia al-Sudani, Kittleson había intentado ingresar a Irak el 9 de marzo desde Siria a través del paso fronterizo de al-Qaim, pero fue rechazada.
Las autoridades le negaron el ingreso por no contar con un permiso de trabajo como periodista y por motivos de seguridad vinculados a la intensificación del conflicto regional, en particular la guerra con Irán y los ataques aéreos en el espacio iraquí.
Posteriormente, logró entrar al país con una visa de entrada única válida por 60 días, destinada a ciudadanos extranjeros en tránsito. Llegó a Bagdad pocos días antes del secuestro y se alojaba en un hotel de la ciudad.

El rapto ocurrió en una calle concurrida de la capital. Imágenes de cámaras de seguridad muestran a al menos dos hombres interceptando a la periodista y forzándola a subir a un vehículo. Según testigos, los secuestradores operaban con un convoy de dos autos.
Las fuerzas de seguridad iraquíes iniciaron una persecución tras recibir la alerta. Durante la huida, uno de los vehículos volcó, pero los captores lograron trasladar rápidamente a Kittleson a un segundo automóvil y escapar.
Las fuerzas iraquíes detuvieron a un sospechoso tras una persecución, pero los captores lograron escapar con la periodista
En el operativo, las autoridades lograron detener a un sospechoso, luego de que el auto que conducía se estrellara.
Las autoridades creen que Kittleson estuvo todos estos días en Bagdad.
Funcionarios estadounidenses apuntaron a Kataib Hezbollah, una poderosa milicia iraquí respaldada por Irán, como responsable del secuestro.

Kataib Hezbollah fue señalado en el pasado por secuestros de extranjeros y ataques contra intereses estadounidenses en la región. La milicia mantiene estrechos lazos con la Fuerza Quds de Irán y fue designada por Washington como organización terrorista.
La periodista, de 49 años, reside en Roma pero viaja con frecuencia por la región para cubrir conflictos. A lo largo de su carrera colaboró con medios internacionales como Al-Monitor, Foreign Policy, Politico y la BBC, con reportajes centrados en zonas de guerra como Afganistán, Irak y Siria.


