📍 Buenos Aires 26°C ☀️
Cargando pronóstico...
- Publicidad -spot_img
InicioActualidadSócrates, filósofo: “Cuando el debate se ha perdido, la calumnia es la...

Sócrates, filósofo: “Cuando el debate se ha perdido, la calumnia es la herramienta del perdedor”

- Publicidad -spot_img

Sócrates, filósofo griego clásico considerado uno de los más influyentes de la historia occidental, defendía la superioridad del diálogo cara a cara por sobre lo escrito. Por ello, sus enseñanzas se han transmitido únicamente mediante sus discípulos: Platón, Antístenes, Aristipo y Fedón, quienes escribieron amplios relatos de sus conversaciones y enseñanzas.

De acuerdo con las obras de sus discípulos, la sabiduría de Sócrates no consistía en acumular conocimientos, sino en revisar los ya adquiridos y, en base a ello, construir conocimientos nuevos y más sólidos.

Su método de trabajo era la “mayéutica (del griego maieutiké, que significa ‘técnica de asistir en los partos’). Para Sócrates, así como una partera ayuda al alumbramiento de un niño, el maestro debe asistir a sus alumnos para “dar a luz” ideas. De este modo, esta figura de tutor se convierte en un “partero intelectual” que no transmite conocimientos directamente, sino que guía a los estudiantes a reflexionar.

Ni caminar ni gimnasio: El ejercicio ideal que mejora la agilidad y la resistencia para envejecer mejor

Genio incomprendido

Sócrates se comportaba de forma distinta a la de sus pares de la época: se negaba a poner precio a sus enseñanzas (aunque esto no significaba que cualquiera podía asistir a sus clases; al contrario, se reservaba el derecho de admitir o rechazar a un potencial alumno). Tampoco dejó sus reflexiones en libros ni escritos.

Filósofos como Platón, Antístenes, Aristipo y Fedón fueron sus alumnos

Pero sobre todo, era su método de razonamiento el que más incomodaba en la antigua Atenas. Las preguntas que hacía generaban contradicciones entre grandes figuras como políticos, poetas y filósofos. Eso le generó enemigos, sobre todo entre los sofistas, que enseñaban retórica y eran vistos como sus rivales intelectuales.

Formalmente, en el 399 a.C. fue acusado de “corromper a los jóvenes” y de “no creer en los dioses de la ciudad”, lo que llevó a su inmediata condena de muerte. Para ese entonces, Platón recogió en la Apología de Sócrates, una versión del discurso que su maestro pronunció como defensa ante los tribunales atenienses. De este libro se desprende su popular frase: “Cuando el debate se ha perdido, la calumnia es la herramienta del perdedor”.

Consideraba que quienes lo calumniaban odiaban la filosofía y la verdad. En la obra se alega que llegó a reconocer su afán por encontrar hombres más inteligentes que él como la raíz de las calumnias en su contra.

Estas son las 10 virtudes de Aristóteles que siguen vigentes para ser feliz

También hace mención a que él ya estaba condenado en el plano simbólico por “calumnias antiguas”: versiones sobre su figura que funcionaron como un relato previo que moldeó la percepción pública mucho antes del juicio. Instaló así la duda de que no se lo juzgaba por lo que hacía, sino por lo que se creía que hacía.

“Muchos han sido mis acusadores ante vosotros desde hace ya mucho tiempo, sin decir nada verdadero”, dijo ante los atenienses. “Los habéis oído desde niños, y os han persuadido y han levantado contra mí una opinión falsa. Decían que hay un tal Sócrates, hombre sabio, que investiga las cosas del cielo y las que están bajo la tierra, y que hace más fuerte el argumento más débil”, afirmó.

El legado de Sócrates evidencia la importancia de sus enseñanzas

Sus argumentos fueron estudiados a lo largo de los años y confirman lo que para entonces él sospechaba. En el libro Juicio de Sócrates los académicos Thomas Brickhouse y Nicholas Smith confirman que las calumnias tienen efectos concretos: generan hostilidad social, legitiman acusaciones débiles y predisponen al juicio ciudadano.

Y, a la vez, en un estudio publicado en la revista Psychology Learning and Teaching (PLAT) sobre creencias erróneas en salud mental se manifiesta que “las ideas falsas no desaparecen fácilmente, incluso cuando se las corrige con evidencia”. Allí también se menciona que su fortaleza radica en que la calumnia apela a emociones, lo que la vuelve más poderosa o creíble.

- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img
Redes Sociales
16,985FansMe gusta
61,453SeguidoresSeguir
61,453SeguidoresSeguir
2,458SeguidoresSeguir
61,453SuscriptoresSuscribirte
Interesantes
- Publicidad -spot_img
Ultimas Noticias
- Publicidad -spot_img

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí