NUEVA YORK.- ¿Creés que los jóvenes se están lanzando con entusiasmo hacia un futuro mediado por la IA? Tal vez no sea así.
Más de la mitad de los integrantes de la Generación Z que viven en Estados Unidos utilizan inteligencia artificial generativa de manera habitual, pero sus sensaciones frente a esta tecnología se están deteriorando, según una nueva encuesta publicada este jueves por Gallup, la Fundación de la Familia Walton y GSV Ventures, una firma de capital de riesgo enfocada en tecnología educativa.
El porcentaje de personas de entre 14 y 29 años que dijeron sentirse optimistas respecto de la IA cayó de manera marcada desde el año pasado: bajó del 27 al 18 por ciento. También se redujo el entusiasmo entre los adultos jóvenes y casi un tercio de los encuestados indicó que la tecnología les genera enojo.
La encuesta, realizada a más de 1500 personas entre febrero y marzo, sugiere que el rechazo activo de los estadounidenses frente a la IA se extiende también a una generación más joven, que además enfrenta dificultades para encontrar su lugar en el mercado laboral.
“En la mayoría de estos casos, los miembros de la Generación Z se volvieron cada vez más escépticos y más negativos, partiendo de una posición en la que incluso el año pasado no eran particularmente optimistas”, explicó Zach Hrynowski, investigador sénior en educación de Gallup que participó del estudio.
Hrynowski dijo que le sorprendió lo notorio del cambio en las actitudes de los jóvenes. Muchos encuestados reconocieron que la IA podría volverlos más eficientes en el estudio y en el trabajo. Sin embargo, también manifestaron preocupación por el impacto que la tecnología podría tener en su creatividad y en sus habilidades de pensamiento crítico.
Los adultos jóvenes que ya forman parte de la fuerza laboral fueron particularmente escépticos. Cerca de la mitad de los consultados afirmó que los riesgos de la inteligencia artificial superan sus beneficios potenciales en el ámbito laboral, un aumento de 11 puntos respecto del año anterior. Solo el 15 por ciento consideró que la IA representa un beneficio neto.
Los resultados llegan en un contexto en el que padres, estudiantes y legisladores debaten qué rol deberían cumplir los sistemas de IA en la vida de los jóvenes. Integrantes de la Generación Z vienen recurriendo a herramientas como ChatGPT para pedir consejos sobre relaciones personales o ayuda con las tareas escolares. Algunos incluso las utilizan para delegar decisiones complejas y trascendentes, como elegir en qué universidad estudiar.
Según el estudio, alrededor de la mitad de los jóvenes afirmó usar IA a diario o semanalmente, una proporción similar a la del año pasado. Poco menos del 20 por ciento dijo no utilizar inteligencia artificial.
“No vimos un aumento en la adopción durante el último año, aunque creo que cada vez más jóvenes de la Generación Z dicen tener acceso a estas herramientas”, señaló Hrynowski. Además, indicó que los miembros más jóvenes del grupo fueron los que con mayor frecuencia dijeron usar IA.
En entrevistas, los adultos jóvenes mencionaron diversas razones para sus reparos frente a la inteligencia artificial, entre ellas la amenaza a los empleos de nivel inicial, la sustitución de la interacción humana y la propagación de desinformación generada por IA en las redes sociales.
Sydney Gill, de 19 años, estudiante de primer año en la Universidad Rice, en Houston, contó que durante la escuela secundaria veía a la inteligencia artificial con optimismo como herramienta educativa. Hoy, mientras intenta definir su carrera universitaria, su mirada es menos alentadora.
“Siento que cualquier cosa que me interese tiene el potencial de ser reemplazada, incluso en los próximos años”, afirmó.
Abigail Hackett, de 27 años, que trabaja en el sector turístico y hotelero cerca de Anchorage, contó que encontró algunas herramientas de IA útiles para ahorrar tiempo en el trabajo. Sin embargo, dijo que no las usa demasiado en su vida personal porque no quiere que sus habilidades sociales se deterioren.
“Todavía me siento incómoda a la hora de usarla para redactar mensajes dirigidos a otras personas, porque creo que hay cosas que son muy humanas y prefiero mantenerlas así”, explicó Hackett, quien participó de la encuesta de Gallup.
Otros encuestados, como Ryan Guckian, de 30 años, tester de software en Detroit, se mostraron más entusiastas. Contó que usa ChatGPT todos los días para tareas como revisar líneas de código o generar ideas de recetas para celebrar su aniversario con su novia.
“En general, lo que vi hasta ahora no me resultó demasiado inquietante”, dijo. Contó además que se cruzó recientemente con algunos videos de yetis generados por IA en redes sociales y que le parecieron divertidos.
A pesar de estas sensaciones encontradas, muchos jóvenes creen que cierto nivel de alfabetización en inteligencia artificial será clave a medida que avancen en sus carreras. Cerca de la mitad de los encuestados que todavía no terminaron la escuela secundaria consideró que necesitará saber usar IA en su futuro profesional.
Y todavía hay margen para que la relación de los jóvenes con la inteligencia artificial siga cambiando. De todas las emociones medidas por la encuesta, la que apareció con mayor frecuencia fue la curiosidad.


