Javier Milei es rehén de la guerra que desató en el Poder Judicial con la designación en el Ministerio de Justicia de Juan Bautista Mahiques, en apariencia elegido por el Presidente y su hermana Karina para atender las causas que les preocupan a cambio de ser el próximo procurador general. Pero para obtener el premio a sus servicios primero deberá sortear los obstáculos que pondría en su camino Ariel Lijo. El Ejecutivo sospecha a este experto en dilaciones de imprimir una aceleración inédita a las investigaciones por enriquecimiento ilícito sobre Manuel Adorni, la participación de Karina en las supuestas coimas de la Andis y la de Milei en la estafa de $LIBRA.
Lijo esperaba que su frustrado ascenso a la Corte fuera compensado con la llegada de Guillermo Montenegro al lugar que ahora tiene Mahiques. Lijo también quiere ser procurador y las más de 200 vacantes que comenzaron a cubrirse en el fuero federal transformaron al Ministerio de Justicia en la trinchera a conquistar para alcanzar ese objetivo. El intendente de Mar del Plata podría haber sucedido a Mariano Cúneo Libarona si hubiese prosperado el recambio general de gabinete que Santiago Caputo negoció con Pro para dotar de gobernabilidad a Milei. Una carencia que enfurece al Presidente pero que tiene a la desconfianza de los inversores por evidencia incontrastable. El resultado electoral del 26 de octubre desairó las predicciones que sustentaban la estrategia del asesor presidencial e invirtió su lógica. Ahora es él quien podría ser desplazado. Es el futuro que proyectó para Karina con una derrota. Ese cambio de planes descalificó a Sebastián Amerio de la carrera por la Procuración, donde lo había anotado Caputo. El actual procurador del Tesoro también aspiraba a suceder a su superior, Cúneo Libarona.
El sistema acusatorio despierta el deseo casi afrodisíaco de ser el jefe de todos los fiscales federales. La suspensión de su entrada en vigor es hasta ahora la medida más relevante adoptada por Mahiques. Bajo ese régimen, los fiscales tendrán el control de las causas por narcotráfico, lavado de dinero y corrupción en el Estado. Esa cuota de poder considerable es la que está en disputa dentro del gobierno. Políticos avezados desaconsejan saldar esa diferencia enmascarándola con denuncias judiciales. Sobre todo porque la frágil legitimidad del que se imponga lo hará depender de otros poderes permanentes e inmunes a los vaivenes del humor social. La Justicia es sindicada por ellos como el más importante. El oficialismo tendría un interlocutor propio con ella si “todo marcha de acuerdo al plan (TMAP)” y el secretario de Justicia, Santiago Viola, sucede a Mahiques cuando sea procurador. Aunque se desarrollan en otros, las hostilidades por la Procuración ya bordean el campo de batalla donde el gobierno libra combates intestinos.
Las últimas novedades judiciales ubican el foco de los conflictos en esa zona, peligrosamente ambigua como la de cualquier frente bélico. La prioridad de Mahiques sería pactar una tregua con la conducción de la AFA encabezada por su presidente, Claudio “Chiqui” Tapia, y el tesorero Pablo Toviggino. Precisaría para eso desactivar las denuncias judiciales en las que están involucrados. La que presentaría menos inconvenientes para hacerlo es donde están acusados de retención indebida de aportes previsionales por ARCA, un organismo en la esfera de Caputo. Aunque contempla penas no excarcelables, son casos que suelen resolverse con el pago del monto adeudado. Un proceso que, sin embargo, podría ser complejo. La Cámara en lo Penal y Económico rechazó el sobreseimiento presentado por sus defensas. Si quisiera prestarles ayuda, Mahiques debería socorrer antes a Ignacio Jakim, su aparente alter ego y presunto nexo con Tapia y Toviggino.
ARCA denunció a Jakim en febrero y le imputó en la Justicia Federal de Quilmes el mismo delito que a Tapia y a Toviggino. En su caso, como titular de las firmas Startar e Intermaco. Para esa fecha, la designación de Mahiques como ministro era cuestión de tiempo. El juez Luis Armella resiste el pedido de la fiscal Silvia Cavallo para indagar a Jakim. Cavallo es la exesposa de Lijo. Las suspicacias abundan. Lijo negoció su llegada a la Corte con Caputo. ¿Confirmaría esa relación que las invasiones triunfan cuando una traición hace que ceda la defensa de una fortaleza?
Armella rechaza que Mahiques pueda influirlo con la designación de Pablo Wilk en el Tribunal Oral N° 2 de La Plata. Wilk es el secretario en quien Armella delega causas de lavado de dinero, narcotráfico y enriquecimiento ilícito. Wilk participó del concurso N° 336 por ese cargo y Mahiques le propuso a Milei el 30 de marzo que sea él quien cubra esa vacante. Armella también niega que el ascenso de Wilk haya incidido para que se declare incompetente en la causa por lavado de 42 millones de dólares contra Javier Faroni y su esposa, Erica Gillette, a través de TourProdEnter, la empresa de Gillette contratada por la AFA como agente exclusivo de cobro para los partidos de la sección en el exterior. Armella se excusó por consejo de un dictamen de la fiscal Cecilia Incardona. ¿Hay en esa causa un informe de la Datip que duda de la autenticidad de las capturas de pantalla sobre conversaciones entre Toviggino y su exasistente Juan Pablo Beacon por sumas millonarias vinculadas a ese caso?
La Datip es el área de investigación informática de la Corte. En apariencias, las capturas habrían sido tomadas del celular de Beacon. Para confirmarlo, la Datip precisa ese teléfono. ¿Lo tiene un funcionario de la SIDE? Demasiados misterios si algo de todo esto fuese cierto. Adrián González Charvay pidió la incompetencia de Armella con un argumento simple. Si los imputados tienen domicilio en su jurisdicción, la causa debe tenerla el juez federal de Campana
La Cámara Nacional en lo Civil podría reforzarlo si ratifica el domicilio de la AFA en Pilar antes de que la Cámara Federal de Casación Penal resuelva si el caso de la mansión en esa localidad atribuida a Toviggino permanece en el juzgado de González Charvay o regresa al fuero penal económico. La Sala 1 de la Cámara Federal de Casación suspendió sin fijar nueva fecha la reunión prevista el 30 de marzo para resolver ese tema.
Los respaldos que Mahiques y Lijo promueven para reunir en el Senado los 45 votos para ser procurador son el corazón de esta lucha sin cuartel. Mahiques recibió el 26 de marzo a una decena de procuradores generales de provincias y les prometió reactivar el financiamiento de sus laboratorios para analizar pruebas. Un programa iniciado por Julio Alak, continuado por Germán Garavano y suspendido por el gobierno de Alberto Fernández. Cúneo Libarona adelantó con modos ásperos que se abstendría de reactivarlo.
¿Qué dirá Luis Caputo de la oferta realizada por Mahiques? El ministro de Economía sostiene el superávit con un brutal ajuste a las provincias. Mahiques se abstuvo de estar en la cena servida esa noche a sus visitantes en “Roldán”, casi su segundo hogar. Delegó animar la velada en Martín López Zavaleta, quien lo suplanta en la Procuración General porteña.
Lijo espera recoger el respaldo de Cristina y gobernadores del PJ. Los tres senadores por Santiago del Estero que lidera Gerardo Zamora podrían definir la suerte de esa lucha a favor de uno de los bandos. Zamora juega a hacerse el distraído. Dijo desconocer el interés de Lijo por ser procurador. Nadie desea recibir una bala perdida en una guerra que no declaró.


