El hallazgo sin vida de Maitena Luz Rojas Garófalo, una chica de 14 años que había desaparecido mientras iba a la escuela el miércoles por la mañana y era buscada intensamente por su familia, puso sobre la mesa el suicidio como problemática y cómo abordarlo.
Tras el hallazgo del cuerpo, se reveló que la joven había dejado nueve cartas dedicadas a su familia y amigos, y una serie de mails programados para que recibieran sus allegados.
En este marco, la psicóloga Valeria Becerra, en diálogo con LN+, brindó información sobre la importancia del entorno de los jóvenes al hablar de las “etapas de vulnerabilidad emocional” y la combinación de “mucha intensidad de emociones con impulsividad propia” del momento en que viven.
Al ser consultada por el caso de Maitena Garófalo, la profesional sostuvo: “Está en un contexto que tenemos a partir de la pandemia, una crisis en salud mental y infantojuvenil gravísima, un aumento de los problemas de depresión, ansiedad e intentos de suicidio muy llamativos”.
En relación a los suicidios en los jóvenes, advirtió: “La estadística cambió brutalmente y se relaciona con el contexto en el que están viviendo los chicos. Es real que algunos intentos de suicidio o algunos suicidios no son previsibles por el entorno esto es real”.
“A veces no se perciben señales de riesgo, pero bueno en este caso en particular se puede ver que había comunicaciones con ella sobre esto y que puede haber sido inducida a esta decisión, o sea eso habría que evaluarlo después con la justicia”, agregó.

El estigma social del suicidio
Frente a las consultas sobre qué es lo que se debe hacer en estos casos de jóvenes expuestos a un entorno digital cada vez más amplio y más influyente, Becerra sostuvo: “Yo creo que ya algo estamos haciendo hablando del suicidio, porque el suicidio es un tema tabú y siempre es algo que evitamos”.
Sobre el entorno que rodea a los menores de edad, relató: “Los padres, incluso adolescentes o de niños, pensamos que nuestro niño nunca va a cometer suicidio o nuestro adolescente puede estar triste porque es la etapa, puede estar sentimental, pero no va a tomar una decisión tan definitiva y la realidad es que son etapas de vulnerabilidad emocional”.
Asimismo, destacó la importancia de hablar sobre el suicidio y darle la importancia que merece. “Lo importante es hablar en un contexto con gente que sepa del tema que está hablando. Y por supuesto que es importante hablar de suicidio porque hay que visibilizar que cualquier persona puede en una situación extrema, de sentir que no tiene salida, tomar una decisión de este tipo”, explicó y remarcó: “No debe ser tabú hablar del suicidio”.
La exposición de los jovenes al contenido digital
Los menores de edad, que se encuentran en etapas de “vulnerabilidad emocional”, cuentan con un acceso muy poco controlado. En este contexto la especialista destacó: “Los adultos estamos un poco distraídos sobre todo lo que está pasando con el mundo digital de los chicos. La realidad es que los chicos pueden acceder a un montón de peligros en el mundo digital que están en aumento”.
“Aumentan las denuncias de grooming, de acoso, de exposición a situaciones de riesgo de comunidades que difunden información sobre conductas extremas como pasó hace poquito con el tema del tiroteo escolar y también están las comunidades”, y enseguida agregó: “Ciertas plataformas permitían la distribución de contenido vinculado con incitar o normalizar conductas de riesgo como son las autolesiones o suicidios. Incluso hay videos de planificación o de asesoramiento a cómo cometer un suicidio”.
Es por ello que la especialista destacó la importancia de los adultos en estar presentes y controlar a qué contenidos están expuestos los menores. “La educación digital desde la familia y desde la escuela es fundamental”, concluyó.


