Investigadores de Mayo Clinic en Jacksonville, Florida, Estados Unidos, revelaron que el consumo de suplementos con vitamina D podría ayudar a reequilibrar la respuesta inmunitaria frente a las bacterias intestinales en personas con enfermedad inflamatoria intestinal (EII), según un estudio publicado en ‘Cell Reports Medicine’ basado en el análisis de pacientes con niveles bajos de esta vitamina.
Relación entre vitamina D, inmunidad y microbiota intestinal
La enfermedad inflamatoria intestinal, que incluye la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, se caracteriza por una respuesta anómala del sistema inmunitario frente a bacterias intestinales normalmente inofensivas. Este fenómeno refleja una alteración de la tolerancia inmunitaria, un mecanismo clave para mantener el equilibrio en el intestino.
“Este estudio sugiere que la vitamina D puede ayudar a reequilibrar la forma en que el sistema inmunitario reconoce las bacterias intestinales”, afirmó John Mark Gubatan, M.D., gastroenterólogo de Mayo Clinic en Florida y autor principal del estudio.

Detalles del estudio y metodología
El estudio evaluó a 48 personas con EII que presentaban deficiencia de vitamina D. Los participantes recibieron suplementos semanales durante un período de 12 semanas.
Antes y después de la intervención, se analizaron muestras de sangre y heces mediante técnicas de secuenciación avanzada para mapear las interacciones entre el sistema inmunitario y la microbiota intestinal.
Entre los principales hallazgos, los investigadores identificaron:
- Aumento de inmunoglobulina A (IgA), asociada a respuestas inmunitarias protectoras.
- Disminución de inmunoglobulina G (IgG), vinculada con procesos inflamatorios.
- Cambios en las vías de señalización inmunitaria.
- Incremento de la actividad de células inmunitarias reguladoras.

Impacto clínico y evolución de la enfermedad
La suplementación con vitamina D también se asoció con mejoras en las puntuaciones de actividad de la enfermedad y en un marcador fecal de inflamación, lo que sugiere un posible efecto beneficioso en la evolución clínica de los pacientes.
“Observamos señales alentadoras, pero no se trató de un ensayo aleatorizado”, señaló el Dr. Gubatan. “Estos hallazgos deben confirmarse en estudios más amplios y controlados”, añadió.
Recomendaciones médicas
Los autores subrayaron que el estudio no fue diseñado para establecer una relación causal directa. Además, advirtieron que los pacientes no deben modificar su consumo de vitamina D sin supervisión médica.
“La vitamina D está ampliamente disponible, pero la dosis debe individualizarse, especialmente en pacientes con inflamación crónica”, añadió el Dr. Gubatan. “Los pacientes deben trabajar con su equipo sanitario”, concluyó.
Por Camila Paola Sánchez Fajardo
El Tiempo (Colombia)



