Salone del Mobile o Milan Design Week es una feria del mueble que se celebra anualmente en Milán. Es la feria comercial más grande de su tipo en el mundo. Este año se llevó a cabo del 21 al 26 de abril y, como siempre, la exposición mostró lo último en muebles y diseño internacional porque reúne a los principales fabricantes de mobiliario de hogar, oficina e instalaciones y su oferta cubre todos los estilos: vanguardia, contemporáneo y clásico, centrándose en productos de gama media, media-alta y alta. Las cinco tendencias de este 2026 fueron muy concretas:
1. Diseño biofílico y naturaleza inmersiva
A nivel general, hay algo que resuena en todas las marcas y que se ve, tanto en el Fuera de Feria, como en el Salón del Mueble. El concepto de la biofilia, la expresión cada vez más importante de la textura del material, no copiando la naturaleza sino representándola.
La naturaleza dejó de ser una fuente de inspiración para convertirse en experiencia: encontramos instalaciones inmersivas, interiores tipo refugio, formando parte del espacio interior para darnos una visión de la vida más confortable y cercana a nuestras raíces.

Los espacios con cocinas al aire libre conectadas con el exterior, con mobiliario de exterior innovador, reflejan la búsqueda del confort, del tiempo libre y de un estilo de vida al aire libre donde la naturaleza ya es parte, con la sofisticación y la elegancia que el diseño italiano propone.
2. Los materiales que se usan ya no son terminaciones: son narrativa
La tendencia es que los materiales se sienten “vivos”: piedra sin pulir, maderas con vetas marcadas, resinas translúcidas, metales patinados y textiles táctiles.
La utilización de materiales clásicos y una manufactura artesanal hacen pensar en esta dualidad entre evolución tecnológica y artesanalidad.
También se ve menos perfección industrial, más textura. La artesanalidad como eje central estuvo muy presente en las marcas de lujo.
Las maderas se vuelven cada vez más expresivas, en una paleta de tonos oscuros que manifiestan los acabados naturales, vetas marcadas y texturas porosas.
La piedra sigue siendo uno de los materiales predominantes, esta vez con huella artesanal, ya no más con un acabado mate, sino texturada y con profundidad. Lo táctil cobra cada vez más fuerza en la experiencia y en el diseño; vemos muchas superficies de mesadas y revestimientos que tienen textura e invitan a tocarlas y sentirlas, más allá de lo visual, representando un confort sensorial.

Los textiles cobran mayor expresividad a través del punto del tejido acentuado y la combinación de diferentes tonos para que tenga profundidad visual y táctil.
Los revestimientos metálicos en las cocinas son protagonistas, pasando a ocupar nuevos espacios, no solamente como un complemento, sino en el diseño; con acabados metálicos más oscuros, en una paleta óxido, empiezan a aparecer cada vez más.
3. Los colores fuertes ganan protagonismo
Los colores más estridentes dejan de lado las paletas neutras y empiezan a jugar un papel visual más protagonista. Esto se ve claramente en Louis Vuitton: la muestra de Objetos Nómades se presenta en espacios diferentes con tonos vibrantes y cada uno representa una parte del viaje de una reedición de productos históricos y también productos nuevos con una mirada de materialidad clásica y con guiños modernos artesanales, la utilización del color y la geometría.

4. Las piezas de colección se imponen
Son piezas que podrían ser de galería de arte: collectible design, ediciones limitadas, objetos con valor artístico y un fuerte regreso del trabajo artesanal como símbolo de exclusividad.
Ya no se buscan objetos descartables sino aquellos que tengan vida y formen parte de espacios para vivir.
Marcas como Fendi, Armani, Louis Vuitton y Hermès convirtieron el mobiliario en piezas de colección, presentando una reedición de piezas escultóricas. La casa como una colección viva. Menos decoración, más piezas con historia.

5. El hogar como un santuario
El hogar es un espacio de retiro de ritual. Un lugar de bienestar donde el “lujo sensorial” no transmite solo estética: ofrece tactilidad, calma, refugio.

El concepto de baño es cada vez más de spa. Se crean espacios de Wellness luxury buscando una experiencia superior para quien lo habita. Espacios que son casi rituales en el que la naturaleza está integrada a través de los materiales.
El autor es diseñador de interiores, socio y director del estudio ModoCasa


