En el mundo del asado, cada quien le da su estilo con pequeños trucos que hacen la diferencia, desde los más tradicionales hasta aquellos que sorprenden por su originalidad. En los últimos tiempos empezó a circular una técnica poco común pero cada vez más mencionada: frotar un cubo de hielo sobre la parrilla antes de poner la carne, un gesto simple que despierta curiosidad.
Para qué sirve pasar un hielo por la parrilla antes del asado

Aunque pueda parecer un detalle menor, aplicar este truco antes de cocinar puede marcar una diferencia en el resultado del asado y en el estado de la parrilla. A continuación, para qué sirve:
- Limpieza de la parrilla: el contraste entre el calor de los fierros y el frío del hielo genera un choque térmico que ayuda a aflojar restos de grasa, ceniza y suciedad acumulada de usos anteriores.
- Generación de vapor que desprende residuos: al derretirse rápidamente sobre la superficie caliente, el hielo produce vapor, lo que permite despegar la suciedad sin necesidad de raspar con demasiada fuerza y sin dañar la parrilla.
- Menos restos quemados: muchos de los residuos adheridos son restos carbonizados de grasa o carne; al soltarlos antes de cocinar, se evita que generen humo excesivo o aporten sabores amargos.
- Reduce que la carne se adhiera: con los fierros más limpios y en mejor estado, la carne tiene menos probabilidades de pegarse, logrando un contacto más parejo desde el inicio de la cocción.
Cómo se hace el truco del hielo en la parrilla

Si querés aplicar este truco antes de cocinar, el procedimiento es simple y rápido:
- Calentá bien la parrilla hasta que los fierros estén a alta temperatura.
- Tomá un cubo de hielo con una pinza o tenedor para no quemarte.
- Pasalo suavemente por toda la superficie de la parrilla.
- Esperá unos segundos a que el vapor afloje la suciedad.
- Retirá los restos con un cepillo, espátula o papel.
- Una vez limpia, ya podés colocar la carne.
Así, con un gesto simple y al alcance de cualquiera, es posible mejorar la limpieza de la parrilla y optimizar el resultado del asado, sumando un truco práctico que cada vez gana más lugar entre quienes buscan una cocción más prolija y sin complicaciones.


