El gobierno de Florida inició la reconstrucción del intercambiador entre la I-95 y la U.S. 1 en Ormond Beach, un proyecto que fue adelantado un año respecto del cronograma previsto. El proyecto anunciado por Ron DeSantis promete mejorar la circulación, además de generar un impacto económico significativo en una de las regiones con mayor crecimiento del estado.
I-95 y U.S. 1 en Ormond Beach: cómo será el nuevo intercambiador impulsado por el FDOT
Según un comunicado oficial del gobernador, Ron DeSantis encabezó el acto de inicio de las obras de construcción del intercambiador entre la Interestatal 95 (I-95) y la U.S. 1 en Ormond Beach, en el condado de Volusia. Se trata de una de las conexiones más antiguas del sistema vial estatal, que ahora será modernizada como parte del programa Moving Florida Forward.
El anuncio tiene un elemento central: la obra fue adelantada un año respecto del cronograma previsto más reciente, y entre 15 y 20 años en comparación con los planes originales de ejecución. Este cambio fue posible gracias a nuevas prácticas de construcción desarrolladas exclusivamente en Florida, que permiten acelerar los tiempos sin comprometer la eficiencia ni los costos, explicaron desde el gobierno.
Durante el evento, DeSantis destacó el enfoque financiero que permitió avanzar con esta iniciativa: “Me enorgullece anunciar el inicio de la reconstrucción del intercambiador de la I-95 y la U.S. 1 un año antes de lo previsto. Gracias a una gestión fiscal responsable, estamos en condiciones de realizar inversiones transformadoras en la infraestructura de nuestro estado”.
En esa misma línea, remarcó que Florida se mantiene entre los cinco estados con mejor calidad de carreteras del país norteamericano, y que este tipo de proyectos refuerzan ese posicionamiento.
Qué cambios incluye la obra en la I-95: puentes, carriles y nuevas rampas en Volusia
De acuerdo con información del Departamento de Transporte de Florida (FDOT, por sus siglas en inglés), la obra contempla una serie de modificaciones estructurales diseñadas para mejorar tanto la seguridad como la fluidez del tránsito en una zona donde el volumen vehicular crecerá de forma sostenida en las próximas décadas.
Entre los principales cambios se destacan:
- La construcción de tres nuevos puentes dentro del intercambiador.
- La reconfiguración de rampas circulares para facilitar los accesos y salidas.
- La extensión de las rampas de salida hacia el norte y de ingreso hacia el sur en la I-95.
- El ensanchamiento de ambas rampas de salida para incrementar capacidad y seguridad.
- La ampliación a seis carriles de un tramo de una milla de la U.S. 1.
Estas mejoras permitirán que los conductores cuenten con más espacio y tiempo para maniobrar, reduciendo riesgos y optimizando el flujo vehicular en un punto crítico de la red.
Desde el FDOT también subrayaron el impacto a largo plazo del proyecto. Según explicaron, el tránsito en la U.S. 1 podría duplicarse en los próximos 20 años. Además, indicaron que la ampliación de la capacidad en un 50% será clave para absorber ese crecimiento.
Nuevas obras en Florida: el impacto económico y desarrollo regional que se proyecta
El mismo comunicado del FDOT detalla que la construcción del intercambiador tendrá un impacto económico estimado de 1200 millones de dólares en la región del condado de Volusia.

Este efecto se vincula tanto con la generación de empleo durante la obra como con los beneficios indirectos derivados de una mejor conectividad.
El proyecto también busca posicionar al intercambiador como una puerta de entrada representativa de la ciudad de Ormond Beach. Para ello, se incorporarán elementos arquitectónicos decorativos que reflejen la identidad local y acompañen el crecimiento urbano y económico de la zona.


