Florida se encamina a modificar de manera sustancial las condiciones de participación en el deporte escolar con la entrada en vigor de una nueva legislación que introduce controles médicos más estrictos. La medida, aprobada en 2025, apunta a reforzar la detección temprana de afecciones cardíacas en jóvenes atletas. El cambio comenzará a impactar de lleno a partir del ciclo lectivo 2026-2027.
Florida exigirá electrocardiogramas a estudiantes deportistas desde 2026: requisitos para competir
De acuerdo con el texto oficial de la ley SB 1070, denominada “Second Chance Act”, a partir del año escolar 2026-2027 todos los estudiantes de secundaria que participen por primera vez en competencias deportivas interescolares deberán someterse al menos a un electrocardiograma.

Esta exigencia alcanza a alumnos de 9º a 12º grado que integren equipos o aspiren a hacerlo. La normativa establece que este estudio cardíaco no reemplaza otros requisitos médicos, sino que se suma a la evaluación física anual obligatoria que ya regía previamente. En ese sentido, los estudiantes deberán cumplir con ambos controles antes de poder entrenar, competir o incluso participar en pruebas o prácticas relacionadas con equipos escolares.
Además, se aclara que los electrocardiogramas realizados hasta dos años antes del inicio del ciclo 2026-2027 podrán ser considerados válidos para cumplir con la nueva exigencia, lo que otorga cierto margen de adaptación para familias y escuelas.
Nuevos controles médicos para deportistas escolares en Florida: cómo serán las evaluaciones
El texto legislativo aprobado por la Legislatura de Florida detalla que tanto las evaluaciones médicas como los electrocardiogramas deberán realizarse bajo estándares específicos. Estos criterios serán definidos por el Comité Asesor de Medicina Deportiva de la Florida High School Athletic Association (Fhsaa), organismo encargado de regular el deporte escolar en el estado.
Asimismo, la ley indica que los controles deben ser realizados por profesionales habilitados, entre los que se incluyen médicos con licencia en distintas especialidades o incluso profesionales de otros estados, siempre que cuenten con acreditación vigente y estén en regla con sus respectivas autoridades regulatorias.

En cuanto al contenido de la evaluación, se establece la utilización de un formulario uniforme que deberá incluir:
- Historia clínica del estudiante.
- Evaluación física completa.
- Análisis de capacidades para la práctica deportiva.
- Recomendaciones basadas en la Asociación Americana del Corazón.
- Registro y firma del profesional interviniente.
Este documento también deberá contemplar posibles derivaciones a otros especialistas en caso de que alguna parte del examen no pueda completarse en una sola instancia.
Qué pasa si el electrocardiograma da resultados anormales en estudiantes deportistas de Florida
Uno de los puntos más relevantes de la ley es la restricción directa para estudiantes que presenten resultados anormales en el electrocardiograma. Según el texto, estos alumnos no podrán participar en entrenamientos, pruebas ni competencias hasta tanto presenten una autorización médica por escrito que los habilite.
Esta autorización deberá ser emitida por un profesional capacitado específicamente en la interpretación y manejo de electrocardiogramas. El objetivo de esta disposición es reducir el riesgo de eventos cardíacos durante la actividad física, especialmente aquellos que podrían pasar desapercibidos sin estudios más profundos.

Quiénes pueden quedar exentos del electrocardiograma en escuelas de Florida y en qué casos
A pesar de su carácter obligatorio, la ley prevé una serie de excepciones que permitirán a ciertos estudiantes evitar el electrocardiograma o incluso la evaluación médica general. Estas situaciones incluyen:
- Objeciones religiosas presentadas por los padres por escrito.
- Certificados médicos que justifiquen la no realización del estudio.
- Falta de acceso a electrocardiogramas a bajo costo en el distrito escolar.
En este último caso, la legislación establece que los distritos deben intentar establecer acuerdos con entidades públicas o privadas para ofrecer estos estudios a un valor inferior a 50 dólares por estudiante. Si no logran garantizar ese costo, los alumnos quedarán exentos del requisito.


