CÓRDOBA.- El gobernador bonaerense Axel Kicillof desembarcó en Córdoba con varias actividades y el deseo de sondear el clima electoral en una provincia históricamente adversa al kirchnerismo. “A (Javier) Milei le queda poco, vamos a ir a las urnas, vamos a ir con una mejor propuesta”, afirmó con tono encendido en su presentación en un congreso del gremio de la sanidad, Fatsa.
En La Falda, donde el gremio tiene un hotel, fue recibido por el sindicalista Héctor Daer.
El exsecretario general de la CGT lo presentó al bonaerense como “la mejor opción” de candidato del peronismo para la presidencia.

En el distrito más antikirchernista de la Argentina, Kicillof no verá a su par Martín Llaryora, quien está en la Expo Minera de San Juan y tampoco a Natalia de la Sota, que compite por fuera del PJ provincial.
La diputada nacional, que lanzó su propio espacio el año pasado, suele ser mencionada como potencial compañera de fórmula si el bonaerense es candidato.
El exsenador Carlos Caserio lo acompaña en las reuniones en La Falda y Cosquín. Al llegar al congreso de Fatsa, en diálogo con los periodistas, Kicillof aseguró que hay un aumento de la presión sobre las administraciones locales por demandas de la sociedad. “El Gobierno nacional piensa que hay que asfixiar, ahogar y fundir a las provincias”, afirmó.

“Creció la necesidad de atención, de medicamentos y de consultas, de estudios en los hospitales municipales, provinciales, en los centros de salud; hay lugares que subió un 65%”, apuntó. Vinculó esa realidad con que hay gente que perdió el empleo o se quedó sin cobertura de salud.
Añadió que “ha caído la recaudación en Córdoba y en todas las provincias del país”.
Kicillof insistió en que la gestión libertaria recortó obras, medicamentos y programas para jubilados y docentes: “Piensan que gobernar el país es andar por el mundo dando conferencias y que la salud, la educación, el laburo y la infraestructura son problemas de los gobernadores o de los intendentes a los que a la vez los deja sin un mango”.
Ya en la presentación ante el auditorio de Fatsa, Kicillof -sentado en el estrado con la dirigencia gremial- sostuvo que “lo de Milei es un experimento a escala mundial, es un experimento de la ultraderecha que están llevando adelante y que fracasó”.
Aunque se lo vio enfervorizado en el discurso, en sus declaraciones aseguró que no es una recorrida como pre candidato sino como gobernador de Buenos Aires.
“Vamos a defender al trabajo, a la cultura, a la universidad, a nuestros trabajadores, a los derechos y a lo que es nuestro y nuestra historia, a las Islas Malvinas, a los abuelos y a nuestra Patria”, definió en otro pasaje de su discurso.
“A Milei le queda poco, vamos a ir a las urnas, vamos a ir con una mejor propuesta, vamos a hablar con todos y vamos defender la salud, la educación y el trabajo argentino”, agregó.


