Empezar a jugar el sábado para conseguir la clasificación ya en domingo, en el caso de Argentinos, o sufrir una eliminación, como le ocurrió a Lanús. Los dislates organizativos del fútbol argentino llevaron a esta serie por los octavos de final hasta pasada la medianoche. El suplementario entre Boca y Huracán obligó a una reprogramación sobre la marcha, con un retraso de 45 minutos para asegurar la televisación. Una desconsideración, con la AFA como responsable, hacia el público que debió aguantar la espera bajo una temperatura invernal. E hicieron saber su malestar con el hit de las canchas que tiene a Claudio Tapia como destinatario del repudio.
Al menos los hinchas de Argentinos templaron el ánimo y los cuerpos con el 2-0 que lo llevará a enfrentar a Huracán en los cuartos de final. Un triunfo merecido, apretado en buena parte del encuentro, y ampliado en el descuento con un golazo al ángulo de Alan Lescano, la individualidad más destacada del Bicho, que ya despertó el interés del exterior y muy probablemente será transferido en el próximo mercado de pases.
🤬🇦🇷 LOS HINCHAS DE ARGENTINOS SILBANDO LA DEMORA DE SU PARTIDO POR EL ALARGUE DE BOCA.
Debieron esperar ¡45 MINUTOS MÁS! en la tribuna. ⚠️ pic.twitter.com/RZBUQRCIUz
— Ataque Futbolero (@AtaqueFutbolero) May 10, 2026
Llegado el momento de los play-off, Argentinos ratificó que se hace fuerte en el Diego Maradona, donde en la etapa de grupos terminó invicto, con seis victorias y tres empates; uno de esos éxitos había sido contra Lanús, en un choque interzonal. Es también una reivindicación para un equipo que en este semestre pasó por el agrio sinsabor de quedar eliminado de local en los play-offs de la Copa Libertadores ante Barcelona.
Argentinos estuvo más entero y fuerte ante un Lanús al que le pesan varias circunstancias. Una es la doble competencia, pendiente de conseguir la clasificación a los octavos de final en la Copa Libertadores. Venía de ser goleado en la altura de El Alto (Bolivia) y al granate no se lo vio fresco ni lúcido. Luchó por inercia, pero sin ideas. Y el otro factor adverso es el agujero en el ataque que le dejó en el ataque la transferencia de Rodrigo Castillo; sigue lejos de poder compensar lo que resignó en gol y presencia en el área.
Dos maneras diferentes de afrontar un partido, cada uno con un estilo que tiene asimilado desde hace tiempo por el trabajo de entrenadores con sello propio. Argentinos apuesta por la posesión de manera, necesita la pelota para sentir que controla un partido e impone condiciones. Las estadísticas respaldan esa predisposición para jugar: con un promedio del 63% de tenencia de la pelota es el segundo equipo del Apertura en ese rubro, detrás de River (65%). Lanús oscila entre pasajes de dominio y repliegue para cubrir espacios, cede la iniciativa premeditadamente para sorprender a la espalda del rival. La prioridad pasa por establecer un bloque sólido, con el músculo y la capacidad pulmonar de Cardozo y Medina en el doble pivote para generar las condiciones que le permitan frotar la lámpara a Marcelino Moreno, que anoche tuvo a su izquierda a un potencial socio creativo en Dylan Aquino.
Movilidad para intercambiar posiciones y rápida circulación de la pelota son dos pilares del funcionamiento de Argentinos. Desde el retroceso de Fattori entre los zagueros centrales para iniciar el juego y la conducción de Lescano para enlazar con los delanteros, el circuito del Bicho se pone en marcha. El libreto incluye mucho pase al pie, con Oroz como otro intérprete para asociarse y combinar, perfil que también comparte López Muñoz, que le agrega remate de media distancia. La mayoría de sus movimientos tienen al arco rival entre ceja y ceja.
El partido se planteó de arranque entre la búsqueda constante de Argentinos contra un Lanús más contenido y selectivo en sus ataques. Especular le podía dar frutos al equipo de Pellegrino, que elaboró la primera llegada profunda entre Moreno y Aquino.
Argentinos proyectaba a sus laterales y tenía a Molina y al juvenil Jainikoski con desmarques continuos para evitarles referencias fijas a dos zagueros con oficio y contundentes, como Izquierdoz y Canale. Sin ser muy profundo, Argentinos llegaba más; cuando se le cerraban los espacios intentaba con remates desde fuera del área, con Lozano y Lescano.
Lo más destacado de Argentinos 2 – Lanús 0
En la intensidad del desarrollo se filtraban algunas entradas fuertes; el primer tiempo tuvo 15 foules y cuatro amonestados. Ninguno escatimaba pierna ni quería pasar por blando. Quedaba poco margen para las exquisiteces técnicas. En ese contexto, la pelota parada puede ser un arma decisiva. Lo fue para Argentinos, con un fuerte tiro libre en forma de centro de López Muñoz que el zaguero Álvarez peinó en el primer palo para que entrara por el segundo con la misma potencia que traía.
La apertura del marcador podía derivar en un escenario más abierto y cambiante. Lanús estaba obligado a ir a buscar y Argentinos no es de los que renuncian a seguir atacando para conformarse y proteger una mínima diferencia. Lanús tuvo dificultades para generar en ataque; dependió de una falla de Riquelme para que Carrera tuviera una ocasión ante Cortés, que llegó a tapar. Pellegrino fue agregando piezas ofensivas (Besozzi, Valois, Sepúlveda, Bou) sin inquietar seriamente a Argentinos, que recibió el domingo con el golazo de Lescano para alumbrar lo que ya era una cerrada noche.


