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Andrea Del Boca y Ricardo Biasotti: un romance breve y un desamor sin fin, plagado de denuncias y acusaciones

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La historia de amor de Andrea Del Boca y Ricardo Biasotti apenas duró unos meses y culminó antes del nacimiento de Anna Del Boca, el 15 de noviembre de 2000. La historia de desamor, en cambio, lleva 25 años y está cruzada por acusaciones de violencia de género, secuestro y abuso sexual agravado por el vínculo. Biasotti no ve a su hija desde que Anna tenía 9 años, aunque a los 16 tuvo un breve encuentro con ella para firmar un contrato laboral; eso fue hace 10 años.

Un cumpleaños y el fin de una amistad

Se conocieron a principios de diciembre de 1999, en el cumpleaños de Manuela Bravo, amiga en común de ambos. Entre muchos amigos de la cantante, también estaba Lucía Galán. Aunque nunca nadie lo confirmó, se dice que la integrante de Pimpinela y Biasotti estaban empezando a frecuentarse, luego de que la cantante se separara de Alberto Hazán, el padre de su hija Rocío.

Lucía Galán

Para Andrea fue flechazo inmediato; él, en tanto, contó alguna vez que sentía admiración por las personas exitosas, y Andrea ostentaba en ese momento el título de “reina de las telenovelas”. Se cayeron bien, comenzaron a charlar y coincidieron en un detalle importante para ambos: estaban solteros y deseaban tener un hijo. Quizá esa sincronía los acercó. Luego de aquella fiesta, Manuela ofició de celestina y organizó una salida al cine para “hacerles la pata”. En otra salida, los tres fueron a comer ñoquis, y ahí empezó una relación.

Cabe aclarar que Andrea y Lucía eran vecinas y muy amigas, hasta que lo sucedido esa noche en el cumpleaños de Manuela provocó un distanciamiento: la actriz y la cantante nunca recuperaron la amistad.

Un amor de unos meses y un embarazo

Tras unos pocos meses de romance, Biasotti estaba decidido a cortar la relación. En el medio, la actriz viajó a Miami por trabajo y, a su regreso, le contó a Ricardo que estaba embarazada. Esta noticia cambió todo. Siguieron un poco más, apenas unas semanas, y cortaron. Sin embargo, él le dijo que quería acompañarla durante el embarazo y ser un papá presente. Andrea no se esperaba este giro en la historia y se enojó. La separación fue un escándalo.

En ese entonces, Andrea fue como invitada a los almuerzos de Mirtha Legrand quien, sin previo aviso, le preguntó si estaba embarazada. Visiblemente incómoda, Andrea lo negó, aunque ya estaba en la dulce espera. Ese entredicho alejó a ambas mujeres durante muchos años.

Anna Chiara Biasotti Del Boca nació el 15 de noviembre de 2000 y se crió con su mamá y sus abuelos maternos, Ana María Castro y Nicolás Del Boca. En ese momento, la actriz y el empresario tenían un acuerdo de visitas que se diluyó con el correr del tiempo. Padre e hija se vieron hasta los 9 años de Anna, y luego el vínculo se cortó.

Hace unos años, cuando ya fue mayor, la chica fue al registro civil y pidió que se modificara su nombre de inscripción: desde entonces, es Anna Del Boca.

Denuncias, acusaciones y un calvario sin fin

Los problemas legales entre Del Boca y Biasotti empezaron inmediatamente después del nacimiento de la nena y se fueron agravando. En 2003 la actriz lo denunció por amenazas; un año después él visitó a su hija en el departamento donde vivía con Andrea, quien aseguró que, en medio de una discusión, la golpeó y, tras denunciarlo por violencia de género, mostró en una entrevista televisiva las supuestas lesiones que le había provocado. “Esto no es maquillaje, esto no es una telenovela… Yo quiero un país mejor para mi hija”, señaló ella, quebrada.

En 2006 la actriz fue procesada por impedir a su ex pareja ver a la hija de ambos, y dos años después, en medio de un programa que conducía en eltrece –La mamá del año– denunció públicamente que desconocía el paradero de su hija y acusó a Biasotti de secuestrarla.

“Con Andrea hace mucho que no tengo contacto, y a mi hija hace ocho años que no la veo. Nos encontramos hace un par de años, cuando su mamá me pidió el permiso de trabajo para Anna Chiara en la novela Mamá corazón. Ahí nos juntamos en un café, con toda una custodia, pero tuvimos una reunión tensa, obviamente. Y esa fue la última vez que la vi”, contó Biasotti en una entrevista. También relató cómo vivió el embarazo y el nacimiento de la nena: “Antes de que naciera Anna, la madre viajó a Miami y cortó todo contacto conmigo. Cambió el obstetra, al cual la acompañaba, y ya no tuve acceso al nuevo médico. A último momento, hasta me negaba la información de dónde y cuándo iba a nacer. Yo me enteré del nacimiento de mi hija por un amigo que tenía amistad con el nuevo obstetra”.

En 2019, ya siendo mayor de edad, Anna presentó una denuncia en la justicia contra su padre, acusándolo de abuso sexual agravado por el vínculo y corrupción de menores. La causa fue acompañada por Andrea del Boca y fue la comidilla de los medios durante mucho tiempo. Fue entonces cuando Anna cambió su nombre legalmente. En febrero de 2023, la Justicia confirmó el sobreseimiento definitivo del empresario.

Andrea del Boca junto a su hija, Anna

Biasotti habló esta semana en el Senado de la Nación, en el marco de una jornada sobre falsas denuncias para apoyar una ley que impulsa la senadora nacional de la Unión Cívica Radical (UCR), Carolina Losada. Conmovido, el empresario contó detalles de su experiencia judicial vinculada a la denuncia por abuso sexual agravado y corrupción de menores presentada por su hija. Y dijo que su gran deseo es reencontrarse con Anna.

“Mi historia tiene más de 20 años. Toda una telenovela, plagada de mentiras, engaños, mucha ficción y mucha exposición mediática. El único objetivo de la madre fue impedir el vínculo con mi hija. Todo esto acompañado por una campaña mediática destinada a deteriorar mi imagen como padre y a destruir mi vida… Ante mi insistente lucha por ser un padre presente, porque era lo único que pretendía, se elevó la apuesta y se recurrió a las falsas denuncias”, dijo Biasotti en su exposición. “Todas estas denuncias fueron desestimadas. Fui sobreseído en varias de ellas, en primera instancia y hasta en segunda instancia. Mi legajo de antecedentes penales está impecable…. En el 2009 la madre decidió que era hora de cortar el vínculo definitivamente. A partir de ese momento, incumplió el régimen de visita por completo”.

“Después de nueve años sin ver a mi hija fui acusado falsamente, esta vez por abuso sexual… En realidad, esta denuncia fue resultado de una venganza por no querer aceptar desistir de mis derechos en un juicio por daños que teníamos pendiente desde 2006. Un acto de coacción al cual no acepté someterme… Finalmente llegó el fallo y fue categórico. Se determinó que mi hija no presentaba signos de victimización sexual ni daño psíquico y que el relato formulado en la denuncia y la ratificación y en las pericias era una amalgama de falsos recuerdos implantados y mentiras, lisas y llanas. Sí, mi hija fue víctima de falsos recuerdos implantados por la madre… Ella simplemente quiso impedir el vínculo y la presencia del padre en la vida de nuestra hija, hizo todo lo posible y lo logró. Es muy triste porque los más dañados terminan siendo los chicos. Y ningún chico se merece eso”.

Finalmente, notablemente emocionado, expresó que quiere reencontrarse con su hija: “Sería muy lindo y muy sanador para ambos, para ella y para mí. Así que ojalá se dé algún día. La quiero, por supuesto, y siempre voy a esperar la posibilidad de que nos reencontremos y nos revinculemos. Ya es una mujer y la decisión es suya. Yo siempre voy a estar con los brazos abiertos”.

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