Un avión militar de carga Hércules C-130 con más de cien militares a bordo se estrelló este lunes poco después de despegar en la provincia amazónica de Putumayo, en el suroeste de Colombia.
Según el gobernador de la zona, Jhon Gabriel Molina Acosta, en el accidente murieron ocho personas y 73 resultaron heridas, 15 de ellas en estado crítico.
Imágenes compartidas en redes por medios colombianos mostraban una nube negra de humo elevándose desde un campo donde se estrelló el avión, y un camión con soldados que se apresuraba hacia el lugar.
Mientras las autoridades confirman el número de víctimas, se difundió un video donde se observa el momento exacto del accidente. En las imágenes se ve que la aeronave volaba a baja altura y no logró ganar elevación antes de desaparecer tras una colina.
Según consignó El Tiempo, los reportes preliminares informaron que viajaban a bordo del Hércules C-130 tres pelotones de soldados, junto con la tripulación. El comandante de la Fuerza Aeroespacial, general Carlos Silva, detalló que la aeronave llevaba 114 pasajeros y 11 tripulantes.
Asimismo, sugirió que la aeronave habría sufrido un desperfecto tras despegar, aunque aún se desconocen las causas del accidente.
“En este momento no conocemos detalles salvo que tan pronto despegó la aeronave, sufrió algún problema y se precipitó a tierra más o menos a un par de kilómetros del aeropuerto”, declaró Silva. Agregó que se enviaron dos aviones, con 74 camas, a la zona para trasladar a los heridos de regreso a hospitales en Bogotá y otros lugares.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, informó anteriormente en X que el accidente ocurrió cuando el Hércules C-130, fabricado por la empresa norteamericana Lockheed Martin, despegaba desde Puerto Leguízamo, en la frontera con Perú, mientras transportaba tropas. Además, confirmó que el área del impacto permanece bajo un estricto operativo de emergencia.
“Se activaron todos los protocolos de atención para las víctimas y sus familias, así como las investigaciones correspondientes para establecer las causas del accidente”.
Tras el accidente, el presidente Gustavo Petro reafirmó su intención de modernizar la flota de las Fuerzas Armadas. Atribuyó el retraso de este proyecto a “trabas burocráticas” y sugirió que los funcionarios responsables deberían rendir cuentas.
“Contrario a las informaciones de prensa, la fuerza militar viene perdiendo capacidad desde hace quince años y mi decisión ha sido modernizar por completo su armamento […] Si los funcionarios administrativos civiles o militares no están a la altura de este reto deben ser retirados”, expresó el mandatario en X
Y concluyó: “Persona que se robe un peso es un asesino de nuestras tropas”.
Con información de AP y El Tiempo


