Elegir una computadora portátil hoy no se reduce a “más potencia” o “más barata”. Para estudiantes, profesionales y personas que trabajan en movilidad, el criterio central suele ser otro: encontrar el equilibrio correcto entre peso, autonomía, rendimiento real y durabilidad, sin pagar de más por funciones que no vas a usar (o sin quedarte corto a los seis meses).


