“Donde las dan, las toman” es una de las frases más utilizadas en la diaria, pero no siempre se conoce en profundidad su verdadero significado. Este refrán, de origen antiguo, hace referencia a una idea sencilla y contundente: quien actúa mal o perjudica a otros, tarde o temprano recibe su merecido de forma similar.
Según el Centro Virtual Cervantes, la expresión se utiliza para advertir que “quien hace daño a alguien o habla mal de él, suele recibir el mismo pago”. En otras palabras, funciona como un recordatorio de que las acciones tienen consecuencias.
La frase apareció por primera vez en la obra Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes, bajo una variante similar: “Donde las dan, allí las toman”. En la obra, es Sancho Panza quien utiliza esta expresión para explicarle a su amo que no siempre se puede salir ileso de las acciones propias.

“Señor mío, alce vuestra merced la cabeza y alégrese, si puede, y dé gracias al cielo que, ya que le derribó en la tierra, no salió con alguna costilla quebrada; y pues sabe que donde las dan las toman y que no siempre hay tocinos donde hay estacas, dé una higa al médico, pues no le ha menester para que le cure en esta enfermedad, volvámonos a nuestra casa y dejémonos de andar buscando aventuras por tierras y lugares que no sabemos”, indica la obra.
Con el paso del tiempo, el dicho trascendió la literatura y se instaló en la cultura popular. Incluso fue utilizado como título de producciones artísticas, como la comedia mexicana Donde las dan, las toman (1957), dirigida por Juan Bustillo Oro y protagonizada por Lola Beltrán, Demetrio González y Pompín Iglesias. La película retoma este concepto de forma humorística para que todos puedan entenderlo de forma clara.

¿Cuál es la forma correcta de utilizar esta frase en el día a día?
El significado del dicho se vincula con la llamada “justicia poética”, es decir, cuando alguien experimenta en carne propia aquello que antes le hizo a otros. También funciona como una advertencia y se utiliza cuando una persona que suele ser provocadora o muy agresiva finalmente recibe una respuesta equivalente.
Un ejemplo cotidiano para utilizarlo sería: alguien que critica constantemente a los demás, luego se molesta cuando recibe una crítica similar a las que realiza. En ese caso, decirle este refrán aparece como una forma práctica de señalarle su contradicción.
Otros refranes que buscan dejar la misma enseñanza
Pero “Donde las dan, las toman” no es el único refrán que busca dejar la misma enseñanza a quienes lo leen. En la literatura existen otras versiones que tratan la misma temática. Entre ellas se encuentran:
- “El que las hace, las paga”
- “Cosechas lo que siembras”
- “A cada acción, una reacción”
- “Quien siembra vientos, recoge tempestades”
- “Todo llega en la vida”
- “La vida da vueltas”
- “El karma existe”
- “Nadie escapa a las consecuencias de sus actos”
- “Lo que das, recibís”
- “Cada uno recibe lo que merece”
- “El que mal anda, mal acaba”
- “Todo vuelve”


