WASHINGTON.− El Pentágono se está preparando para semanas de operaciones terrestres en Irán, según informaron funcionarios norteamericanos, mientras miles de soldados e infantes de marina estadounidenses llegan a Medio Oriente para lo que podría convertirse en una nueva y peligrosa fase de la guerra si el presidente Donald Trump decide intensificarla.
Según los funcionarios, cualquier posible operación terrestre no llegaría a ser una invasión a gran escala y, en cambio, podría consistir en incursiones conjuntas de fuerzas especiales y tropas de infantería convencionales. Todos hablaron bajo condición de anonimato para poder abordar planes militares de alta sensibilidad que llevan semanas en desarrollo.
Una misión de este tipo podría exponer al personal estadounidense a diversas amenazas, como drones y misiles iraníes, fuego terrestre y explosivos improvisados. Anteayer no estaba claro si Trump aprobaría todos, algunos o ninguno de los planes del Pentágono.
En los últimos días, la Casa Blanca ha oscilado entre declarar que la guerra está llegando a su fin y amenazar con intensificarla. Si bien el presidente manifestó su deseo de negociar el fin del conflicto, la secretaria de Prensa, Karoline Leavitt, advirtió el martes que si el régimen de Teherán no abandona sus ambiciones nucleares y cesa sus amenazas contra Estados Unidos y sus aliados, Trump está “preparado para desatar el infierno” contra ellos.
En una declaración en respuesta a las preguntas para este informe, Leavitt dijo: “Es responsabilidad del Pentágono hacer los preparativos necesarios para brindar al comandante en jefe la máxima libertad de acción. Esto no significa que el Presidente haya tomado una decisión”.
Según informaron funcionarios, durante el último mes se mantuvieron conversaciones dentro de la administración sobre la posible toma de la isla de Kharg, un importante centro de exportación de petróleo iraní en el Golfo Pérsico, y sobre incursiones en otras zonas costeras cercanas al estrecho de Ormuz para localizar y destruir armas capaces de atacar buques comerciales y militares. Una fuente indicó que los objetivos que se están considerando probablemente tardarían “semanas, no meses” en completarse. Otra fuente estimó el plazo en “un par de meses”.
Trump, el 20 de este mes en el Salón Oval, dijo a los periodistas: “No voy a desplegar tropas en ningún lugar. Si lo hiciera, desde luego no se lo diría, pero no voy a desplegar tropas”.
El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró el viernes pasado en Francia tras una reunión con aliados estadounidenses preocupados por el creciente costo económico de la guerra, que no se tratará de un conflicto prolongado. Reiteró una evaluación frecuente, aunque vaga, del gobierno estadounidense de que la operación avanza según lo previsto y afirmó que Estados Unidos puede alcanzar todos sus objetivos sin tropas terrestres.
Las declaraciones de Rubio se produjeron tras un informe de Axios que indicaba que el Pentágono está preparando un “golpe final” contra Irán que podría incluir tanto fuerzas terrestres como una campaña de bombardeos masivos. Axios y The Wall Street Journal también informaron recientemente que la administración está considerando desplegar otros 10.000 soldados terrestres en Medio Oriente, reforzando los que ya se encuentran en la región. The Washington Post no pudo verificar dichos informes.
En el último mes, 13 soldados estadounidenses murieron en combate, seis de ellos en un accidente aéreo en Irak, seis en un ataque con drones contra el puerto de Shuaiba en Kuwait y uno en un ataque contra la base aérea Príncipe Sultán en Arabia Saudita. Más de 300 militares resultaron heridos por drones y misiles iraníes en ataques de represalia contra instalaciones estadounidenses en al menos siete países de la región, entre ellos al menos 10 que sufrieron heridas graves, según informaron las autoridades.
Fuerte oposición de los estadounidenses
Según encuestas recientes, la posibilidad de desplegar tropas de combate estadounidenses en territorio iraní enfrenta una fuerte oposición entre los estadounidenses. Una de ellas, realizada conjuntamente por AP y el Centro Nacional de Investigación de Opinión de la Universidad de Chicago, reveló que el 62% de los encuestados se opone firmemente al uso de tropas terrestres en Irán, mientras que solo el 12% se muestra a favor.
Los encuestados se mostraron divididos de manera más equitativa sobre si Estados Unidos debería lanzar ataques aéreos contra objetivos militares en Irán, con un 39% en contra y un 33% a favor.
Si bien hubo mucha especulación pública sobre la posible toma de la isla de Kharg por parte de tropas estadounidenses, tal misión conlleva un peligro considerable, afirmó Michael Eisenstadt, director del Programa de Estudios Militares y de Seguridad del Instituto Washington para la Política del Cercano Oriente. Según Eisenstadt, podría ser más seguro para las fuerzas estadounidenses colocar minas alrededor de la isla y usarla como punto de presión para obligar a Irán a retirar las minas que haya colocado en el estrecho de Ormuz.
“Simplemente no me gustaría estar en ese pequeño lugar con la capacidad de Irán para lanzar drones y tal vez artillería”, dijo Eisenstadt, un oficial retirado del ejército que sirvió en Irak, Israel y Jordania.
Según explicó, una misión terrestre más eficaz podría consistir en que las tropas norteamericanas desmantelaran algunas de las instalaciones militares costeras de Irán que representan una amenaza para el transporte marítimo comercial y militar. Algunas se encuentran cerca del estrecho de Ormuz, una ruta vital para el transporte de petróleo que ahora está amenazada, y otras probablemente estén más al norte de la costa.
“Creo que es mejor que las tropas no permanezcan en un mismo lugar durante un período prolongado”, dijo Eisenstadt. “La agilidad es fundamental para la protección de la fuerza, ya que se desplazan constantemente realizando incursiones”.
La 31ª Unidad Expedicionaria de Marines, compuesta por unos 2200 marineros e infantes de marina estadounidenses, fue desplegada en la región en las últimas semanas. Posee una capacidad considerable para llevar a cabo este tipo de misiones, pero se enfrenta a limitaciones logísticas en cuanto al tiempo que puede combatir sin suministros adicionales, según declaró un alto oficial militar retirado familiarizado con las operaciones de la unidad.
La isla de Kharg es el territorio más importante de Irán en el Golfo Pérsico, dijo el oficial retirado, pero los oficiales militares estadounidenses han estudiado otras islas iraníes más cercanas al estrecho de Ormuz como posibles emplazamientos para operaciones estadounidenses.
Según el oficial retirado, es probable que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, una fuerza paramilitar de elite, se atrinchere y luche, y esos combatientes podrían utilizar la valiosa infraestructura petrolera de la isla de Kharg como parte de su defensa contra las fuerzas estadounidenses.
Otro exalto funcionario de defensa familiarizado con los planes del Ejército estadounidense para una campaña terrestre en Irán afirmó que son exhaustivos. “Lo hemos analizado. Se han realizado simulacros de guerra”, declaró el funcionario. “No se trata de una planificación de última hora”.
La toma de territorio iraní avergonzará al régimen iraní y le proporcionará valiosas bazas en futuras negociaciones, declaró este funcionario. El mayor desafío, añadió, será proteger a las fuerzas estadounidenses que controlen dicho territorio. “Hay que brindar protección a la gente de la isla de Kharg”, dijo el funcionario. “Esa es la tarea difícil. Tomarla no es difícil. Proteger a tus hombres una vez que estén allí sí lo es”.
Grieta política
Si bien los demócratas se oponen casi unánimemente a la guerra con Irán, los partidarios republicanos de Trump en el Congreso están divididos sobre la posibilidad de operaciones terrestres.
El domingo, al ser preguntado en el programa “Meet the Press” de NBC News sobre si apoyaría el despliegue de tropas terrestres por parte de Trump en Irán, el senador James Lankford (republicano por Oklahoma) no respondió de forma concluyente, pero pareció estar a favor del uso de fuerzas de operaciones especiales.
“Eso depende del tipo de tropas que estemos desplegando, en ese sentido”, dijo Lankford. “Si se trata de fuerzas especiales para llevar a cabo una operación específica —entrar y salir—, es muy diferente a una ocupación de larga duración”.
El representante Derrick Van Orden (republicano por Wisconsin), un firme partidario del presidente y exmiembro de los Navy SEAL, declaró el jueves a los periodistas que ha dejado “absolutamente claro desde el principio” que se opone al despliegue de tropas en territorio iraní. “La respuesta es no”, dijo Van Orden. “Podemos lograr los objetivos estratégicos que Donald Trump quiere alcanzar sin hacer eso”, agregó.
La representante Nancy Mace (republicana por Carolina del Sur) declaró en las redes sociales que, tras asistir a una sesión informativa del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes sobre la guerra, “no apoyaré el despliegue de tropas terrestres en Irán”.
Otros legisladores han instado al presidente a seguir adelante. El senador Lindsey Graham (republicano por Carolina del Sur) pidió que las fuerzas estadounidenses tomen la isla de Kharg, lo que ha provocado la condena de legisladores de ambos partidos tras compararla con la toma de la isla de Iwo Jima por las tropas estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial, donde sufrieron cerca de 6800 bajas.
“Lo hicimos en Iwo Jima, podemos hacer esto”, dijo Graham en una entrevista en Fox News el fin de semana pasado. “Siempre apuesto por los Marines”.


